Como era de esperar, el TJUE ha avalado la amnistía a los represaliados políticos catalanes, que fueron acusados de terrorismo (por unas ollas con sulfato para las plantas o porque era a “el ambiente”) y de malversación (porque durante el referéndum gastaron luz de las escuelas y papel de váter). La reacción de los políticos ha sido muy diferente, según el color. El PP catalán ha hecho salir a Lorena Roldán y ha escondido los cuadros de más arriba. Junts ha sacado a Gonzalo Boye y a Turull, no a Puigdemont. Illa, desde el Palau, ha hecho una declaración institucional en catalán, castellano e inglés. Esquerra ha sacado a Junqueras, que ha dicho que tenía ganas de abrazar a Puigdemont o en Girona o en Barcelona. En cambio, Rufián, en X, ha dicho, después de celebrarlo, que “El PP y Junts hablan, pactan y votan como nunca”.
Sorprende la diferencia entre Junqueras y Rufián respecto a Puigdemont y sobre todo respecto a Junts. Al PSC y a Esquerra las encuestas les van bien —o, si lo preferís, no les van demasiado mal—. A Junts no tanto, porque se les escapan los votantes hacia Aliança Catalana. A mí me parece que lo que había sido el “catalanismo político” —que, para mí, incluye, sin duda, aquel PSC de Pasqual Maragall y Raimon Obiols, y habría podido incluir el PP de Josep Piqué o Manuel Milián Mestre— necesita que Junts también sea un partido fuerte. Muchos de los dirigentes políticos de aquellos tiempos me habían explicado un hecho que considero relevante: todos ellos habían compartido calabozo y torturas, en ropa interior, en la comisaría de la Via Laietana. Eso une mucho más de lo que parece, porque de leña, en un estado represivo, hay para todos.
Tengo la sensación de que PSC y Esquerra han visto que se tienen que entender si no quieren ver desaparecer el país. Y para que no desaparezca, lo que hace falta es que Junts también tenga su mercado. En todo caso, y mientras les exijo a todos que me preserven el paisaje, la cultura y la lengua, sin casarme con nadie, diré que prefiero abrazos que reproches, a estas alturas.