Inteligencia artificial, pero oficial
Leemos que el cuento La serpiente del guardabosques (traduzco libremente, sin ChatGPT), galardonado con un premio de la Fundació Commonwealth, escrito por el autor de Trinidad y Tobago Jamir Nazir y publicado en la revista Granta, es sospechoso de haber sido creado con inteligencia artificial.
Las historias creadas con IA basan su efectividad en el fondo y no en la forma. Le puedes pedir un argumento que parezca del Xavi Bosch y, probablemente, cogiendo sus libros, te podrá “guardar como” alguna de sus tramas. Te puede hacer una que no pase en París, sino en Roma. Te puede "idear" un argumento de la Sílvia Soler, donde salga una familia, porque a la Sílvia le gustan las familias y las infancias. Pero una IA no puede crear una “forma” basada en la “forma” del Xavi Bosch o de la Sílvia Soler. Una IA te puede inventar una novela histórica basada en Jaume I, cogiendo un montón de hechos relevantes de su vida (de la cual tiene mucha información, mucha más que de las novelas de nuestros dos autores mencionados). Te puede hacer una novela de Agatha Christie (autora que me encanta y me cae muy bien), pero no te puede hacer una novela de Richard Ford, que estos días, por cierto, está en Barcelona.
Quiero decir con esto que la IA puede hacer un tipo de escritura: la que sea parodiable. Y esto no es demérito. Puede hacer un artículo, sí, siguiendo las normas de cada uno de nosotros. Puede inventarse un chiste (pero flojo). No puede hacer novela moderna, porque la novela moderna no quiere explicar qué, sino cómo y quién.
Las series ya usan plantillas con normas literarias precisas. La protagonista luchará en solitario para hacer prevalecer su habilidad en un mundo de hombres. Luchará, caerá, se levantará (hasta tres veces). Superará los problemas del pasado, por culpa de los padres. El amor la redimirá. Siempre planificará la lucha contra el mundo en una cama de estampado bonito, con calcetines gruesos, siempre a juego.