El PP se prepara para potenciar el castellano en la escuela siguiendo el informe de un consejero de ERC

El informe de Bargalló de 2018 defendía el aumento del catalán o del castellano en función del contexto

3 min
Josep Bargallo
26/10/2026 - 07:03 h

BarcelonaEl uso del catalán no para de retroceder y muchas miradas se dirigen a la escuela, donde la tendencia no se revierte a pesar de la inmersión lingüística de los alumnos. Pero la inmersión también está amenazada: los tribunales han ido recogiendo las demandas de diversas entidades y partidos para incrementar el uso del castellano hasta el 25% y, si el PP gobierna a partir del 29 de noviembre, el plan de los populares pasa por exportar el modelo gallego —que exige un mínimo del 50% del castellano— a las aulas catalanas. Y eso que esta misma semana el alcalde de Badalona y cabeza de lista del PP en Cataluña el 29-N, Xavier García Albiol, reconocía que hay “un problema muy serio” por el “retroceso” del catalán y pedía que se actúe para revertir la tendencia –unas palabras, en RTVE, que despertaron la furia de diversas entidades españolistas–. De momento, el esquema con el que trabaja la dirección del partido en Cataluña se inspira en el informe que en 2018 elaboró, curiosamente, un consejero de ERC: Josep Bargalló.

El informe plantea una actualización del modelo de lenguas para personalizar las necesidades de los centros en función de su entorno lingüístico: reforzar la presencia del castellano en entornos catalanohablantes e incrementar el uso del catalán en las zonas castellanohablantes. Los populares catalanes apuestan por establecer el modelo del 25% de las horas lectivas en castellano o catalán y dar flexibilidad en el resto.

Fuentes del PP consultadas por este diario recuerdan que, cuando fue consejero de Educación, “Ernest Maragall también decía que existía la necesidad de reforzar el castellano en la Cataluña interior y el catalán en el área metropolitana”. El quid de la cuestión, para los populares catalanes, es la defensa de la “flexibilidad dentro de la aceptación del 25% mínimo con cierta autonomía de los centros”, lo que refuerza su apuesta por el bilingüismo. Y el informe Bargalló abría esa puerta, aunque el consejero negaba que su propuesta laminase la inmersión.

Antecedentes

El líder del PP en Cataluña, Alejandro Fernández, ha defendido el “gradualismo lingüístico” y la “conjunción lingüística” que ve plasmados en el informe. “Bargalló lo que sostenía era que los alumnos del área metropolitana probablemente tienen más necesidades de reforzar el catalán y en la Cataluña interior más necesidades de reforzar el castellano. Fíjese usted qué anatema, qué cosa más salvaje que dijo, ¿no?”, dijo en el pleno dedicado a la crisis educativa de hace unas semanas, dejando claro que lo defendía un republicano y no un falangista. “Se podía haber llegado, sobre la base de aquel documento, a un auténtico consenso, pero no lo desearon nunca”, añadió, en una cantinela que ha ido repitiendo desde entonces. “Ya lo decía el informe Bargalló” es una fórmula que ya se ha consolidado en el argumentario del PP catalán.

Por eso incluso ha lamentado que “este informe Bargalló fue directamente enviado al cajón después de la reacción hiperventilada” del independentismo. “Era un informe que incluso nosotros lo considerábamos razonable”, dijo en diciembre de 2023. Unas palabras muy parecidas a las que utilizó la actual consejera de Educación, Esther Niubó, cuando solo era diputada del PSC en el Parlamento en la anterior legislatura, en 2021: “Nos gustaría ver proyectos lingüísticos realmente adaptados o diferenciados, en función de la realidad sociolingüística de cada centro, como pedían en su día el consejero Maragall o el consejero Bargalló; pero en realidad no ha sido tanto de esta manera”.

Con la reforma educativa impulsada en 2022 por ERC, Junts, el PSC y Comuns, se blinda el catalán como lengua vehicular “normalmente empleada” en el sistema educativo, y la presencia del castellano es sencillamente “curricular”. Se añade que es necesario que “todo el alumnado alcance el dominio oral y escrito” del catalán y del castellano siguiendo criterios “exclusivamente pedagógicos” –con el objetivo de esquivar las sentencias–. Es decir, sin porcentajes para blindar la inmersión, aunque tiene puntos en común con el planteamiento de Bargalló. El resultado de las próximas elecciones generales podría intensificar la guerra lingüística en la escuela catalana.

stats