Feijóo no tiene un plan alternativo al de Sánchez

BarcelonaEl esperado frente a frente entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo resultó decepcionante, especialmente en cuanto al presidente del PP, que fue incapaz de plantear una alternativa seria y creíble al plan del gobierno español para combatir la crisis energética provocada por la invasión rusa de Ucrania. Es evidente que Sánchez acudía al debate con la posición de ventaja que le concede el hecho de ser presidente y, por lo tanto, disponer de tiempo ilimitado y además tener el último turno de palabra. Pero esta es una prerrogativa de la cual Feijóo se ha aprovechado durante todos sus años como presidente gallego y, por lo tanto, no vale que ahora se queje. En todo caso, Sánchez hizo una defensa enconada de las medidas aprobadas por su gobierno, desde la excepción ibérica pactada con Bruselas para limitar el precio del gas hasta la gratuidad del transporte público, y criticó los escenarios apocalípticos que pronostica la derecha con el objetivo de desgastar al ejecutivo. Sánchez incluso tuvo tiempo para anunciar que la industria electrointensiva podrá beneficiarse de la excepción ibérica en sus plantas de cogeneración, de forma que se aliviará la factura eléctrica que está poniendo en peligro sectores tan capitales como el de la cerámica, la química o el textil.

Ante el alud de datos de Sánchez, Feijóo no consiguió dibujar un plan alternativo. Se mostró dubitativo e inseguro y echó por tierra toda la operación de marketing del PP para presentarlo como un estadista. Se limitó a pedir que las rebajas fiscales en el gas y la luz se alarguen en el tiempo ("Pero si ni siquiera han votado a favor", le recordó Sánchez) y a defender la energía nuclear. En cambio, repitió el viejo mantra de la derecha contra los pactos del PSOE con Unidas Podemos, ERC y EH Bildu pidiéndole a Sánchez que renuncie a sus socios y que busque apoyos en el PP. ¿Pero qué gobernando con un poco de cordura renunciaría a los socios que le dan estabilidad para ponerse en manos de la oposición? Se trata de una propuesta tan absurda que se descalifica por ella sola.

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Del debate de este martes se desprende que Feijóo es todavía rehén del PP más radical, el que encarna Isabel Díaz Ayuso, y no se atreve a hacer una oposición constructiva. Es cierto que las encuestas le van a favor, pero también es verdad que se le puede hacer muy largo este año y medio que queda de legislatura. Parece que su plan se limita a esperar que la economía vaya mal y los electores, simplemente por la pulsión de cambio, le apoyen. Pero claro, por el camino los electores quizás también verán que en realidad no tiene la solidez que se ha querido vender. En todo caso, la conclusión del debate en el Senado es que Sánchez no le pondrá nada fácil el acceso a la Moncloa.

Y un apunte final: como recordó la senadora de ERC Mirella Cortés, el Senado es la cámara territorial donde se tiene que tratar, precisamente, de los territorios. Pero ni uno ni el otro hicieron ninguna referencia. Simplemente aprovecharon el escenario para un frente a frente con aires electorales. Y esta parece que será la dinámica general.