Echarse las vacaciones por la cabeza

Feijóo sentenció que las vacaciones están sobrevaloradas, pero los líderes de su partido consideraron que asumirían ese decalaje y aprovechan agosto para campar (y darnos vacaciones a nosotros). El problema es cuando todo un presidente autonómico, como Fernández Mañueco, ve cómo quema Castilla y León y él tarda casi tres días en personarse para liderar la respuesta y apoyar moralmente al personal que se juega la integridad sobre el terreno. El ministro Óscar Puente le ha reprochado la ausencia en uno de sus típicos tuits hooliganescos y ya tenemos todo el PP y su prensa afín diciendo que uno, que il ministerio fin brimi dils incindis. El diario El Mundo, de hecho, titula que los incendios son culpa de "la falta de prevención" y en la editorial afirma que "resulta imposible desatar el deterioro general de los servicios públicos como consecuencia de la falta de gestión de un gobierno exsangüe". Vamos, que la culpa del fuego también es de Sánchez, a quien riñe porque no asume las riendas de la lucha contra estos fuegos (hay que entender que con el ánimo de que cuanto más hectáreas calcinadas, más se carbonizará también el futuro de los líderes autonómicos populares afectados).

A partir de ahí, la maquinaria del "Y tú más" ha empezado a girar. Abc pasa de puntillas por las ausencias de Mañueco y Ayuso para hacer la pieza "Pedro Sánchez no interrumpe sus vacaciones ni llama a los presidentes afectados por la ola de incendios que deja ya a dos muertos". Y OK Diario da una con la mano abierta con el artículo "Las desvergonzadas vacaciones de Óscar Puente", a quien censura por estar descansando pese al caos de Renfe. Todo ello, de patio de colegio. O de casal de verano, ya que estamos en agosto. Y cuesta no imaginarse a Carlos Mazón mirándolo desde la barrera y echándose una barriga de risa antes de apagar el móvil unas horitas.