Venezuela, cinco años después del asalto al Capitolio
Mañana hará cinco años que Trump envió una turbamulta a asaltar el Congreso de Estados Unidos para impedir la proclamación de su derrota en las elecciones del 2020. El aniversario queda largamente superado por la captura de Maduro, pero recuerda que ese uso de la fuerza fue el inicio del regreso de Trump a la Casa Blanca, contra cualquier pronóstico sensato. Trump es el presidente en el que coinciden el miedo, el uso de la fuerza y el mayor ejército de la historia.
Y estamos aquí: el petróleo es la razón, el narcotráfico es la excusa, la alianza de Venezuela con Irán, Rusia y China es el agravante, la doctrina es que América sigue siendo el patio trasero de Estados Unidos y el mundo es cosa de tres, Estados Unidos, Rús; éste es el estado actual de las relaciones internacionales.
La operación militar que ha llevado a Maduro a dormir en una cárcel de Brooklyn fue tan quirúrgica como incierto es el pronóstico inmediato para Venezuela: "Gobernarán a esos señores que están de pie justo detrás de mí", dijo Trump, pero hace falta una mayor implicación para el cambio de las mayores. tasas de homicidios más grandes del mundo, una extensión de más del doble de mayor que California y un estado en colapso.
Porque mientras la geopolítica explica la realidad del mundo como un juego de piezas, las personas siguen sufriendo. Cerca de ocho millones de venezolanos se han ido de su país en los últimos 10 años a buscar una vida mejor que la que tenían bajo el régimen chavista, pero la intervención estadounidense está tan llena de interrogantes que impedir que Venezuela se hunda en el caos definitivo no será "como estar viendo un programa de TV", precisamente.