Las plantas que te pueden envenenar en una excursión
El aspecto inocente de muchas plantas esconde sustancias capaces de causar intoxicaciones graves en personas y animalesVio
Durante el verano miles de personas salen a disfrutar de la naturaleza, desde paseos por bosques o a la orilla de un río hasta excursiones por algunos de los parques naturales del país. Y, sin embargo, aunque muchos, prevenidos, quizás pongamos en la mochila una pequeña farmacia con repelente de mosquitos, desinfectante o gasas para hacer frente a los pequeños imprevistos, pocos pensamos en el riesgo mucho menos evidente que se esconde detrás de un gesto tan habitual y aparentemente inocuo como recoger un ramo de flores silvestres o probar unas bayas que puede acabar, en algunos casos, en urgencias.
“Tenemos muy romantizada la naturaleza. Existe la idea de que todo lo que es natural es inocuo, y no es así. De hecho, algunas de las sustancias más tóxicas que existen en la Tierra tienen origen natural, como la toxina botulínica”, explica Eva Castells, investigadora del CREAF y coordinadora de la Unidad de Toxicología de la Facultad de Veterinaria de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).
En Cataluña crecen numerosas plantas que contienen sustancias tóxicas capaces de afectar tanto a las personas como a los animales. Algunas son especies autóctonas; otras como el senecio del Cabo (Senecio inaequidens), una planta invasora procedente de Sudáfrica que ha colonizado comarcas como la Cerdanya y el Ripollès, se extienden por el territorio y representan un problema cada vez más importante para el ganado.
Seguramente, la más temida es la tora azul o acónito (Aconitum napellus), considerada la más venenosa de Europa. Antes de florecer se parece mucho al coscojo (Molopospermum peloponnesiacum), una planta comestible de la familia de las apiáceas muy apreciada en ensaladas. “Las intoxicaciones por plantas no son tan frecuentes como las causadas por fármacos o productos de limpieza, pero cuando se producen pueden ser muy graves y, hasta, mortales”, advierte Castells. Además, la toxicidad no depende solo de la planta, sino también de la dosis. Una misma sustancia puede ser beneficiosa en concentraciones bajas y devenir tóxica cuando se acumula. “A veces recolectamos una planta porque sabemos que es medicinal, pero desconocemos la concentración de sus compuestos activos”, añade la investigadora. Además, los efectos también varían según la sensibilidad de cada persona.
Los errores, más habituales de lo que parece
Aunque no hay ningún registro oficial de intoxicaciones por plantas ni en Cataluña ni en el Estado, algunos casos trascienden por su gravedad. Hace tres veranos, por ejemplo, un excursionista ingirió accidentalmente tora azul en el valle de Núria y tuvo que ser trasladado en estado muy grave al Hospital Vall d’Hebron. Cuando los GRAF lo localizaron tenía dificultades para moverse, el pulso muy bajo y las extremidades azuladas. La tora no es la única especie que se presta a confusión. El vedegambre (Veratrum album), antes de florecer, se parece a la genciana (Gentiana lutea), una planta utilizada para elaborar vermú y en remedios tradicionales. También el enebro (Sambucus ebulus) se puede confundir con el saúco (Sambucus nigra), muy apreciado en medicina popular, aunque el primero es tóxico.
En niños, especialmente los menores de 5 años, las intoxicaciones son mucho más frecuentes. De hecho, representan el 85% de los casos y los síntomas, apunta Castelles, pueden ser más graves, ya que por una misma cantidad de sustancia ingerida la dosis resultante es más elevada dado que el peso de los niños es menor. "Hay que enseñar a los niños a distinguir las plantas y los frutos comestibles de aquellos que no lo son, o simplemente evitar que se pongan plantas en la boca", recuerda esta investigadora.
“Un día sospechamos que mi hija pequeña se había comido el fruto de la melia (Melia azedarach), que es como una bolita. Llamamos al teléfono de urgencias destinado a intoxicaciones. Allí nos dijeron que la lleváramos al hospital por precaución. Fuimos, pero al final no hizo falta hacer nada porque no se encontraba mal. No le dieron carbón activo porque solo funciona si se ingiere rápidamente, durante los 30 primeros minutos o así. Y ella ya hacía horas que lo había ingerido”, recuerda Josep Padullés, investigador Ramón y Cajal del Instituto Botánico de Barcelona (IBB-CSIC-CMCNB). Una confusión típica de los niños es coger frutos del roldor, que son venenosos, pensando que son moras, ya que ambos maduran al mismo momento y comparten hábitat.
Aunque la mayoría de intoxicaciones se producen por ingestión, también las hay por el simple contacto con la piel. La ortiga es el ejemplo más conocido, pero no es el único. Diversas plantas segregan un látex blanquecino muy irritante que puede provocar lesiones cutáneas. “Es una razón más para no coger plantas ni flores cuando vamos al campo”, recuerda Padullés.
¿Por qué las plantas son tóxicas?
Las sustancias tóxicas forman parte de lo que los botánicos llaman metabolismo secundario de las plantas. Más allá de defenderse de herbívoros o plagas, estos compuestos también les sirven para relacionarse con otros organismos y protegerse de factores ambientales, como la radiación ultravioleta o la sequía. “Una misma sustancia puede cumplir funciones muy diversas”, explica Castells.
Y, como pasa a menudo en la naturaleza, aquello que es letal para una especie puede ser imprescindible para otra. La cicuta, que sirvió para ejecutar a Sócrates, es extremadamente tóxica para los humanos. En cambio, hay una polilla, Agonopterix alstroemeriana,que se alimenta de ella de manera exclusiva sin sufrir ningún efecto. Un recordatorio de que la naturaleza no es ni buena ni mala: simplemente ha evolucionado para sobrevivir y a menudo la diferencia entre un remedio y un tóxico no es solo la dosis, sino el desconocimiento. Y en la montaña, en el bosque, el desconocimiento puede ser tan peligroso como el veneno.
