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Si dejas caer un huevo, ¿a partir de qué altura dirías que se rompe?

Dinosfera es un centro situado en Coll de Nargó sobre los dinosaurios y otras especies "antiguas". El espacio se centra en los huevos de dinosaurio

El centro de paleoambiental Dinosfera, en Lleida, en una imagen de archivo
25/08/2026 - 00:01 h.
4 min

Una de las rutas más habituales para ir del área metropolitana a la Seu d’Urgell y a Andorra (que evita el sablazo del túnel del Cadí) pasa por Coll de Nargó. Casi todo el mundo pasa de largo. Yo he hecho parada en alguna ocasión, para visitar el Museu dels Raiers, la iglesia románica de Sant Climent... Hoy me he detenido para conocer otro elemento del patrimonio, que invita a hacer un viaje muy atrás en el tiempo: Dinosfera. El nombre ya me atrae. Enseguida me atraerán más cosas.

Dinosfera es un centro sobre los dinosaurios y otras especies antiguas que había en este territorio hace unos 70 millones de años, cuando los Pirineos todavía se estaban formando. Había llanuras aluviales, con zonas húmedas y cursos de agua. Y el clima era mucho más cálido que el actual: unos 22 grados de media anual (ahora son 14 grados). ¡Sí, sí, hacía mucha más calor!

Dinosfera es un espacio de lo más didáctico, para todos los públicos –los niños son los más exigentes: los hay que se lo saben todo, ¡del mundo de estas bestias!– Acoge una importante colección de fósiles. Una de las pocas piezas falsas está situada en la entrada. Se trata de una magnífica reproducción de una tortuga marina que vivía en estas tierras, cuando todavía estaban cubiertas por el mar, hace unos 83 millones de años. Se ha podido reproducir gracias a haber encontrado la pelvis y una parte de la cáscara (todo fosilizado, claro), que están expuestas.

Un nido con huevos de dinosaurio fosilizados, de hace unos 70 millones de años, dentro de la exposición del museo Dinosfera.

"La tortuga la hemos hecho aquí dentro, en el museo –tiene el techo muy alto–, porque si no no habría entrado por la puerta", me dice Irina Fernández Duran, restauradora y guía de Dinosfera. Está suspendida: colgarla fue todo un desafío porque, aunque está hecha con materiales bastante ligeros, pesa unos 250 kilos.

Uno de los plafones que más me llaman la atención de Dinosfera es el que dice que el huevo de gallina se rompe a partir de los 5 centímetros; el de tortuga, a partir de los 10 centímetros; y el de avestruz, a partir de los 20 centímetros. Es una información que se compara con la del huevo de dinosaurio, que se ha calculado que se rompe (se rompía) a partir de los 40 centímetros. "Que se rompa a partir de poca altura nos dice que probablemente las hembras debían agacharse para la puesta", dice Irina. Y añade: "Pero en realidad no podían agacharse mucho. Por lo tanto, debía haber alguna cosa que hiciera la caída de los huevos menos brusca, algún sistema de ponerlos sin que se rompieran. Quizás tenían una estructura anatómica en la cloaca o bien ponían unos cuantos huevos juntos rodeados de una mucosa que amortiguaba la caída, como algunos animales actuales, o una combinación de las dos cosas". Todavía hay muchos enigmas sobre los dinosaurios pendientes de descubrir.

"En 2005 se descubrió una impresionante puesta de huevos de dinosaurio, atribuida a los titanosaurios (los dinosaurios de cuello largo). Son huevos de hasta 20 centímetros de diámetro", me explica Àngel Galobart, paleontólogo, coordinador del proyecto Dinosaurios del Pirineo y director de Dinosfera de Coll de Nargó.

Entonces, los paleontólogos todavía no sospechaban la repercusión científica que tendría este hallazgo. "Para liberar el bloque que contenía los huevos se usó cemento expansivo", recuerda Àngel, que también es investigador del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont. "Y debido al enorme peso del fósil (unas dos toneladas), fue necesaria una retroexcavadora para poder sacarlo del yacimiento", rememora.

"Tenemos la suerte de que se han conservado muchas capas de terreno en las que han quedado registrados los animales y las plantas de hace entre 70 y 66 millones de años en la zona donde había dinosaurios, que no es solo el Alt Urgell, donde estamos ahora, sino también otras zonas de los Pirineos, incluyendo el Berguedà, el Pallars Jussà y La Noguera. Gracias a esto tenemos un registro excepcional que nos permite aproximarnos a cómo era este territorio de la Cataluña actual en aquella época. Para nosotros, los científicos, es importante haber encontrado una gran diversidad de restos fósiles. Son de especies de dinosaurios completamente diferentes de las que vivían en los territorios que hoy corresponden a los Estados Unidos y China", subraya. "Dinosaurios catalanes", digo con una sonrisa. "De todas maneras, hace poco hemos descubierto un pequeño dinosaurio carnívoro que está emparentado con los que vivían en China en aquella época", añade Àngel mientras observo una cáscara de huevo, un huevo completo y otro huevo que conserva una parte de la matriz sedimentaria que lo ha envuelto durante millones de años. Todos son de titanosaurios. "Hemos descubierto buena parte de la fauna que acompañaba a los dinosaurios: hemos encontrado tortugas, cocodrilos, reptiles voladores y, además, hemos podido reconstruir el paisaje a partir de los restos vegetales que se han conservado tantos millones de años".

El primer descubrimiento: en 1917Fue durante la construcción del canal de salida de aguas de la presa de Talarn, en el año 1917, que se encontró el primer fósil de dinosaurio en Cataluña. Pero no ha sido hasta las últimas décadas que los dinosaurios del Pirineo se han investigado intensamente y se ha hecho difusión. Últimamente se han desarrollado nuevas técnicas de análisis que permiten estudiar el interior de sus fósiles y conocer sus estructuras internas y, en algunos casos, los anillos de crecimiento de los huesos.

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