La Audiencia Nacional accede ahora a investigar los audios de Cospedal y Villarejo sobre la Kitchen
El juez pide a la Policía Nacional que busque "indicios de criminalidad" en las grabaciones, que también salpican a Mariano Rajoy
BarcelonaGiro de guion cuando faltan pocos días para que termine el juicio de la Kitchen. El juez de la Audiencia Nacional Antonio Piña, instructor del caso, ha accedido finalmente a investigar los audios de las conversaciones de María Dolores de Cospedal y José Manuel Villarejo sobre la operación para intentar robar a Luis Bárcenas información que pudiera comprometer al PP. La exsecretaria general del PP, que también fue ministra de Defensa, había sido hasta ahora uno de los grandes nombres protegidos de la causa, pero finalmente la justicia ha decidido poner la lupa por unas grabaciones que también salpican al expresidente Mariano Rajoy.
Según establece un auto, avanzado por diversos medios y al que ha tenido acceso el ARA, el juez Piña ha encargado a la Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional que investigue si hay "indicios de criminalidad" en las conversaciones entre la exdirigente popular y el comisario jubilado, la mayoría de las cuales publicadas por RAC1. Así, también pide a la emisora que facilite las grabaciones al tribunal. Todo ello, después de que el PSOE, que ejerce de acusación popular, volviera a reclamar por enésima vez la imputación de Cospedal, que ya había sido investigada pero que fue exonerada en 2021 por el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón.
¿Qué revelan, sin embargo, los audios de los encuentros entre Cospedal y Villarejo? Más allá de apuntar que la dirigente popular tenía conocimiento de la trama, uno de los audios que más polvareda levantaron es el que implica directamente a Rajoy en la operación pagada con fondos reservados contra el extesorero del PP. Se trata de una conversación de septiembre de 2014: "Yo sé que a este antes le habían encontrado, y más o menos le habían limpiado, todo lo que tenía", dice en un momento Cospedal, supuestamente en referencia a Bárcenas. Y añade: "A mí me lo ha dicho el presidente, no me lo ha dicho nadie más". En otro momento, explica que "Rajoy le ha dejado al otro [en referencia a Bárcenas, que entonces estaba en prisión preventiva] mantener las vías de comunicación". "Por si acaso", argumenta.
El juez pide ahora a la policía española que elabore un informe a partir de estas conversaciones y también entre las que han ido trascendiendo entre Villarejo e Ignacio López del Hierro, el exmarido de Cospedal, que habría participado en la captación como confident del chófer de Bárcenas –pieza clave de la trama– y que también acabó quedando exento de la causa. El magistrado también reclama que se investiguen comunicaciones vía correo electrónico y transferencias bancarias. "Requerir a la UAI para que identifique si entre el material requisado al Sr. Villarejo se identifican conversaciones con contenido que pueda aportar indicios de criminalidad sostenidas por este con la Sra. Cospedal o el Sr. López, correos electrónicos o transferencias bancarias", dicta.
El PSOE, inmerso en una espiral de casos de presunta corrupción que acosan al partido, no ha tardado en sacar tajada de esta victoria simbólica en los tribunales contra el PP. Fuentes socialistas han calificado la Kitchen como el "mayor escándalo institucional de nuestra democracia", han vuelto a reclamar la imputación de Cospedal y han hecho un llamamiento a "llegar hasta el final y depurar todas las responsabilidades", si es preciso también las de Rajoy. "Cada nuevo paso judicial acerca la investigación al núcleo de quienes dirigían el Partido Popular", afirman las mismas fuentes, mientras que la secretaria de organización del partido, Rebeca Torró, ha apelado directamente a Alberto Núñez Feijóo: "No puede seguir escondiéndose mientras da lecciones al resto", ha escrito en X.
En el juicio de la Kitchen, que encara la recta final, la Fiscalía ha pedido quince años de prisión para el exministro del Interior del PP Jorge Fernández Díaz, que considera que participó directamente del "operativo parapolicial delictivo" para "boicotear" la investigación judicial del caso Gürtel y arrebatar documentación "comprometedora" a Bárcenas.