El colega Carles Rebassa, ganador del Premio Sant Jordi por la novela Prometeo de mil maneras, pió: "No sé qué pasa. Más de una semana después del Sant Jordi, ni un representante institucional, de Barcelona ni de Mallorca, no me ha felicitado. ¿Cómo es?"
Hasta no hace mucho, era normal que los políticos, catalanes y españoles, felicitaran a los autores en lengua catalana que habían ganado un premio o que habían firmado muchos libros por Sant Jordi. Cuando gané a Josep Pla, en el año 2000, el presidente español, José María Aznar, que hablaba catalán "en la intimidad", me envió una carta de felicitación. Doy por supuesto que los ganadores de premios como el Planeta son felicidades, hoy en día, por Pedro Sánchez. Las cosas han cambiado mucho. Gané el Ramon Llull, en el 2022, y no recuerdo quién me felicitó. Pedro Sánchez, me parece que no. Es una la Aznar era en papel. Y claro, esta carta fue celebrada y reciclada convenientemente. Fue regalada a varios amigos fumetas, para que elaboraran filtros de calidad para sus cigarrillos. Pujol. Primero, una secretaria te hacía saber el día y la hora de la comunicación. presidente Isla está obligado a llamar a Rebassa.