El grupo neonazi Núcleo Nacional desembarca en Catalunya entre protestas antifascistas
La policía carga contra los militantes independentistas y anarquistas que querían boicotear el acto de los ultras en Sentmenat
BarcelonaLa organización neonazi Núcleo Nacional cuenta ya con algunos militantes en Catalunya y esta semana anunció que el sábado inauguraba su sede en Catalunya. Lo ha hecho rodeado de misterio porque hasta una hora y media antes de la inauguración, no ha comunicado dónde sería el acto. El objetivo era evitar que la izquierda independentista y el movimiento anarquista se organizaran para boicotear el evento.
Esta organización de extrema derecha que nació a raíz de las protestas ante la sede del PSOE contra la ley de amnistía y que llama a todos los ultras a "luchar en la calle" había escondido donde se haría el acto. Una hora y media antes ha revelado que tendría lugar en Sentmenat, cuando todo apuntaba a que se celebraría en la capital catalana. Pero no se trata de su nueva sede. Simplemente, han alquilado un local en un polígono industrial para eventos infantiles para presentarse públicamente en tierras catalanas.
Cientos de personas de organizaciones anarquistas y de la izquierda independentista vinculadas a la CUP, como Arran, se han desplazado hasta la localidad del Vallès Occidental para evitar que fuera una inauguración plácida y combatir el ideario racista de este grupúsculo fascista que quiere echar a todos los inmigrantes y que el ministerio de Interior ha puesto en el punto de mira. No en vano, durante su corta trayectoria, han protagonizado diferentes acciones violentas, como el ataque en mayo del año pasado a la acampada propalestina de la Universidad Complutense o la agresión al humorista Jaime Caravaca.
Los manifestantes, en su mayoría jóvenes, se han reunido en un polígono de Sentmenat y se han desplazado hacia el local donde se celebraba el acto, donde la policía les ha cerrado el paso. Los agentes antidisturbios han cargado contra los antifascistas, cuando éstos han intentado romper la barrera policial para llegar hasta el local donde los ultras estaban reunidos.
Para evitar incidentes, los Mossos d'Esquadra han preparado un dispositivo de orden público para impedir el choque entre los antifascistas –cerca de medio millar– y los nazis. La policía catalana, que explicó que no puede prohibir con carácter preventivo la inauguración de un local o una reunión específica, acabó cargando contra los manifestantes. Hubo cuatro agentes heridos, según aseguraron los Mossos.
Los ultras han sacado pecho de la celebración del acto, aunque lo han tenido que hacer fuera de Barcelona, y han asegurado que han reunido a cientos de personas cuando en las imágenes que han difundido por las redes sociales sólo se veían unas decenas de militantes ultraderechistas.
La CUP ha denunciado la actuación policial y su permisividad con los ultras. "La persecución y violencia policial de hoy contra las manifestantes antifascistas es totalmente intolerable y un escándalo mayúsculo!", remacharon los cupaires en un tuit.