La Fiscalía mantiene la petición de pena de prisión para el hijo mayor de los Pujol y el resto de acusados

El ministerio público pide 29 años para Jordi Pujol Ferrusola, 14 años para Josep Pujol, 8 años para sus hermanos y 5 años para los nueve empresarios

San Fernando de Henares"Fue un revuelo, tuve que cambiar de profesión, ya no pude seguir haciendo promociones". Así ha resumido el empresario Alejandro Guerrero, uno de los nueve que se sienta en el banquillo de los acusados, el impacto del caso Pujol en su trabajo. "Si estás imputado en una causa de blanqueo, los bancos no te financian", ha añadido. Lo ha dicho en el inicio de la última semana del juicio, que está previsto que el jueves quede visto para sentencia. Este lunes han declarado los cuatro empresarios que quedaron pendientes hace diez días. Aprovechando la última pregunta del interrogatorio de su abogada, Ana Beranaola, Alejandro Guerrero también ha hecho patente que el empresario no recibió ni un euro de la Generalitat de Catalunya: "Nunca en mi vida he tenido ningún contrato de nada con la administración pública. Nunca me he presentado a ninguna licitación". Jordi Pujol Ferrusola hizo de intermediario para que él pudiera comprar unos terrenos en la Plaza Europa de l'Hospitalet. El fiscal Fernando Bermejo hace tiempo que intenta mezclar ahí la reforma de la Gran Via –que sí que fue una obra pública–, pero fue cinco años antes: "No me incumbe y no tenía ni la más remota idea".

Alejandro Guerrero: "La causa ha sido un revuelo"

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Cuando han terminado las declaraciones, el fiscal Fernando Bermejo ha anunciado que mantiene las peticiones de pena de prisión que solicitó la Fiscalía Anticorrupción inicialmente. Son 29 años para Jordi Pujol Ferrusola, 17 años para Mercè Gironès –su exmujer–, 14 años para Josep Pujol, 8 años para sus hermanos y 5 años para los nueve empresarios. La Abogacía del Estado ha añadido una única modificación: deja de acusar al empresario Francesc Robert Ribes porque ha asumido que los convenios que decía que eran falsos son correctos. La mayoría de las defensas también han introducido una petición para que la hipotética pena se reduzca de acuerdo con el atenuante de dilaciones indebidas. Es la que se aplica cuando una causa se retrasa "extraordinariamente" por motivos ajenos a los acusados. Asimismo, el presidente del tribunal, José Ricardo de Prada, ha anunciado que la sala dictará próximamente una interlocutoria para archivar formalmente la causa contra el expresidente de la Generalitat.

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Luis Delso, un empresario "no afín" a Convergència

El segundo acusado en declarar ha sido Luis Delso, que era presidente de Isolux Corsán. A preguntas de su abogado, Óscar Morales ha dejado claro que nunca ha tenido derecho a votar en Cataluña y que no es "afín" a Convergencia, un elemento del cual –genéricamente y abstractamente– la Fiscalía acusa a los nueve empresarios. "Nunca había pensado que la amistad fuera un ilícito penal", ha contestado al fiscal Fernando Bermejo cuando le ha preguntado si era amigo del hijo mayor del expresidente de la Generalitat. También ha relatado que Jordi Pujol Ferrusola "influyó" para que lo recibiera el gobernador de Nuevo León (México) para hablar de la construcción de una autopista –era un contrato que ya les había sido adjudicado– y un día le ofreció desayunar o comer con el presidente de Paraguay. Y ha defendido el papel de los intermediarios, a pesar de que estén "demonizados" en España.

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Ahora bien, lo más tenso del interrogatorio han sido las preguntas de la abogacía del Estado, que le han interrogado con cierta beligerancia. "Mire bien la documentación antes de hacer una afirmación que no se corresponde con la realidad", ha reprochado Óscar Morales a Álvaro Bazán, que había minimizado la intervención de Jordi Pujol Ferrusola en una operación en Gabón. El empresario ha recordado una carta entre un ministro y el primogénito. Previamente, José Ignacio Ocio había inaugurado el interrogatorio con tono amenazante: "Si yo hubiera estado durante la instrucción, quizá habría aquí sentadas determinadas personas de FCC [una empresa barcelonesa] en su situación".

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El primogénito como intermediario

Los dos empresarios han hablado de los trabajos que hacía Jordi Pujol Ferrusola. "Vino [a decírmelo], como me ha venido en muchos más proyectos, porque él se movía muy bien", ha recordado Luis Delso. "En el mundo de los negocios hay miles y miles de operaciones en las que no te vas pasando papelitos", ha dicho sobre la ausencia de documentación de ciertas operaciones. Lo mismo ha explicado Josep Cornadó, de COPISA, sobre la intervención del primogénito: "Tenía mucha información, estaba informado no solo de Cataluña, sino de todas partes, han visto el personaje", ha resumido.

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Alejandro Guerrero ha esgrimido que en un proyecto en Ibiza, Jordi Pujol Ferrusola intercedió con inversores que aportaron 25 de los 30 millones de la operación: "De ninguna manera los habría conocido si no hubiera sido con él", ha señalado. Lo ha presentado como una "persona que conoce mucha gente" y ha apuntado que le llegó a presentar 24 proyectos. "La clave de todo es que te presenten quién tiene el terreno, encontrar buenos productos era complicadísimo", ha añadido.

También han hablado sobre las adjudicaciones públicas que recibía la empresa. Su "cliente principal" era el Ministerio de Fomento y con la Generalitat de Cataluña, que era la segunda, recibieron "muchos más" contratos con el PSC en la Plaza Sant Jaume que con Convergencia. "Cuando tuvimos más fuerza fue con el tripartito", ha recalcado. Y ha puntualizado que también recibieron adjudicaciones de los gobiernos de Madrid o de Andalucía. Luis Delso ha destacado que Isolux recibió 881 millones entre el 2000 y el 2010. Del total, solo 92 millones eran del Gobierno con Jordi Pujol, el 10%. "Todas las adjudicaciones importantes fueron de la época del Tripartito", ha reiterado.

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Donaciones a la Fundación Albert Pascual

Otro tema que el fiscal Fernando Bermejo ha agitado en todo momento han sido las donaciones de las empresas a la Fundació Albert Pascual. Todos los empresarios han indicado que lo hicieron a petición de Jordi Pujol Ferrusola para ayudar a financiar la sección de rugby del Barça. En el caso de COPISA, que había construido el campo de la Santboiana, del Espanyol o del Joventut, les interesaba "estar en contacto" con el Barça con el objetivo de conseguir la remodelación del Camp Nou, y estuvieron a punto: "Hubo una relación y las informaciones que teníamos es que éramos adjudicatarios hasta que apareció una empresa turca [Limak]", ha lamentado.