Feijóo, atrapado entre Trump y el Papa
El líder del PP defiende León XIV después de los ataques del presidente de los EE. UU. evitando confrontarlo
MadridDefender acérrimamente las alianzas tradicionales de España mientras la escalada bélica y dialéctica de Donald Trump y Benjamin Netanyahu va en aumento pone al PP en una situación complicada. Alberto Núñez Feijóo ha evitado hasta ahora el choque con los Estados Unidos e Israel incluso cuando han atacado uno de los pilares de los conservadores españoles, como es el catolicismo. Los populares se pusieron de perfil cuando el gobierno israelí vetó la misa del Domingo de Ramos en Tierra Santa, y ahora que el presidente de los EE. UU. ha puesto al papa León XIV en la diana Feijóo ha quedado atrapado entre ambos.
Es cierto que, a diferencia del silencio mantenido cuando Israel impidió que el Patriarca Latino de Jerusalén llegara a la basílica del Santo Sepulcro, en esta ocasión el líder popular sí que se ha pronunciado ante la polémica, pero lo ha hecho con una crítica entre líneas sin mencionar directamente a Trump. "El cristianismo es un faro ético y moral para millones de personas en el mundo, que no merece ser tomado a broma", escribió en X este lunes Feijóo después del enfrentamiento entre el Papa y el presidente de los EE. UU. por la condena del primero a la guerra de Irán. "El papa León XIV es un referente para los católicos que debe ser escuchado y respetado", insistió Feijóo, en un mensaje en la línea del PP de evitar la confrontación con Trump.
El PSOE se ha burlado de esta tibieza. El portavoz socialista en el Congreso, Patxi López, se ha preguntado "al lado de quién está" el PP. "Seguramente al lado de Trump. Nosotros, al del Papa", ha remachado en rueda de prensa este martes. Fuentes socialistas subrayan la contradicción de que las formaciones que compiten por el electorado católico, como son el PP y Vox, levanten menos el tono que la izquierda en defensa del líder de la Iglesia católica. Vox, aliado de referencia de Trump en España y que ayer no se pronunció, este martes ha admitido que el presidente de los EE. UU. "se quiso hacer el gracioso y se pasó de frenada", y ha subrayado que "la misión del Papa no es someterse al escrutinio de ningún político".
En paralelo, la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha expresado su rechazo hacia la actitud de Trump y hacia la imagen generada con inteligencia artificial que el presidente de los EE. UU. compartió, en la que aparece como si fuera un Dios curando a un hombre enfermo. "Como una especie de Cristo o anticristo", ha dicho este martes el presidente de la CEE, Luis Argüello, en un coloquio con la diputada popular Cayetana Álvarez de Toledo, que ha obviado el tema.
Mensajes crípticos
Así pues, la estrategia popular pasa por intentar marcar perfil propio, pero sin molestar a sus aliados occidentales de Estados Unidos e Israel. Feijóo ha desplegado este plan con mensajes crípticos. El líder de la oposición española, ante la amenaza no cumplida de aniquilació de la civilizació iraní que hizo Trump la semana pasada, reaccionó así en X: "En momentos delicados, necesitamos sensatez, no brutalidad. Occidente no es eso". De esta manera, el líder popular no mencionó directamente ni al presidente de los EE. UU. ni a su desafío al régimen iraní.
La política de alianzas
El PP pretende desautorizar a Sánchez por este rol que ha adoptado en el ámbito internacional de antítesis de Trump y Netanyahu y, con el viaje oficial de esta semana, de acercamiento a China. Según los populares, se trata de una irresponsabilidad que lo delata como un populista más. Es el marco que ha tratado de fijar tras la derrota electoral del húngaro Viktor Orbán. El PP ha tildado a Sánchez "de Orbán del sur" y ha pronosticado que será el próximo en caer de un gobierno por el auge de los populares. Ahora bien, el PSOE lo ve como una lección al PP en el Estado, que pacta con Vox, ya que los de Abascal son de la misma familia política de Orbán. "El Orbán del sur es Abascal y quien pacta es Feijóo", ha replicado López.