La UDEF admite que la confesión de Pujol fue el "detonante directo" de la causa: "Estaba paralizada"

Álvaro Ibáñez reconoce que tiene una "animadversión personal" por algunos de los abogados del juicio

El instructor de la UDEF responde las preguntas del fiscal en la Audiencia Nacional bajo la mirada de Jordi Pujol Ferrusola
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Madridnació la investigación de las cuentas de la familia Pujol en Andorra? Es una de las grandes preguntas que la Audiencia Nacional intenta responder esta semana. Después de las declaraciones de la cúpula de la policía patriótica, que se hizo la desentendida sobre el origen de la información bancaria de la familia del expresidente de la Generalitat, ha sido el turno de Álvaro Ibáñez, el investigador de la unidad central de delincuencia económica y fiscal (UDEF) que firmó todos los informes de la instrucción. Una veintena de documentos y más de 2.000 páginas. Después de la denuncia que hizo Vicky Álvarez, examante de Jordi Pujol Ferrusola, animada por José Manuel Villarejo en 2012, lo primero que hizo él fue "corroborar con datos fácticos" lo que ella había relatado. Por ejemplo, si el primogénito había estado en el Hotel Eurobuilding o si era apoderado de una sociedad británica. Analizó escrituras notariales, bases de datos de la Agencia Tributaria o balances de pagos. Pero no pudo mirarlo todo: "Inicialmente, no pude comprobar si se producían o no los millonarios ingresos en efectivo en Andorra". Y la causa estuvo durante casi dos años "paralizada".

¿Cuándo se reactivó? En julio de 2014 con la confesión del expresidente de la Generalitat. "Es un hecho desencadenante del procedimiento", ha admitido Álvaro Ibáñez. Ha relatado que hubo un tiempo sin avances en la instrucción y ha confesado que fue tal el nivel de desidia que él se embarcó en la investigación del cártel del fuego en Valencia y dejó aparcado el caso Pujol. No fue hasta que El Mundo publicó la captura de pantalla de las cuentas de la familia Pujol en Andorra –un "striptease bancario" y el "pecado original" de la causa, según las defensas–, en una operación en la que hay sospechas sobre la intervención de las cloacas del Estado, que Jordi Pujol emitió un comunicado en el que confesó que tenía dinero en Andorra. "Después se impulsó la causa", ha dicho Álvaro Ibáñez. Y ha rematado con una pregunta directa del fiscal Fernando Bermejo: "¿El detonante directo fue el comunicado y la posterior detección de regularizaciones?" Y él ha respondido afirmativamente.

"Animadversión personal"

Justo al principio de la declaración, que se ha alargado más de cuatro horas solo con las preguntas del fiscal, Ibáñez ha reconocido que tiene una "animadversión personal". No lo ha especificado, pero ha aludido a una causa contra él. Al final del interrogatorio del fiscal, lo ha querido matizar. Ha negado que sea una animadversión hacia los acusados y ha puntualizado que se refería a sus abogados. "Me cae bien", ha llegado a decir sobre el primogénito. En un receso durante la mañana, el hijo mayor del expresidente catalán le ha agradecido el trato en un traslado en 2017, cuando entró en prisión: "Intenté que tuviera un viaje agradable", ha recordado el testigo.

Álvaro Ibáñez ha estado inmerso en dos frentes judiciales vinculados a los Pujol. Por un lado, estuvo investigado –y quedó exonerado– en la causa del lápiz de memoria, que impulsó el primogénito y que acabó con la condena de Eugenio Pino. Por otro lado, Carles Sumarroca le incluyó en la querella que presentó por la operación Cataluña y que ha ido circulando durante más de tres años por los juzgados españoles, que se la han ido quitando de encima. Hoy en día, está pendiente de un recurso de apelación a la Audiencia de Madrid para ser admitida a trámite.

Facturas falsas y contratos de consultoría

En todo momento, Álvaro Ibáñez ha mantenido la tesis que apunta la Fiscalía Anticorrupción en el escrito de acusación sobre las facturas falsas: "Los mismos conceptos y las mismas prestaciones son un reflejo de la instrumentalidad de las sociedades, se prescinde completamente de los medios que se supone que deben tener", ha explicado. Ahora bien, la defensa del primogénito y de los empresarios insiste desde el principio del juicio en que para hacer las tareas de intermediación por las que Jordi Pujol Ferrusola cobraba no se necesita ninguna infraestructura.

El instructor de la UDEF también ha aludido al concepto de "caja única", según el cual, "independientemente" de dónde estén, los dineros "se usan de manera indistinta" con un "propósito común". "La titularidad no tiene ningún valor fáctico", ha añadido. Sobre el blanqueo de capitales, ha puesto la lupa en los "tres pilares" que se aplican metodológicamente: el delito de corrupción como delito antecedente –aunque no haya nadie acusado de prevaricación o de soborno–, las ganancias patrimoniales "injustificadas" y "la ausencia de actividad" que lo justifique. Y también ha intentado desacreditar que el dinero de la familia Pujol en Andorra procediera del abuelo Florenci: "Ni la dinámica de las muchas cuentas que había respondía a la gestión de la herencia ni el reparto era lógico".

"Templen las susceptibilidades"

El interrogatorio del fiscal ha sido un camino de rosas. Fernando Bermejo le ha dado espacio para correr y para explayarse con preguntas excesivamente genéricas. Pero ha habido dos momentos de tensión con las defensas. "¿Algún problema?", ha saltado de golpe Álvaro Ibáñez dirigiéndose a Oriol Rusca, abogado de Mercè Gironès. Él lo ha negado, pero el testigo se ha quejado de que hacía comentarios en voz baja. "Pido que temple las susceptibilidades", le ha exhortado el presidente del tribunal, José Ricardo de Prada. Y le ha enmendado la manera de responder: "No hace falta que dé lecciones jurídicas, para eso somos expertos en derecho". Al cabo de mucho rato, Ibáñez se ha vuelto a quejar de que alguna conversación de los abogados le distraía.

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