Pradas afirma que se sintió presionada por el equipo de Mazón durante la dana
Cuenca niega haber hecho de intermediario del expresidente, pero el borrado de su móvil impide cualquier comprobación
Valencia"Salo [Salomé Pradas], de confinar, nada", "quítatelo de la cabeza" o "confinar a toda una provincia es una barbaridad". ¿Esas palabras del exjefe de gabinete de Carlos Mazón, José Manuel Cuenca, debían interpretarse como una orden del propio Mazón, cómo ha defendido la exconsejera de Justicia e Interior Salomé Pradas o, por el contrario, eran una opinión personal de la mano derecha del expresidente? Son las dos versiones que han ofrecido este lunes los dos exaltos cargos del gobierno valenciano durante el cotejo en el juzgado de Catarroja, en una de las jornadas más destacadas de la instrucción de la dana, como lo ha demostrado la gran afluencia de víctimas de la catástrofe, que les abuchearon mientras eran escoltados por la Gu.
Según explicaron al ARA fuentes presentes en la sesión, Pradas aseguró que se sintió "persuadida" por el departamento de Presidencia y que ella interpretó las palabras de Cuenca como directrices de Mazón. Para fundamentar esta valoración, destacó que antes de conversar con ella, el entonces jefe de gabinete lo había hecho con el presidente. Esta interpretación la ha negado el ex secretario autonómico, que ha destacado que sus mensajes eran sólo valoraciones de un periodista y que él en ningún caso estaba haciendo de intermediario del entonces jefe del Consell. Una versión que no puede certificarse porque Cuenca ha borrado todos los contenidos de su móvil, incluyendo los mensajes y el registro de llamadas.
This browser does not support the video element.
Durante el cotejo, la exconsejera relató que a las 19.43 h del día la dana conversó con el entonces secretario autonómico de Presidencia, Cayetano García, porque a las 19.36 h no había podido hablar con Mazón para valorar el confinamiento de la población. El expresidente no le cogió el móvil y no le devolvió la llamada hasta minutos después. Tras hablar con García, Pradas se quedó a la espera de la respuesta a la consulta jurídica que el secretario autonómico había hecho en la Abogacía de la Generalitat para confirmar que ella podía tomar la medida –la respuesta fue positiva, pero la iniciativa no se adoptó–. Sobre el motivo de la llamada al exjefe del Consell, la exconsellera ha explicado que creía que Mazón debía conocer que estaba valorando confinar a la población ante el peligro de colapso del embalse de Forata. A punto de llegar a las lágrimas –según explican las fuentes–, Pradas se ha quejado de que se sintió sola hasta que a las 20.28 h el expresidente llegó al Cecopio. "Yo no sabía lo de la comida [de cuatro horas de Mazón con la periodista Maribel Vilaplana]. Si lo llego a saber, le llame más veces", ha añadido, tras confirmar que a las 13.19 h José Manuel Cuenca le pidió que centralizara en él las comunicaciones porque el jefe del Consell estaba en varios actos y no podía atenderla.
Sobre el diálogo que mantuvo con Cuenca, Pradas ha dicho que los mensajes de WhatsApp que ella aportó a la causa evidencian que rebatió al entonces jefe de gabinete, y que él calificó la opción de confinar a toda la provincia de Valencia de "barbaridad". La exconsejera adujo que la ley de emergencias sí le permitía restringir la movilidad de la ciudadanía en una situación de peligro para la población. En su réplica, la mano derecha de Mazón ha justificado su resistencia al confinamiento porque le asocia a la pandemia de coronavirus, en la declaración de inconstitucionalidad del estado de alarma ya una vulneración de derechos fundamentales. Por todo ello, creía que era una decisión más propia del presidente español y es el motivo por el que su excompañero en el departamento de Presidencia Cayetano García formuló su consulta al departamento jurídico. Pese a estos argumentos, Cuenca restó importancia a su taxativa negativa y aseguró que con sus palabras no tenía intención de dar ningún orden.
Origen del cotejo
Las contradicciones que se han visto durante el cotejo de este lunes se iniciaron durante la primera declaración de Cuenca, cuando afirmó que el día de la dana no conversó con la exconsejera "sobre la posibilidad de envío del ES-Alert", una falsedad que desnudó la conversación de WhatsApp aportada por Pradas. Además, en su segunda citación como testigo –motivada por la evidencia de que había omitido información–, el exjefe de gabinete se afianzó en su versión –no hacerlo suponía reconocer un delito– y defendió que los únicos mensajes que se intercambió con la exconsejera fueron para expresar sus "dudos". El punto débil de este relato es que uno informe de este órgano conocido el pasado jueves le invalida. El documento, al que tuvo acceso el ARA, señala que García sólo llamó al letrado general de la Generalitat "para avisarle de la posibilidad" de que Pradas contactara por si era necesario dictar alguna resolución sobre un posible confinamiento que finalmente no se acordó. Por otra parte, el subsecretario de la Conselleria de Justicia e Interior sí llamó al abogado coordinador de este departamento para consultar "si un eventual confinamiento tendría apoyo jurídico". La respuesta del letrado fue positiva.