Las siete plantas más tóxicas de Cataluña
Es una de las plantas que causan más intoxicaciones graves, habitualmente debido al consumo intencionado de hojas o semillas como droga de abuso o con finalidades suicidas. Puede ser mortal. Produce unas semillas pequeñas que pueden mezclarse con el grano del mijo, el trigo sarraceno o el sorgo y causar intoxicaciones alimentarias en personas y en animales de granja.
- Curiosidad: La atropina, el principio activo de la planta, es un alcaloide que se utiliza como fármaco para tratar la intoxicación por pesticidas organofosforados. Una variante de la atropina es la escopolamina o burundanga, que se relaciona con intoxicaciones intencionadas o de sumisión química.
- ¿Dónde vive? Tiene una amplia distribución por todo el territorio, principalmente en praderas ruderales y tierras cultivadas de baja altitud. Muy abundante.
La mayoría de casos de intoxicaciones se producen por ingestiones accidentales. Pertenece a la familia de las apiáceas y cuando la planta es pequeña se puede confundir con plantas comestibles como el perejil o la zanahoria silvestre. Los casos de intoxicaciones son graves y, aunque no es muy frecuente, puede causar la muerte.
- Curiosidad: En la Antigua Grecia se utilizó como veneno para ejecutar políticos y prisioneros. Es la planta que se utilizó para ajusticiar a Sócrates el año 399 a.C. Posteriormente, durante la Edad Media y Moderna se utilizó como planta medicinal, pero este uso se acabó abandonando debido a su peligrosidad.
- ¿Dónde vive? Tiene una amplia distribución en Cataluña. Crece en herbazales nitrófilos y es frecuente encontrarla en las orillas de los ríos. Bastante abundante.
Las intoxicaciones se producen normalmente como resultado de la ingestión por confusión con el apio silvestre (Apium graveolens) o el diente de león (Taraxacum officinale). En contacto con la piel puede producir anestesia local. El cuadro clínico se inicia pocos minutos después de la ingesta. Es una intoxicación poco frecuente, pero muy grave que puede llegar a causar la muerte.
- Curiosidad: La tora azul produce unas flores lilas muy bonitas que no tienen apariencia de ser tóxicas. En 2023 se dio una intoxicación grave con tora azul en el Pirineo, justo después de que la Federación de Entidades Excursionistas de Cataluña, con la colaboración del Hospital Vall d’Hebron, hubiera hecho una campaña informativa sobre la toxicidad de esta planta.
- ¿Dónde vive? Pastos y praderas de las regiones alpinas. En Cataluña se encuentra en el Pirineo. Bastante abundante. Florece en verano.
La intoxicación se produce de manera accidental por el consumo del fruto, normalmente por confusión con otras especies comestibles como las moras (las dos plantas conviven en el mismo hábitat y fructifican al mismo momento). La ingestión de cinco bayas (dos o tres en niños) ya causa síntomas neurológicos que requieren hospitalización. Las intoxicaciones son graves y se han descrito casos mortales tanto en niños como en adultos.
- Curiosidad: Las toxinas del roldor se pueden acumular en los animales y provocar intoxicaciones indirectas. Se han descrito casos de intoxicaciones por caracoles que estaban sobre el roldor o por el consumo de leche de cabra de animales que habían consumido.
- ¿Dónde vive? Amplia distribución en toda Cataluña en hábitats de setos. Muy abundante. Fructifica de junio a septiembre.
Puede causar fotosensibilidad y que aparezcan síntomas dérmicos después de una exposición elevada a la planta cuando se ha tomado el sol. En casos muy infrecuentes, se han originado quemaduras de segundo grado. También se originan intoxicaciones por interacciones con medicamentos.
- Curiosidad: Es muy utilizada como planta medicinal por sus efectos antiinflamatorios y antidepresivos. La hipericina es la responsable del color rojo del aceite hipérico, también conocido como aceite de cop, un remedio natural hecho con flores maceradas, después de que haya reposado 40 días a sol y serena.
- ¿Dónde vive? Ampliamente distribuida en Cataluña principalmente en pastizales, prados y cañaverales. Florece de abril a septiembre.
Toda la planta es tóxica, incluyendo hojas y frutos. Causa intoxicaciones muy graves, normalmente por exposición intencionada, y a veces son mortales. Es una de las especies que causan más mortalidad por plantas en Europa junto con el cólquico.
- Curiosidad: El taxol es un agente antitumoral utilizado para el tratamiento de algunos tipos de cáncer que inicialmente se identificó y extrajo a partir de la corteza de una especie de tejo (Taxus brevifolia).
- ¿Dónde vive? Amplia distribución geográfica en Europa. Crece en bosques sombríos. En Cataluña es poco abundante.
- Pocos minutos después de la ingestión se produce un efecto gastrointestinal y al cabo de unas horas o incluso semanas, puede inducir una falla multiorgánica que puede ser mortal. Se han descrito diversas intoxicaciones graves e incluso mortales tanto en niños como en adultos. Algunas se producen al confundir el cólquico con el ajo de oso (Allium ursinum). De hecho, es la planta que ha causado más mortalidad en Suiza en los últimos años.
- ¿Dónde vive? Hábitats alpinos. En Cataluña se encuentra principalmente en el Pirineo en prados húmedos y bordes de arroyos de suelos fértiles. Poco abundante.