"En España se entierra muy bien"

Pedro Sánchez centra y Alberto Núñez Feijóo remata: que vuelva Juan Carlos I. Después de todo lo que hemos leído sobre el papel del rey durante este curso intensivo de 23-F que nos acaban de impartir, ¿qué importancia pueden tener los escándalos fiscales y sentimentales del rey emérito? ¿Cómo puede seguir viviendo castigado en el exilio el rey que trajo la democracia y la salvó? Que haya conversaciones cruciales de ese día y de los anteriores que no consten en ningún sitio ya no es importante. Y quien tiene padrinos, se amnistía.

Así pues, ya está más cerca el cumplimiento de la profecía: el día que se produzca el hecho biológico, habrá un millón de personas en la calle acompañando al funeral de Juan Carlos, a quien ya se podrán rendir honores de jefe de estado sin ningún tipo de restricción mental. Volveremos a sentir que el pueblo español es muy sabio, porque sabe distinguir lo importante de lo que son debilidades personales, y sabe perdonar. Y el Estado, más aún. Ya lo dijo Rubalcaba: "En España se entierra muy bien".

Cargando
No hay anuncios

Sánchez acaba de hacer una jugada de estado. Que devuelva el emérito, pero que lo haga por méritos históricos acreditados (por una desclasificación parcial) y no por compasión humana. Los adversarios se abrazan por un día y la calle exulta. La gran coalición siempre funciona en España, incluso cuando el presidente del gobierno se ríe del jefe de la oposición en cada sesión de control, y el jefe de la oposición espera ver algún día al presidente sentado ante un juez. Camino trillado para que Felipe de Borbón tome las decisiones que considere oportunas. Ya no tendrá que tener mala conciencia.