Una de las consecuencias de tener presupuestos generales del Estado prorrogados desde 2023 es el hecho de que el gobierno español se ve obligado a aprobar operaciones de crédito extraordinarias o ampliaciones de límite de endeudamiento para que las empresas de titularidad estatal puedan continuar invirtiendo. Este jueves, el Congreso ha rechazado precisamente un real decreto sobre transferencias a entidades del sector público empresarial que contemplaban inversiones en Renfe y en los puertos del Estado, pero también para Salvamento Marítimo o el ICEX. PP, Vox y Junts han votado en contra del real decreto que, entre otras cosas, permitía a Renfe ampliar en 671,1 millones de euros su límite de endeudamiento para el ejercicio de 2026 y comprar así trenes nuevos. Desde el gobierno español, sin embargo, le restan importancia a la derrota. Fuentes del ministerio de Transportes aseguran que el rechazo del decreto "no afecta" a la gestión de estas empresas. "Las transferencias ya se habían realizado durante el período en que estaba en vigor el real decreto y no tendrá ningún impacto", aseguran las mismas fuentes, que tildan de "berrinche" el voto en contra. "Es un berrinche con efectos políticos, pero no afecta a la acción de gobierno", indican las mismas fuentes, informa Núria Rius Montaner.
El Congreso aprueba con los votos del PP y Junts que Sánchez dimita o se someta a una cuestión de confianza
Gritos de dimisión en la bancada de la derecha que los diputados del PSOE responden con aplausos al presidente español
MadridEl Congreso ha aprobado este jueves, con los votos del PP y Junts, que el presidente español, Pedro Sánchez, dimita o se someta a una cuestión de confianza. Tras la votación, la bancada de la derecha ha gritado justamente "dimisión" mientras los diputados socialistas respondían con aplausos a Sánchez, que ha salido del hemiciclo con una sonrisa inmutable. Se trata de una votación simbólica, ya que Sánchez no tiene intención de hacer ningún movimiento, pero que políticamente es relevante la alianza de Junts con la derecha para poner presión al gobierno español. El gesto llega después de que ayer Míriam Nogueras pidiera a Pedro Sánchez que se aparte y deje paso a otro candidato a la presidencia del gobierno español.
De hecho, la cuestión de confianza es una de las peticiones que había hecho Junts ya hace un año, cuando le exigió al presidente español que se sometiera si no cumplía con los acuerdos de investidura. El grupo finalmente la acabó retirando a cambio de pactar con los socialistas un mediador internacional para intervenir en las negociaciones. Un año después, los juntaires han votado a favor de la moción del PP que reclamaba esta cuestión de confianza, pero también la dimisión de Pedro Sánchez a raíz de los casos judiciales que rodean al PSOE. El texto original también incluía la petición de convocar elecciones anticipadas, pero la mesa del Congreso —con los votos de PSOE y Sumar— vetó esta parte, que no se ha podido someter a votación.
Aunque el PP continúa manteniendo que no presentará una moción de censura, el instrumento que realmente podría forzar la caída de Sánchez, Alberto Núñez Feijóo ha reivindicado que la votación de este jueves es "determinante" y ha proclamado que "pasará a la historia del parlamentarismo español". "A partir de hoy el presidente está actuando contra la mayoría absoluta del Congreso", ha argumentado en declaraciones a los pasillos de la cámara baja. El líder del PP ha dicho que "toma buena nota" del resultado de la votación promovida por su partido, si bien ha rechazado adelantar acontecimientos o futuras alianzas con Junts. Desde el PP ven imprevisibles los de Carles Puigdemont, porque este miércoles evitaron votar con ellos en el Senado una iniciativa para pedir el adelanto electoral que los juntaires han estado reclamando durante semanas.
"Cero" efecto político
De ahí que los populares insistan en que, a pesar de la votación de este jueves, hasta que no tengan garantizados los votos para una moción de censura, no la registrarán. "Veremos en qué se consolida", ha dicho Feijóo, que considera que deben ser los de Junts quienes le hagan saber si están dispuestos a pasar del simbolismo a la acción real contra Sánchez. Justamente este escenario es el que lleva a fuentes del gobierno español a defender que la moción del PP aprobada con los votos de Junts y Vox tiene "cero" efecto político. Las mismas fuentes argumentan que han conseguido sacar adelante otras votaciones en el mismo pleno.
Concretamente, con los votos a favor o la abstención de Junts, los socialistas han aprobado la proposición de ley que castiga penalmente las terapias de conversión a personas LGBTI+, una transferencia de titularidad y competencias de la autopista AP-9 a Galicia, así como el decreto que bonifica el transporte a los jóvenes durante el verano. Así pues, hoy por hoy, este paso más de Junts en la crítica al gobierno español mantiene el mismo escenario de continuidad de una legislatura con un final incierto, pero que, de momento, no parece que sea inminente.