Maria Vidal: "Las mujeres llegamos a la bicicleta desde la vida cotidiana"
Ilustradora y miembro de Maraki en bicicleta
Cardedeu (Vallès Oriental)Justo el año de los Juegos Olímpicos de Barcelona, los padres de Maria Vidal decidieron dejar la capital y mudarse a Cardedeu, en el Vallès Oriental. El argumento para convencer a los hijos fue que podrían moverse en bicicleta. “Nos compraron una a cada uno –recuerda–. Íbamos en bici al instituto, a visitar a los amigos... Nos movíamos sin depender de nadie”. Dos décadas más tarde, Cardedeu puso las bases para que muchos más niños, como Maria en su momento, fueran en bicicleta: unió las cinco escuelas con diferentes tramos de carril bici, para que todo el mundo pudiera ir pedaleando desde casa.
“Ahora aquellos niños han ido creciendo y se mueven pedaleando”, señala. Defiende que Cardedeu es un lugar idóneo porque es llano, las distancias son relativamente cortas y los coches se han acostumbrado a los ciclistas: “Cuando ya tienes suficiente volumen de bicis, entonces haces lo que quieras”. Los carriles bici, pues, han creado escuela.
Hemos quedado a las ocho y tres cuartos de la mañana en el cruce por donde, según Vidal, pasan más bicis de Cardedeu. Está entre la calle Llinars y la de la Mare de Déu del Pilar. En un minuto pasan más de treinta bicicletas de todo tipo, sobre todo con niños. Pero la que llama más la atención es la de Vidal: un triciclo de ciclologística en el que se lee "Maraki en bicicleta". Es la cooperativa que creó en 2024 conjuntamente con Magalí Lladó. Ambas ilustradoras fomentan la movilidad sostenible y la bicicleta desde la creatividad, con talleres y formaciones a medida.
No son deportistas ni mecánicas –aunque ya son capaces de impartir formación en mecánica de la bicicleta–, sino ilustradoras que utilizan la bici para hacer educación, cultura y transformación urbana. "Nosotros venimos de la vertiente creativa, y eso es extraño, y ha sido muy fructífero", explica sobre su diferencial. Además de hacer ciclologística, llevando cestas ecológicas y productos de kilómetro cero, organizan talleres bastante únicos: desde bolsas serigrafiadas con ilustraciones ciclistas para llevar en la bici hasta circuitos dibujados en el suelo y la creación de alforjas de cartón para niños. En el barrio de Sant Narcís de Girona han inaugurado este año una plaza ilustrada que se puede recorrer en bicicleta, patinete o patines o bien pintar con tizas.
Luchar por llevar al hijo con remolque
Hoy Vidal lleva en triciclo quesos hasta La Fresca, la cooperativa de consumo agroecológico de Cardedeu. Pero hace solo unos años, lo que llevaba siempre detrás era un remolque con sus hijos. Fue pionera en llevarlos así por Cardedeu. Recuerda que entonces la policía la paraba porque aquella manera de transportar criaturas no estaba prevista en el código de circulación municipal, y consiguió cambiar la ordenanza para que tanto ella como más familias pudieran hacerlo. “Nosotras, como mujeres, hemos llegado a la bicicleta desde la vida cotidiana, porque teníamos hijos y los llevábamos en bici. Hemos llegado de una manera totalmente diferente a mucha otra gente”, reflexiona.
Pero aquella experiencia con el remolque no fue la única barrera que Vidal tuvo que esquivar. Con la mecánica también ha querido romper la idea de que hay que ser un experto para poder moverse en bicicleta. En Maraki hacen formaciones para que las mujeres aprendan a resolver pequeñas averías y no dependan de nadie para seguir pedaleando. “No hay que ser mecánico para ir en bici, pero se pueden saber cuatro cosas. Esto es algo muy guay, reivindicarlo desde aquí, desde las mujeres”, defiende. Para Vidal, aprender a mantener la propia bicicleta es también una forma de autonomía: “La bicicleta para mí es también autosuficiencia, la puedes arreglar, subir, cambiar de dirección; te da mucho poder”.
La bicicleta, para Vidal, no es una actividad deportiva ni una afición, sino una herramienta para hacer más fácil la vida cotidiana y, al mismo tiempo, transformar los lugares donde vivimos. “La bicicleta, para mí, es una herramienta de transformación de las ciudades”, resume sin querer sonar a tópico. A través de la ciclologística, la formación y los proyectos educativos, la cooperativa Maraki en bicicleta trabaja para que más personas puedan pedalear y para que las calles sean más inclusivas.
- ¿La primera vez en bici? Mi abuelo me llevaba de muy pequeña en una sillita delante, en el manillar.
- ¿Qué es actualmente para ti la bici? Una herramienta de transformación de las ciudades, una manera de hacerlas más inclusivas.
- ¿Y qué significa? Significa muchas cosas pero la que predomina para mí es la libertad de movimientos.
- ¿Qué te ha enseñado la bicicleta? Autosuficiencia. Te da mucho poder: puedes arreglarla, subirte a ella y moverte como quieres.