Abusos en la Iglesia

El Vaticano ha ocultado deliberadamente miles de casos de pederastia desde el siglo pasado

Una investigación de medios de comunicación internacionales revela cómo la Santa Sede ha encubierto, mínimo desde los años 30, casos de abusos sexuales en todo el mundo

Empieza el cónclave en el Vaticano
ARA
19/03/2026
3 min

BarcelonaEl Vaticano ha ocultado durante casi un siglo miles de casos de pederastia en varios puntos de todo el mundo. Así lo ha destapado una investigación del medio alemán Correctivo, en colaboración con El País y junto con los medios internacionales The Boston Globede Estados Unidos, elObservadorde Portugal y la Casa Macondode Colombia, en la que afirman que "el Vaticano tiene lo que es probablemente el mayor archivo de pederastas impunes del mundo".

En esta investigación internacional han logrado reunir documentos internos e inéditos de la Doctrina de la Fe, el órgano que investiga los casos de pederastia que afectan a los miembros de la Iglesia católica, que revelan errores sistémicos y ocultación de los casos de abusos sexuales. Los papeles más antiguos de la investigación, aportados por el historiador Davide F. Jabes, se remontan a un momento crucial de la Iglesia católica alemana, el ascenso al régimen nazi durante el pontificado de Pío XI. El País explica que estos documentos revelan que en ese momento ya existía una comunicación fluida entre el Vaticano y los obispos sobre los casos de pederastia, y que para la Iglesia era una información peligrosa que había que ocultar. Ante el riesgo de que los expedientes de los sacerdotes acusados ​​de pederastia llegaran a manos de los nazis, la cúpula eclesiástica dio una orden clara: "Quemadlo todo".

La investigación periodística también se centra en la figura del papa Benedicto XVI, el alemán Joseph Ratzinger. Una carta del año 1986, cuando Ratzinger era prefecto de la Doctrina de la Fe, revela que ya entonces tenía información sobre un sacerdote, Peter Hullermann, de su anterior diócesis, Múnich, que era un peligroso pederasta. Este sacerdote no fue apartado y acabó agrediendo a 23 menores. El New York Times informó en 2010 que en 1980 Ratzinger presidió una reunión en la que se admitió que Hullermann había recibido tres denuncias por abusos y que había recibido terapia. Cuando era papa, el alemán negó conocer los detalles de este caso. Pero una auditoría realizada en el 2022 demostró que Ratzinger conocía al menos cuatro casos de cuidados pederastos y se explicaba que Ratzinger no había dicho la verdad sobre Hullermann. Una información que le llevó, cuando ya había dimitido como pontífice, a admitir un error "no intencionado" y hacer recaer la responsabilidad del asunto Hullermann sobre un colaborador. En la carta de 1986 Ratzinger autorizaba a Hullermann a oficiar una misa, aunque la misiva que le enviaban desde Múnic adjuntaba un documento en el que se detallaban los abusos a menores de los que se le acusaba, y por los que había sido condenado por tribunales alemanes.

Según explican en El País, existen fuentes que señalan que existe un archivo aún más secreto que custodia los casos más graves y delicados. Los medios se pusieron en contacto con el nuevo papa, León XIV, en reiteradas ocasiones para trasladar algunas preguntas sobre la investigación, sin obtener respuesta.

Ésta es una dinámica habitual de la Iglesia católica a la hora de afrontar los escándalos de pederastia. El ARA también hizo llegar al anterior pontífice Francisco la investigación sobre la Casa Santiago, una secta que abusó de muchos jóvenes en Barcelona durante los años ochenta, pero no hubo respuesta oficial. Los miembros de esa facción de la Iglesia salieron indemnes por el encubrimiento que hubo por parte de obispos y cardenales del arzobispado de Barcelona y los errores procedimentales que permitieron que no hubiera consecuencias para los agresores.

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