Qué perderían los municipios sin presupuestos, a un año de las elecciones?
Un total de 138 pueblos y ciudades verían peligrar asignaciones que se elevan hasta los 56 millones
BarcelonaLos primeros presupuestos diseñados por el Gobierno de Salvador Illa son "plenamente municipalistas". Esta es la tesis que el conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, defendió en su primera comparecencia en el Parlament para explicar las líneas maestras de las cuentas, con 9.100 millones más disponibles para la Generalitat respecto a 2023. Una de las secretarías que sale mejor parada es la de Gobiernos Locales y Relaciones con el Arán, que sube de los 196,5 millones de euros a los 351 para dar un empujón a los municipios para hacer obras de urgencia, desatascar proyectos que llevan años parados o continuar con el plan de barrios. Todo ello, a un año de las elecciones, cita donde los alcaldes se la juegan y donde todos quieren llegar con el máximo de trabajo hecho para poder lucirlo en campaña. ¿Qué podrían perder los municipios, si el Parlament acaba tumbando las cuentas con el no de Esquerra?
"Si fueran los alcaldes quienes tuvieran que aprobarlos, el 1 de enero ya habría presupuestos", defiende el secretario de Gobiernos Locales, Xavier Amor, en conversación con ARA. No es el caso de las primeras cuentas del Gobierno de Illa que, con suerte, entrarían en vigor en abril. En este sentido, Amor admite que ya van "tarde" para poder vehicular todos los proyectos a tiempo. En todo caso, y con la idea de ser más "transparentes" y que cada uno sepa qué gana (y qué podría perder), la secretaría ha identificado con "nombres y apellidos" en los presupuestos a los 138 municipios que ya saben seguro que recibirán más de 56 millones en total para acabar deberes pendientes. Esto, al margen de los 185 millones del fondo de cooperación local, los 43 millones para el Arán o los 60 millones para el nuevo PUOSC, que completan el presupuesto de la secretaría.
Un buen puñado de estas partidas "con nombres y apellidos" se encuentran en las disposiciones adicionales del presupuesto, con actuaciones por valor de 21,1 millones de euros. A este dinero se suman 14,3 millones más en actuaciones prioritarias en vivienda, energía o deportes, al margen de los que se prevén en los presupuestos de cada una de las consejerías. Son proyectos que los mismos alcaldes, de todos los colores políticos, han acordado directamente con la Generalitat y sirven como una vía más de presión del Gobierno hacia Esquerra.
Actuaciones urgentes
Entre las asignaciones dentro de esta bolsa hay para asuntos que son urgentes, según destaca el Gobierno. En Aitona les esperan para reparar el puente histórico, mientras que en Malgrat está previsto que sirva para reconstruir la nave de la brigada municipal que se quemó en un incendio. En Prats de Rei tienen una nueva residencia donde, para llegar, tienen que reparar la carretera C-1214. En Barberà de la Conca, debería servir para poner solución a una grieta que atraviesa todo el municipio, desde las casas hasta el campanario, y que no ha habido manera de poder cerrar con las convocatorias ordinarias de ayudas. Otro caso: en el Barranc del Llop de Alcanar, donde gobierna ERC, hay diez casas en peligro si otra DANA azota la zona, como ya pasó este otoño. La Generalitat quiere comprarlas para evitar una desgracia.
Todas estas partidas decaerían directamente si no hay presupuestos: al ser disposiciones adicionales, no quedarían cubiertas por la prórroga. ¿Se podrían salvar con los suplementos de crédito? El principal problema, explican desde la secretaría, es la lentitud de la tramitación por esta vía en actuaciones que no están amparadas bajo ningún otro paraguas, lo que requeriría abrir un expediente individualizado para cada una. Esto la hace una solución tan poco práctica que el año pasado, sin ir más lejos, el Gobierno no tramitó ninguna ayuda de este tipo con este sistema. La prórroga presupuestaria también dejaría en el aire el estado de gasto de la secretaría de Gobiernos Locales y Relaciones con Arán, con ocho millones de euros para proyectos de regeneración urbana.
El plan de barrios
La financiación para el plan de barrios que el Gobierno inició el año pasado también tiene su reflejo en las cuentas de este año. La Generalitat tiene previsto dedicarle 12,5 millones, para sufragar la mitad del coste de los veinte proyectos ya en marcha. Desde la secretaría confían en que, en caso de prórroga, el Gobierno apostaría por priorizar este gasto, teniendo en cuenta que este plan, inspirado en el del tripartito, se ha convertido en uno de los proyectos insignias del Gobierno, que incluso lo ha puesto como ejemplo de políticas para luchar contra la extrema derecha. Pero no hay nada seguro, y Amor también admite que, si se acaba llegando al escenario de los suplementos, todos los departamentos tendrán que ajustarse el cinturón. De entrada, y tal como explicó ARA, habría 1.500 millones irrecuperables. Pero el año pasado, por ejemplo, el plan de barrios sí que se vehiculó a través de los suplementos.
Mientras el Gobierno llama a Esquerra a la "responsabilidad", el tiempo pasa sin que ninguna de las tres partes –PSC, ERC y el PSOE– se mueva, y el día de la votación de las enmiendas a la totalidad, el 20 de marzo, cada vez está más cerca. El escollo sigue siendo la recaudación del IRPF, la condición que han puesto los republicanos para sentarse a negociar. En una entrevista a Catalunya Ràdio, el conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, ha admitido que el Gobierno necesita "unos meses más" para resolver la gestión del impuesto sobre la renta y preparar la Agencia Tributaria de Catalunya (ATC). "¿Qué hacemos mientras tanto? ¿Condenamos a Catalunya a no tener presupuestos? Creo que nos hemos ganado la confianza porque hemos cumplido con Rodalies y la financiación", ha asegurado.
ERC, sin embargo, mantiene que, además de muscular la ATC, también hay que hacer las modificaciones legislativas necesarias para amparar legalmente la hacienda catalana a la hora de recaudar el IRPF. Y eso depende del gobierno español, que por ahora se niega. Sin un gesto de Madrid, no retirarán su enmienda a la totalidad.