Municipalismo

¿Por qué Bellaterra quiere irse a Sant Cugat?

El ayuntamiento de Cerdanyola se opone a la segregación de la localidad, que tiene una renta muy superior a la de la ciudad

El sí a la independencia De Bellaterra Arrasa con un 94%
17/01/2026
4 min

BarcelonaHace 50 años que Ricard, nacido en Sant Cugat del Vallès, vive en Bellaterra. Con 27 años se compró un terreno y se construyó una casa, como muchos de los vecinos de esta localidad adscrita a Cerdanyola del Vallès y que nació en los años 30 del siglo pasado, cuando familias acomodadas de Barcelona y Sant Cugat se hicieron torres de veraneo. Los hijos de aquellas familias se quedaron, y en los años 70 llegaron nuevos vecinos que, como Ricard, empezaron a hacer vida y vieron nacer la Universidad Autónoma de Barcelona. Pese a algún intento de constituirse como municipio independiente, acabó imponiéndose una tercera vía: en el 2009 los vecinos consiguieron que se les reconociera como una entidad municipal descentralizada (EMD), con un gobierno propio. Sin embargo, este estatus no fue suficiente para pacificar Bellaterra, que en el 2015 celebró un referéndum de independencia donde el 'sí' ganó con el 94% de los soportes. La pretensión naufragó cuando el Parlamento vetó la secesión. Ante este fracaso, una comisión de vecinos inició un expediente para pasar a la vecina Sant Cugat que ahora empieza a tomar velocidad, ante la oposición frontal del Ayuntamiento de Cerdanyola, que avisa de que peleará para evitar perder el territorio. "Es normal que se resista. No quiere perder la gallina de los huevos de oro. Y Sant Cugat se deja querer", resume Ricard en el ARA.

El conflicto entre Cerdanyola del Vallès y Sant Cugat por el futuro de Cerdanyola ha estallado públicamente esta semana, con la emisión de un informe por parte del consistorio santcugatense que considera viable la anexión. El alcalde de Cerdanyola, Carlos Cordón (PSC), acusó al de Sant Cugat, Josep Maria Vallès (Juntos), de actuar con "deslealtad" por haberle avisado por WhatsApp en la noche de Reyes de que su ayuntamiento se pronunciaría favorablemente, pese a que en ocasiones anteriores le había asegurado que no tenían interés en el. El teniente de alcalde Jordi Puigneró negó las acusaciones y aseguró que se han limitado a realizar una valoración técnica sobre la viabilidad de la operación, tal y como manda la ley, desde un punto de vista urbanístico y de prestación de los servicios públicos.

¿Más parecido a Sant Cugat?

¿Qué dicen de todo esto en Bellaterra? El presidente de la EMD, Josep Maria Riba (Bellaterra Endavant), recalca el "mandato democrático" tras el expediente de segregación: si empezó fue porque un 61% de los hermosos terrenos votaron a favor. De hecho, Bellaterra tuvo que acudir a los tribunales porque Cerdanyola se negaba a iniciar el trámite, algo que tuvo que hacer finalmente por mandato judicial. Riba destaca la mejor conexión geográfica y ferroviaria de Bellaterra con el casco urbano de Sant Cugat, donde pueden acceder con facilidad en transporte público; de Cerdanyola, en cambio, les separa el campus de la UAB, la AP-7 y un carril bici. Pero, más allá, también existe una cuestión de semejanza de "perfil sociológico", reconoce Riba.

Este perfil sociológico se pone de manifiesto en los datos de renta. Según el INE, Cerdanyola tiene una renta media por hogar de 46.621 euros al año, mientras que la de Bellaterra es superior a 100.000 euros; la de Sant Cugat se aproxima más, con 75.000. La proximidad también es ideológica: en las últimas elecciones autonómicas, el partido más votado fue Junts, con un 40% de los votos; en Sant Cugat lo fue Junts (30%), mientras que en Cerdanyola ganó el PSC con el 35% de los votos.

Al margen de los datos económicos, el acceso a los servicios públicos preocupa a los residentes, que se quejan de que en Bellaterra no haya CAP ni biblioteca. Así lo explica uno de sus promotores, Miquel Vàzquez, quien lamenta que Cordón asegurara que activarán todos los mecanismos "políticos" y "judiciales" para evitar perder a Bellaterra. "Sonó a cacique", lamenta, y añade que las quejas no son "un tema de ricos". Uno de los argumentos que el alcalde puso sobre la mesa es que permitir la segregación de un municipio rico por un supuesto déficit fiscal plantearía un precedente muy peligroso para la "cohesión social". El periplo se puede repetir en Terrassa, donde la urbanización de la Font de l'Espardenyera ha pedido pasar a Matadepera, uno de los municipios más ricos de Catalunya. El ayuntamiento de Terrassa iniciará el expediente este mismo lunes.

El camino delante

La luz verde de Sant Cugat ha alegrado a muchos vecinos que, como apunta alguna voz, encaran el paso a la ciudad vecina sólo "desde el corazón" (o también, desde el bolsillo: tener código postal de Sant Cugat podría revalorizar sus propiedades y se podrían beneficiar de una bajada de impuestos). Algunos piden ser pragmáticos y valorar los pros y contras del cambio. Aquí toma relevancia un informe de la Diputación de Barcelona, ​​consultado por el ARA, que asegura que el paso de Bellaterra a Sant Cugat implicaría la disolución del estatus de EMD. Dicho de otra forma: pasarían a ser un barrio más de Sant Cugat. No podrían, al menos de entrada, negociar mejoras de forma bilateral con el consistorio –existe una negociación abierta sobre el convenio vigente–, pedir subvenciones de forma autónoma o interponer recursos en los tribunales. Éste es un elemento que ciertos sectores piden tener presente, aunque la comisión promotora de la segregación ve posible el paso manteniendo la EMD.

La decisión final es de la Generalitat. Cuando el pleno de Cerdanyola apruebe el informe final, la Dirección General de la Administración Local tendrá seis meses para pronunciarse. De ahí, el expediente irá a parar a la comisión de deslinde territorial, y después al consejo ejecutivo. La comisión promotora de la segregación confía en que el Gobierno mande también al PSC, como en Cerdanyola, no tenga ningún impacto en la valoración que haga del expediente, que debería basarse en criterios "técnicos".

¿Qué ocurre con la UAB?

El expediente de segregación en curso no afecta en ningún caso a la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), según confirman fuentes de la institución a este diario. El campus, situado muy cerca de Bellatera, pertenece a Cerdanyola. Fuentes de la UAB recalcan las "excelentes relaciones" que mantienen con los ayuntamientos de Cerdanyola y Sant Cugat y se desvinculan del proceso, donde tampoco se les ha pedido que emitan ningún informe ni posicionamiento.

stats