Tribunales

Bárcenas apunta al PP como instigador de la Kitchen e implica a Rajoy en la caja B

El extesorero del PP tenía un audio del entonces presidente español, pero el archivo fue presuntamente robado por la policía patriótica

San Fernando de HenaresUn audio en el que se oye a Mariano Rajoy en el despacho de la séptima planta de la sede de la calle Génova recibiendo un sobre de dinero en efectivo y destruyendo la documentación que demostraba la existencia de la caja B del PP. Este ha sido uno de los protagonistas de la esperada declaración de Luis Bárcenas como perjudicado en el juicio del caso Kitchen. Él grabó al entonces presidente del gobierno español porque quería que “quedara claro” que la caja B del PP –acreditada en la sentencia del caso Gürtel que acabó desembocando en la moción de censura de Pedro Sánchez– “existía con conocimiento de todas las instancias responsables del partido”. Ahora bien, el archivo de audio nunca vio la luz y fue presuntamente robado por la policía patriótica. Es esto, precisamente, lo que se está juzgando en el juicio que está en marcha desde principios de abril en la Audiencia Nacional, que debe dirimir las maniobras de las cloacas del Estado para espiar al extesorero del PP y robarle información que pudiera salpicar a la cúpula del PP. Luis Bárcenas, que es acusación particular de la causa, ha apuntado que el impulsor de la operación Kitchen fue el mismo Partido Popular para intentar destruir las pruebas de la trama Gürtel, de la que estaba al tanto Rajoy, según ha relatado. Solicita 41 años de prisión para los dos principales acusados, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y quien era su número dos, Francisco Martínez.

“Esta operación se inicia en la sede del Partido Popular con el borrado de los discos duros de los ordenadores. Es decir, se inicia por los responsables del partido y después tiene un traslado a la parte relacionada con el ministerio del Interior”, ha subrayado Luis Bárcenas durante su declaración, que se ha alargado cuatro horas y media. Ahora bien, a pesar de que el PSOE intentó que el PP hubiera de responder como partícipe a título lucrativo por haberse beneficiado de la ocultación de pruebas, la Audiencia Nacional mantiene al PP fuera del perímetro de la causa.

Cargando
No hay anuncios
Luis Bárcenas se grabó entregando un sobre de dinero a Mariano Rajoy

This browser does not support the video element.

El cambio en la vida de Bárcenas

El punto de inflexión para Luis Bárcenas fue el 15 de julio de 2013, cuando declaró en la Audiencia Nacional en el marco del caso Gürtel: confirmó "la autenticidad" de la letra de sus papeles y entregó más documentación. Aquel día todo cambió. Pero antes de aquella cita, había mantenido dos encuentros con el abogado Javier Iglesias, a quien se ha presentado como un "hombre cercano" al PP. Primero le ofreció 500.000 euros para manipular los papeles que acreditaban la caja B del PP: "Que modifique los papeles, que cambie los conceptos y las cantidades con la misma letra y el mismo formato para dárselos a la prensa y crear la incertidumbre de cuáles son falsos o ciertos", ha relatado Bárcenas. Los 500.000 euros los podrían desembolsar "empresarios afines" al PP. Meses más tarde, cuando él ya estaba en la cárcel, Javier Iglesias lo "amenazó" diciéndole que su mujer entraría en la cárcel si declaraba. Pero él declaró "con toda contundencia" la "realidad" de los papeles. A raíz de esto, percibió un cambio "totalmente drástico" en el trato en la cárcel, con la aparición de muchas hostilidades. Por ejemplo, se filtró una foto suya entrando en Soto del Real, más de dos semanas después: "Se filtra en el momento que hago una declaración muy contundente contra personas que representaban al Partido Popular", ha recalcado.

Cargando
No hay anuncios

La destructora de papeles de Rajoy

Volvemos al audio de Mariano Rajoy. Después de confirmar que las siglas MR respondían al entonces presidente del gobierno español, el extesorero del PP ha descrito así la escena: "Quedaba una cantidad de dinero de la contabilidad extracomptable y yo subo al despacho de Rajoy. Le entrego la última hoja de estos movimientos en que figura el saldo que le llevo en un sobre, del cual hago entrega y que él se queda. Al ver los documentos, él se extraña mucho, me pregunta cómo era posible y le digo que es la garantía de que se utilizaban y se recibían los fondos. Él se da la vuelta y lo introduce [la hoja de papel] en el destructor de papeles. Y queda destruido". Esta grabación la guardó en la nube y en una memoria USB que primero tenía en casa y que después dejó en un taller que tenía su mujer para restaurar muebles, que es donde también guardó una veintena de cajas de documentación del PP. Cuando salió de la cárcel, comprobó que el USB había desaparecido y que en la nube "no tenía nada".

Cargando
No hay anuncios

Sin decirlo, la sospecha apunta a la intervención de las cloacas del estado en la operación Kitchen. El juez instructor, Manuel García-Castellón, concluyó que en el taller de Rosalía Iglesias encontraron lo que buscaban, pero la Fiscalía sostiene que "no consta" que consiguieran su propósito. En 2013, consciente del peligro de los archivos, y en un contexto en que Bárcenas se estaba aproximando a personas del PP, encargó a un preso de quien se había hecho amigo, Isidro Sánchez, que estuviera preparado para destruir el audio de Rajoy: "Le doy la instrucción de que tenga localizada una grabación en concreto, le doy claves de acceso y le digo que le daré la instrucción de cuándo se debe destruir", ha recordado. A cambio, le pagó entre 4.000 y 4.500 euros.

Ahora bien, el preso declaró como testigo el jueves pasado y admitió que no pudo completar la misión. Explicó que, aprovechando que tenía un permiso para salir de la cárcel, Bárcenas le había pedido subir unos documentos a la nube que le entregarían en un USB. Pero no tuvo tiempo de hacerlo y nunca supo qué archivos eran porque la policía española lo detuvo por una orden de "búsqueda y captura que nunca existió". Y tuvo que volver a Soto del Real antes de tiempo. Aun así, Bárcenas cree que debió hacer "algo" porque, cuando salió de la cárcel, en la nube no tenía nada: "Lo que hizo lo desconozco", ha admitido. De nuevo, aflora la posible intervención de la mano de la policía patriótica.

Cargando
No hay anuncios

El chófer era "un hombre para todo"

Luis Bárcenas también ha hablado de su relación con su chófer, Sergio Ríos, que se sienta en el banquillo de los acusados. Lo traicionó y, a cambio de 50.000 euros, facilitó a las cloacas del Estado información sobre el extesorero del PP. La familia Bárcenas lo contrató en febrero de 2013 después de que un jefe de seguridad del PP le diera su nombre: "Buscamos una persona de absoluta confianza, venía bien recomendado", ha explicado. Su función principal era hacer de conductor, pero en la práctica era un "hombre para todo" y también se encargaba de "tareas de carácter auxiliar", como cobrar cheques en el banco o mover documentación. Finalmente, en 2014 la mujer de Bárcenas, Rosalía Iglesias, le planteó "algunas dudas" sobre su "comportamiento" –ella ha relatado que empezó a tener un "comportamiento diferente", con una actitud "nerviosa" y "desafiante"– y tomaron la decisión de prescindir de sus servicios.