Bultaco resucita, pero con motos diseñadas y fabricadas en China
Un grupo empresarial hace renacer la mítica marca catalana y esto desencadena un fuerte debate entre los seguidores de la marca
En el mercado de las motocicletas vuelve a figurar una moto con el logotipo y el nombre de Bultaco, gracias al impulso de la marca Leonart Motors, con sede en Mataró. Esta pequeña marca del Maresme ha creado una filial llamada Bultaco Next SL que se encarga de los derechos comerciales de la marca creada por Paco Bultó en el año 1953 en Sant Adrià de Besòs, y que funcionó hasta su desaparición en el año 1983. En el año 2014, ya hubo un primer intento de recuperar el nombre de la marca, con una empresa de nueva creación llamada Bultaco Motors, especializada en motocicletas eléctricas. A pesar de crear algún modelo con cierto éxito como la Brinco, la apuesta no cuajó y Bultaco Motors acabó cerrando en el año 2019.Una apuesta con acento chino
La nueva hoja de ruta de los impulsores de este renacimiento de Bultaco incluye un modelo de negocio no muy diferente del de Ebro, Santana o Galloper. El plan de la nueva Bultaco implica comercializar una moto ya existente, la china Chongqing Andes UT 3.5 Rally, que ya se vende en nuestro mercado con el nombre 300 Rally gracias al acuerdo con los de Mataró Leonart. Esta es una moto de trail con una potencia de 28 CV y tan solo 150 kilos de peso, con un precio de 3.999 euros, y que se puede conducir con el carnet A2. Incorpora de serie una pantalla digital TFT de 5 pulgadas, dashcam delantera para grabar los trayectos y faros led que garantizan una buena iluminación.
La nueva moto de Bultaco pasará a llamarse Bultaco Rally GT 300, y tan solo se diferencia de la moto china original en los logos y adhesivos de Bultaco. Se podrá comprar a partir de este mes de septiembre y en un inicio estará disponible en los colores negro, negro y rojo (inspirada en el equipo de competición) o negro y naranja.Esta nueva Bultaco Rally GT 300 no es, por tanto, un producto nuevo y diferenciado, sino un modelo diseñado y fabricado en China, con fabricantes asiáticos que ya hace años que colaboran con Leonart Motors. Esta fórmula industrial permite relanzar la marca Bultaco sin tener que asumir los costes de desarrollo y producción iniciales, aprovechando la base de una moto existente y aplicando algunas adaptaciones y especificaciones desarrolladas con el equipo de competición Bultaco Racing.
Con todo, el plan de negocio de la nueva Bultaco (muy similar al de Ebro o Santana) choca frontalmente con el espíritu innovador y deportivo de la Bultaco original. El fundador Paco Bultó entendía que la base de la empresa debía ser acumular experiencia y pericia en el mundo de la competición para después aplicar los conocimientos e innovaciones desarrolladas en sus motos de calle. De hecho, el modelo que hizo ganar popularidad a Bultaco fue la moto de trial Sherpa T, una moto mucho más ligera y maniobrable que sus rivales británicas y francesas de su tiempo. Hoy en día, sin embargo, el retorno de una hipotética Sherpa es poco menos que una quimera, ya que el mercado de fabricantes y compradores de motocicletas de trial es más pequeño (y menos rentable) que en los años setenta y ochenta del siglo pasado, y de momento ningún fabricante chino se ha especializado en generar motos de trial que puedan servir de base para el retorno de la mítica Sherpa.