Pero Jaime I era aragonés o catalán?

Barcelona¿Quién no se ha encontrado inmerso, en estos días de calor, en una absurda discusión con un madrileño o un aragonés sobre si Cataluña ha sido alguna vez un territorio independiente o eran unos meros condados dependientes del reino de Aragón? ¿Sobre si Jaime I era catalán o era aragonés? En estos casos siempre viene bien tener a mano una buena síntesis histórica como la que ha publicado estos días en el diario ElPuntAvui el historiador Cristian Palomo. Esta es, precisamente, una de las funciones de la prensa: traducir la erudición historiográfica (o científica en general) a piezas divulgativas al alcance del gran público. No todo el mundo tiene por qué conocerse al dedillo el árbol genealógico de la Casa de Barcelona, pero sí que deberíamos tener unos rudimentos que nos permitan desacreditar de forma fácil y rápida algunas tesis.

Palomo explica muy bien, por ejemplo, cómo el título de conde de Barcelona no es un título nobiliario más (como el conde de Godó, pongamos por caso) sino que es el título de un soberano, de un príncipe, casi desde su constitución por parte de Carlomagno. Por eso en la Edad Media un conde podía ser mucho más poderoso que un rey, cosa que es lo que pasaba exactamente en el caso del conde de Barcelona Ramón Berenguer IV cuando se casó con la princesa Petronila de Aragón. El hecho de que a partir de entonces sus hijos ostentaran el título de Rey de Aragón por encima del de conde de Barcelona no oculta que en realidad era este último título el que daba continuidad histórica y valor patrimonial a la casa. Palomo explica que el título de conde de Barcelona "es uno de los más altos y prestigiosos títulos condales del mundo", y como prueba es el que eligió Juan de Borbón para declararse como aspirante al trono. Pocos títulos condales hay en el mundo que hayan sobrevivido más de un milenio siempre ligados a la soberanía de un territorio.