El pasado viernes, en el Telenotícies Migdia, Xavi Coral nos informaba de un anuncio en el aeropuerto de Palma “que está levantando mucha polémica”, con esta frase de introducción tan anodina, digna de la inercia periodística más exasperante. En los últimos años, buena parte de las noticias de los medios de comunicación comienzan de la misma manera. El presentador desarrolló el caso. Un cartel enorme de un banco alemán que promociona el envío de dinero inmediato entre usuarios ha utilizado el siguiente eslogan: "Lo que pasa en Mallorca se paga en Mallorca". El texto está escrito en alemán. En la crónica de la corresponsal Caterina Karmany se explicaba cómo el Gobierno Balear ha pedido la retirada de la lona porque invita a un turismo de excesos, parodiando el famoso lema norteamericano “Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas”. Se incluían las declaraciones de Antoni Costa, portavoz del gobierno, cargando contra Aena, porque el gestor aeroportuario ha considerado que es un juego de palabras inofensivo. El domingo, a los dos días, en Telenoticias Mediodía nos volvían a explicar la misma noticia, incluso incorporándola en los titulares de apertura del programa. Júlia López nos hablaba del cartel del aeropuerto como si no nos hubieran hablado nunca: “Este cartel que pueden ver está en el aeropuerto de Palma y no está exento de polémica”. Otra vez esta fórmula tópica, el comodín de piloto automático para anunciar trascendencia. Joan Raventós nos explicaba la traducción del rótulo, el matiz que lo diferenciaba con la frase de Las Vegas y la causa que ha provocado el malestar en Mallorca. A continuación daban paso a una nueva crónica de Caterina Karmany que nos volvía a explicar la noticia aunque esta vez incorporaba un grupo de turistas alemanes borrachos para evidenciar el tipo de turismo al que se dirige el anuncio. De Aena ya no se hablaba más, pero recogía la voz de mallorquines molestos por una cuestión lingüística y alemanes que viven en la isla, descontentos por la imagen que se da de Mallorca en su país. La noticia era la misma, pero se explicaba de otra manera.Es extraño. Cuando menos, en las formas. Primero, porque nos explican la misma noticia una segunda vez como si no lo hubieran hecho antes. No hay ninguna referencia al hecho de que el informativo ya trató el caso hace dos días. Como si entre el viernes y el domingo hubiera una especie de desconexión, como si no tuvieran nada que ver. Y el espectador se queda con una sensación de vivir el día de la marmota, con un déjà-vu de unos hechos que ya le explicaron hace días en el mismo lugar. Podría ser que fuera una pieza reaprovechada que no se pudo emitir en el Telenotícies Vespre del viernes, pero en cualquier caso no se puede vender el pescado, dos días más tarde, como si fuera fresco. Crea más sensación de cohesión y normalidad si hablas de ello como un trabajo de ampliación. Porque si no, acaba pareciendo que ni los mismos profesionales que hacen el Telenotícies ven su propio informativo durante la semana.