La cúpula de la 'policía patriótica' hace el desentendido sobre el caso Pujol
Villarejo se desentiende de las presiones a Vicky Álvarez para que denunciara a los Pujol: "He conocido muchas mujeres, he tenido varias novias"
MadridDesde que el tribunal del juicio del caso Pujol aceptó que José Manuel Villarejo y otros miembros de la policía patriótica declararan como testigos, había mucha expectación –más mediática que judicial– para saber qué explicarían. Tenían que responder sobre las maniobras que hicieron para obtener de manera ilícita información bancaria de la familia del expresidente de la Generalitat –que fue filtrada a El Mundo– y sobre la génesis de la causa penal –que arrancó hace más de diez años a raíz de una denuncia de Vicky Álvarez, examante del primogénito, animada por Villarejo. Sin embargo, los cuatro testigos que han declarado han aportado pocas concreciones y pocas certezas y, en cambio, han hecho una exhibición de evasivas y se han dedicado a sembrar muchas sombras de duda.
Eugenio Pino –ex-DAO de la policía española–, José Manuel Villarejo –comisario jubilado de la policía española– y Bonifacio Díez Sevillano –inspector jefe jubilado de la Policía Nacional y exagregado de Interior en Andorra– han intentado evitar las preguntas. Pero el presidente del tribunal, José Ricardo de Prada, les ha parado los pies: les ha recriminado que la causa de Andorra no impide que declaren y les ha tenido que ir recordando que tenían el "deber inexcusable de decir la verdad". A pesar de ello, Villarejo se ha quejado: "Me siento coaccionado por el tribunal". Las declaraciones han estado protagonizadas por reproches cruzados y acusaciones mutuas que han dejado sin responder la gran pregunta: quién estaba detrás de la filtración que desembocó en la confesión de Jordi Pujol. Cristóbal Martell, abogado de Jordi Pujol Ferrusola, quería saber quién se atribuyó el mérito, pero no ha quedado claro.
Eugenio Pino ha asegurado que "mucha gente" presumió de ello y ha señalado a José Manuel Villarejo y Marcelino Martín Blas, que era jefe de Asuntos Internos de la policía española y es a quien ha responsabilizado directamente de haber conseguido la información. Eso sí, Pino ha asegurado que desconoce de dónde procedía: "Esta pregunta a la policía no se suele hacer", ha defendido. Él solo tuvo conocimiento "circunstancialmente" y de manera "tangencial". Ahora bien, los otros dos testigos no han avalado esta versión. El primero ha asegurado que no tuvo "ninguna intervención" en la obtención de los datos bancarios y se ha escudado en que había pasado mucho tiempo: "Tengo cierta neblina en la memoria", ha dicho. Y el segundo ha contestado que él se reunió en un hotel de Madrid con Joan Pau Miquel, el consejero delegado de la Banca Privada de Andorra, a instancias de Pino, en un encuentro que no fue fructífero. Y que fue después de coincidir en una boda que consiguió un "papel sin sello y sin firma" que "no servía para nada". "Lo que publicó El Mundo no era lo que me habían dado a mí", ha querido dejar claro.
Finalmente, Bonifacio Díez Sevillano ha intentado escaparse de las preguntas diciendo que sus funciones en Andorra estaban sujetas a "secreto profesional" y tenían "carácter confidencial". Pero el presidente del tribunal no se lo ha permitido y le ha conminado a contestar. Solo admitió que tuvo una "buena amistad" con Roser Castelló, que era la secretaria del consejo de administración de la BPA. Eso sí, ha negado que le encargaran buscar información sobre la familia Pujol. El último miembro de la cúpula de la operación Cataluña que deberá declarar es Celestino Barroso, exagregado de Interior en Andorra, a quien la Audiencia Nacional no ha podido localizar, a pesar de que hoy en día está destinado a la Jefatura Superior de Policía de la Via Laietana.
El papel de Vicky Álvarez
Los responsables de la operación Cataluña tampoco han aclarado el rol de Vicky Álvarez en la génesis de la causa. Y, de nuevo, se han dedicado a lanzar pelotas fuera. Primero, Eugenio Pino ha invitado a los abogados a preguntar a Villarejo por qué la examante de Jordi Pujol Ferrusola fue a la Comisaría General de Información: "Que el señor Villarejo la acompañara o lo que fuera es un problema de Villarejo, yo no he visto nunca a esta persona", ha señalado.
Pero el excomisario se ha desmarcado por completo. Francesc Sánchez le ha preguntado si conocía a Vicky Álvarez y Villarejo se la ha quitado de encima con una respuesta que ha enfadado al presidente del tribunal: "He conocido muchas mujeres en mi vida. Me suena de haber hablado alguna vez, pero me he separado varias veces, he tenido varias novias". Y esta salida de tono no ha gustado a José Ricardo de Prada: "No hace falta que entre en estos chistesporque no son apropiados". Cuando el abogado ha aludido a lo que había dicho Pino un rato antes, Villarejo ha atribuido sus palabras a "problemas de salud mental".
Ramon Espadaler declara en catalán
Otro testigo destacado del día ha sido Ramon Espadaler, el actual consejero de Justicia. En 2003 era consejero de Medio Ambiente y firmó la autorización ambiental de un vertedero en el que también participaba el primogénito del expresidente de la Generalitat. Básicamente, ha dicho que él nunca recibió presiones para acelerar el trámite y se limitó a firmar la resolución que había elaborado la ponencia ambiental. Ha sido el primer testigo que ha declarado en catalán en el juicio, a pesar de que no ha sido fácil por las dificultades técnicas que había para escucharlo y entenderlo. "Preferiría que la traducción fuera literal y no lo es", se ha quejado Cristóbal Martell, el abogado de Jordi Pujol Ferrusola. Y la intérprete se ha excusado diciendo que no entendía bien las respuestas: "No es un tema lingüístico, es que no lo oigo. Es ininteligible, no puedo hacer mi trabajo", ha contestado.