Así habría maniobrado Ábalos para enchufar amigas en empresas públicas

El exministro de Transportes está acusado de haber colocado a dos mujeres de su entorno: "Tenía un contrato, pero no trabajaba activamente"

MadridUna de las misiones del Tribunal Supremo los primeros tres días del juicio contra José Luis Ábalos ha sido reconstruir el presunto enchufismo de dos mujeres próximas al entonces ministro de Transportes y exsecretario de organización del PSOE. Son Jessica Rodríguez, que fue su pareja durante un año y medio; y Claudia Montes, con quien mantuvo una relación "virtual". La primera ha admitido que cobraba sin ir a trabajar –un total de 44.000 euros a Ineco y Tragsatec–. La segunda mujer defiende que sí que cumplía con su trabajo en Logirail, aunque otras voces lo desacreditan. Entre contradicciones y enfrentamientos laborales, diversos testigos han intentado arrojar luz esta semana en el alto tribunal. "Tenía un contrato, pero no trabajaba activamente", reconoció el martes Jessica Rodríguez. Marino Turiel, el abogado de José Luis Ábalos, sospecha que hay un acuerdo oculto entre ella y Víctor de Aldama: "Es muy claro que existe un pacto y una concertación".

Cargando
No hay anuncios

Uno de los testigos que ayudó a arrojar luz sobre el caso de Jessica Rodríguez fue Ignacio Zaldívar, que era subdirector de Gestión Administrativa de Adif. Relató que Isabel Pardo de Vera, la entonces presidenta de Adif y que está investigada en la Audiencia Nacional por los mismos hechos, le había avisado de que Ábalos le había llamado porque estaban "molestando" a Jessica Rodríguez: "No le di más importancia, [pero] a raíz de eso me quedé con la idea de que había que estar pendiente, era especial", declaró el testigo.

Su relato encaja con el de Virginia Barbancho, que era la responsable de Jessica Rodríguez en Tragsatec. Cuando le pidió explicaciones al ver que no fichaba a través del sistema que le había instaurado, ella se justificó diciendo que tenía problemas informáticos: "Pasé una semana jugando al gato y la rata, empecé a estar muy preocupada", dijo la testigo. Y comunicó la situación a Ignacio Zaldívar, que no movió ficha: "Simplemente [me dijo] que la deje en paz". Asimismo, la responsable de selección de Ineco, Ana Araceli, dijo que el proceso de selección no siguió el curso habitual y que la entrevista que "siempre se hace" y es "paso para poder avanzar en el proceso" no se llegó a realizar.

Cargando
No hay anuncios

La mujer que madrugaba para ir a trabajar y leía libros

La otra mujer vinculada a José Luis Ábalos es Claudia Montes. "Ustedes me están demostrando que ellos hicieron algo a sus espaldas, pero Ábalos nunca me dijo «te he enchufado»", verbalizó cuando declaró. Ella explicó que el entonces ministro le envió algunos enlaces para que buscara trabajo y, a través de Infojobs, acabó fichando por Logirail. Ahora bien, previamente, Óscar Gómez Barbero, que era gerente de la compañía, había declarado que la empresa no tenía una web para dar publicidad a las plazas vacantes y que en el caso de los contratos temporales por obra y servicio, como el de Claudia Montes, "se recurría a la base de datos de currículums". De hecho, Isaías Táboas, que era presidente de Renfe, reconoció que Koldo García le envió el currículum de Claudia Montes. Eso sí, dejó claro que él siguió el "trámite habitual" que hacía siempre: enviar el currículum a recursos humanos para que "valoraran si podía ser útil".

Cargando
No hay anuncios

de Instagram para acreditar que se levantaba a las cuatro o cinco de la mañana para trabajar. El Tribunal Supremo valorará si este presunto enchufismo comporta responsabilidad penal.

Quien tomó el relevo de José Ángel Menéndez fue Óscar Gómez Barbero, que justificó el absentismo de Claudia Montes: "No es que no trabajara. No iba a trabajar, y yo lo entiendo, porque el lugar no era el adecuado".¿Por qué no lo era? Porque estaba al lado de unas escaleras de acceso a unas oficinas en una planta baja. Ella misma explicó que se lo comentó a José Luis Ábalos: "No sé si ellos, lógicamente, intermediaron. Veían que la situación era injusta", explicó.Finalmente, Óscar Gómez Barbero dio instrucciones para encontrar un "espacio adecuado" para trabajar y la ascendió de categoría.

Cargando
No hay anuncios

Durante su declaración, Claudia Montes presumió de que excedió las 80 horas extra y acumuló 21 días compensatorios y se remitió a sus stories de Instagram para acreditar que se levantaba a las cuatro o cinco de la mañana para trabajar. El Tribunal Supremo valorará si este presunto enchufismo comporta responsabilidad penal.