Alberto Feijóo con el contrabandista Marcial Dorado.
24/02/2026
Jefe de Media
2 min

Explica Pedro J. Ramírez en su carta o arenga semanal en El Español que una viñeta le costó una llamada hostil del equipo de Sánchez y un hachazo a la publicidad institucional. El dibujo en cuestión es una parodia de la célebre fotografía de Feijóo con el narcotraficante Marcial Dorado a bordo de un yate y sale Pedro Sánchez en el lugar del líder del PP junto al empresario Víctor de Aldama. Que le cierren el grifo de los anuncios institucionales no me preocupa. El gobierno de Isabel Díaz Ayuso se lo compensa con creces, a este medio que le lame el culo los días pares y le adula los impares. Pero que la Moncloa se movilice por un chiste, si es cierto, causa como mínimo sorpresa: hay asuntos más urgentes que resolver, incluso sin salir del ámbito informativo. Tenemos unas televisiones privadas con intereses políticos evidentes, tertulias donde se sientan pseudomedios, digitales que bombean noticias con una relación solo tangencial con la realidad o programas que dicen mirar al horizonte, pero en los que la mirada es tan corta que no supera el palmo de los propios prejuicios.

Por otro lado, el diario Abc ha prescindido de Puebla, su viñetista con quien llevaban más de veinte años. Precisamente desde el programa de Iker Jiménez se señalaba la coincidencia entre su salida y un chiste en el que decía que en las vías de tren había unas marcas extrañas, en forma de “mordidas”, jugando con el doble sentido. Ahora bien, no hay pruebas de que haya una relación de causa y efecto: el afectado no ha dicho nada, aunque en una entrevista reciente sí que afirmaba que le resultaba más fácil criticar al PP que al PSOE. Los socialistas tienen todo el derecho de denunciar una fatxoesfera que se pasa los estándares periodísticos por el arco del triunfo para perjudicarles. Pero el victimismo no puede ser la excusa para, de tapadillo, emprender una campaña contra el humor.

stats