Las lluvias excepcionales saturan el subsuelo: ¿qué puede implicar la tormenta perfecta que afecta a Andalucía?
Las constantes borrascas que afectan a la Península este invierno provocan fenómenos poco habituales
BarcelonaLas borrascas y lluvias no dan tregua este invierno en toda la Península Ibérica, y esta semana la zona cero de los temporales es Andalucía. Provincias como Sevilla, Cádiz y Córdoba son las más afectadas por las abundantes precipitaciones provocadas en este caso por la borrasca Leonardo, con registros excepcionales. La peor parte se la llevó el municipio de Grazalema, en Cádiz, donde el miércoles llegaron a caer casi 600 l/m² en tan sólo 24 horas. Una cifra récord en la zona muy similar a los registros logrados durante la histórica y trágica dana de octubre de 2024 en Valencia. Y toda esa agua tiene consecuencias también en el subsuelo.
Grazalema se ubica a más de 800 m de altitud en la sierra de Cádiz, una zona geográficamente muy expuesta a las borrascas atlánticas que es muy lluviosa y que cada año recoge cerca de 2.000 l/m². El problema es que esa cantidad de agua que suele llover durante todo un año ya se ha superado sólo entre enero y primeros días de febrero. Una lluvia excepcional que ha saturado absolutamente a todo el subsuelo. El terreno ya no puede absorber más agua, que brota descontrolada por todas partes, incluso por los enchufes, aseos y paredes de las casas. Y se ha producido un fenómeno poco conocido hasta ahora: los hidrosismos.
Un hidroísmo es un pequeño terremoto provocado por la presión de mucha agua acumulada en el terreno. Cabe recordar que por Andalucía ocurren fallas que hacen que la actividad sísmica en la zona sea más activa. Según el Instituto Geográfico Nacional (IGN), en medio del temporal de lluvias se produjeron varios sismos en la zona que no alcanzaron la magnitud 2,5 en la escala de Richter. "La sobrepresión de tanta agua provocada por las lluvias se puede canalizar por la falla que hay en la zona y hacer que se mueva, provocando estos pequeños terremotos de poco más de 2 de magnitud", ha explicado en declaraciones al ARA Roberto Espínola, vocal del Colegio de Geólogos y Geólogas de Catalunya.
"El hidrosismo es la consecuencia de una entrada masiva de agua en el subsuelo, lo que altera y descontrola los equilibrios naturales más habituales. Todo ello genera una sobrepresión que debe liberarse, y una manera de hacerlo es induciendo el movimiento de estas pequeñas fallas", afirma el experto.
¿Pero por qué ocurre este fenómeno justamente en esta zona? Según Espínola, más allá de las fallas que transcurren por el subsuelo de Andalucía, cabe recordar que Grazalema está en un macizo formado por muchos materiales calcáreos frágiles, lo que hace que haya mucha porosidad, con grietas y fracturas en las rocas de debajo de la superficie. Esto en condiciones normales permite que se absorba más fácilmente el agua. El problema es que tanta lluvia provoca la saturación y presión del terreno. "Es como una especie de esponja que no puede absorber más agua, que literalmente sale por donde puede, utilizando cualquier agujero como drenaje", asegura.
Según Espínola, unos diez metros de columna de agua generan una presión de un kilogramo por centímetro cuadrado. "Imagínense que una zona se va saturando de mucha agua y genera tanta presión en el subsuelo; esto puede desestabilizar el terreno y provocar muchos problemas en infraestructuras y edificios", asegura. En este sentido, Espínola destaca que los hidrosismos en sí son pequeños y es muy difícil que generen problemas por sí solos. Es la saturación de tanta agua la que puede provocar deslizamientos o daños en los cimientos de viviendas y puentes, entre otros.
¿Puede pasar en Cataluña?
En Cataluña existen muchos macizos calcáreos parecidos a la sierra de Cádiz, como el macizo del Garraf, e incluso el Pirineo, entre otros. Por tanto, en caso de un temporal de lluvia excepcional como éste, el agua también brotaría por todas partes y tampoco se podría descartar que hubiera algún hidrosismo, aunque aquí la actividad sísmica no es tan acentuada como en Andalucía. "Si tuviéramos episodios de tanta lluvia fuera de lo normal como en Grazalema, teóricamente no se puede descartar que se produjera un movimiento de tierras como éste en Catalunya", admite Espínola.
Aún lloverá más
Lo que está ocurriendo en Andalucía es un extremo meteorológico más de los que afectan últimamente a todo el Mediterráneo debido a la crisis climática. "Estos episodios que se producen con esta intensidad fuera de lo habitual y con tanta frecuencia están vinculados al cambio climático ya la alteración de los equilibrios naturales; la naturaleza responde, y ahora sufrimos las consecuencias", sentencia Espínola. El experto afirma que sequías tan extremas como la de los últimos años también hacen que el terreno se vuelva más impermeable de lo normal y le cueste más absorber el agua en caso de mucha lluvia repentina. "El agua puede salir más rápidamente a la superficie, provocando inundaciones repentinas y rápidas", concluye.
La previsión meteorológica de cara a los próximos días no es muy esperanzadora en la zona. Durante el fin de semana llegará otra borrasca de gran impacto en la Península Ibérica. Se trata de la borrasca Marta, que volverá a dejar lluvias abundantes sobre todo el sábado en Andalucía. No deben alcanzarse cifras tan extraordinarias como en los últimos días, pero llueve sobre mojado. Y el dinamismo meteorológico se mantendrá la próxima semana.