El despropósito de la Audiencia Provincial
El proyecto establecido del Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat para construir un edificio de la Audiencia Provincial en el actual "solar histórico" de la ciudad (paseo Lluís Companys, 1-5) es un total despropósito. Y lo es tanto en términos de contenido como de procedimiento.
1. Contenido. Se trata de una decisión más que cuestionable tanto desde la vertiente histórica y cultural como desde la vertiente urbanística.
En primer lugar, la historia. El solar, junto con el antiguo paseo de la Explanada, está relacionado con las consecuencias de la construcción de la Ciutadella después de la ocupación de la ciudad por parte de las tropas borbónicas en 1714. Algo que supuso el aniquilamiento de un tercio del barrio de la Ribera y el establecimiento de una represión de la replanada y revoluciones políticas (represión compartida con el castillo de Montjuïc). Este espacio ocupa parcialmente el lugar donde se ubicaban, entre otros, los gremios menestrales, la zona industrial de la acequia Comtal o la travesía defensiva de la ciudad.
Es necesario recuperar la historia secuestrada. Resulta paradójico que la mayoría de la población crea, por ejemplo, que la Ciutadella es simplemente el nombre de un parque (hay pocos carteles informativos). Establecer ahora la institución judicial de un estado que ha destacado por combatir la identidad, la lengua y la memoria nacional del país supone remachar el clavo represivo. Y ahora lo pretenden hacer unas instituciones de autogobierno que se muestran sumisas a la voluntad de ese estado. Una perversa paradoja. Resulta imposible presentarlo como una decisión "progresista".
En segundo lugar, el solar es una importante referencia para la arqueología de la ciudad. Esta semana ha habido noticias en este sentido. Los restos más antiguos son del período altomedieval (s. IX-X). También fue el lugar del Palacio de las Bellas Artes (Exposición Universal de Barcelona, 1888), un momento significativo del resurgir de la ciudad después de los escombros de las murallas (1854) y de la Ciutadella (1869). El Palau fue muy activo en términos políticos, culturales e internacionales hasta la Guerra Civil. La aviación italiana le bombardeó (1938). Durante la dictadura franquista se edificaron los juzgados municipales (1964-2009) hasta que fueron derribados (2017) y por fin se posibilitó la recuperación del perfil de Ciutat Vella.
En tercer lugar, la remodelación de este espacio es una oportunidad para la modernización de una rótula urbanística de transición entre los distritos del Eixample y Ciutat Vella que bordea el perfil de los barrios de Sant Pere, Santa Caterina y la Ribera. Barcelona optimizaría el urbanismo de un paseo hasta ahora no resuelto. Por su impacto ciudadano y de impulso histórico, urbanístico y cultural, sería conveniente que este espacio fuese considerado un bien cultural de interés nacional (BCIN).
En cuarto lugar, son muy notorios los déficits de espacio verde en Ciutat Vella (5,8 m2/hab., incluido el parque de la Ciutadella, un valor inferior al de la media de la ciudad y al recomendado por la Organización Mundial de la Salud). Transformar este espacio para uso ciudadano se enmarca en los retos asociados al cambio climático en una ciudad de clima mediterráneo y tan densa como Barcelona.
2. Procedimiento. En términos democráticos, una decisión de este cariz se sitúa más allá de las decisiones meramente administrativas. Se trata de una decisión que creo que no puede tomarse sin la voz de la ciudadanía. La ciudad es de los ciudadanos, no de las administraciones.
En primer lugar, la referencia jurídica que ampara este proyecto es un decreto ley franquista del año 1957. Una decisión que mostró la connivencia del Ayuntamiento franquista de turno con la dictadura en un lugar sensible del expolio de la ciudad. Construir la Audiencia Provincial en este sitio hace que la Generalitat y el Ayuntamiento estén cumpliendo literalmente la orden del dictador.
En segundo lugar, un conjunto de entidades civiles, ciudadanas y vecinales, agrupadas en la Plataforma del Solar Histórico, reclaman la transformación de este espacio en un doble sentido: un espacio verde para la ciudadanía y una recuperación que explique los acontecimientos históricos que ha vivido la ciudad (y el país). Una oportunidad para implementar procedimientos de democracia participativa.
En tercer lugar, el proyecto de la Audiencia ha sido encargado en el despacho de arquitectura RCR (Olot). La Plataforma del Solar Histórico ya ha enterado a este equipo de la oposición civil y ciudadana a la construcción de la Audiencia en un lugar en el que la ciudadanía tiene problemas importantes de gentrificación, exclusión social, comportamientos incívicos, precio de las viviendas, servicios municipales deficientes, ruido, etc.
La Audiencia Provincial debería estar ubicada en la Ciudad de la Justicia. Y si esto no resultara factible, se puede situar en otros solares o edificios "vacíos" de la ciudad (plaza Palau, ronda San Pedro, etc.). O bien, al ser una infraestructura provincial, establecerse en cualquier otra ciudad de la "provincia".
En definitiva, el proyecto actual de las administraciones estropea una oportunidad urbanística, además de insistir en la expropiación de un lugar neurálgico de la historia de la ciudad y del país. Los derechos de la ciudadanía deberían estar por encima del interés de los jueces. El Ayuntamiento y la Generalitat todavía están a tiempo de mostrar que están a la altura de los nuevos tiempos democráticos y de los derechos de la ciudadanía. Éste no es un tema de barrio o de distrito: es un tema de ciudad y de país.