Juanma Moreno topa con el no de Vox en el primer intento de investidura
El candidato del PP emplaza a la extrema derecha a cerrar un acuerdo en las próximas 48 horas para poder ser investido en la segunda votación
MadridHace más de seis semanas de las elecciones andaluzas que atar al popular Juanma Moreno Bonilla a Vox. El presidente de Andalucía en funciones, uno de los barones del PP más reticentes a pactar con la extrema derecha, se ha visto obligado a negociar con ellos por el hecho de que se quedó a dos escaños de la mayoría absoluta. Sin embargo, las conversaciones todavía no han llegado a buen puerto. Es lo que se ha constatado este martes por la tarde en el primer intento de investidura en el Parlament andaluz. Los de Santiago Abascal han votado en contra de hacer presidente a Moreno Bonilla y han esgrimido que todavía no han cerrado un acuerdo programático con el PP. La formación de extrema derecha ha culpado al barón popular de haberse puesto demasiado tarde –Moreno Bonilla esperó más de tres semanas después de los comicios para sentarse a hablar por primera vez–.
Durante el debate, el candidato popular ha instado a Vox a trabajar con "intensidad", "responsabilidad" y "generosidad" para conseguir un pacto en las próximas 48 horas. Este jueves Moreno Bonilla afrontará la segunda votación del pleno de investidura y espera "que el diálogo fructifique". A su parecer, ya se dan las condiciones para que Vox acepte investirle, si bien el líder de la extrema derecha en Andalucía, Manuel Gavira, ha advertido de que les hacen falta "plazos y garantías de cumplimiento" de las políticas exigidas por Vox. En su intervención, Gavira ha recordado que la "prioridad nacional" es una de las condiciones de la extrema derecha. Un concepto que ya fue el desatascador de las negociaciones en Extremadura, Aragón y Castilla y León.
En su respuesta al portavoz de Vox, Moreno Bonilla ha evitado entrar en detalle sobre las políticas que reclama la extrema derecha. Aceptarlas sería una claudicación del barón del PP que, mientras ha ostentado mayoría absoluta, ha hecho bandera de la moderación. Un atributo que lo ha situado como el representante de una de las dos almas del PP, en contraposición al ala dura que encarna la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso. Moreno Bonilla ha admitido que "no le apetece" pactar con Vox. Sin embargo, "lo tiene asumido desde la misma noche electoral". "Un acuerdo significa ceder", se ha resignado, y ha agradecido a la extrema derecha la predisposición a dialogar y a "modular propuestas" porque no estén "alejadas de la realidad". Pese a la falta de acuerdo, Gavira también ha dedicado buenas palabras al candidato del PP.
Preludio de la Moncloa
Tanto el PP como Vox han coincidido en que es necesario pactar la investidura lo antes posible. Por un lado, Moreno Bonilla ha aducido que no hacerlo es una "pérdida de tiempo y de oportunidades" para los andaluces y ha advertido que, si se repitieran elecciones, que serían el 25 de octubre, Andalucía estaría "bloqueada" medio año. "O bloqueo o acuerdo que nos permita no frenar a una Andalucía que no para de crecer", ha planteado. En cuanto a Vox, Gavira ha subrayado que hay que "demostrar que hay una alternativa real a la mafia de Pedro Sánchez" y ha situado el acuerdo andaluz como el preludio de un pacto para que el PP y Vox "lo echen [al líder socialista] de la Moncloa".