Moreno aspira a gobernar en solitario en Andalucía: "El resultado nos da margen de maniobra"

Vox ya avisa que reclamará que la prioridad nacional "sea una realidad" mientras el PSOE se aferra al retroceso del PP

El presidente andaluz en funciones y candidato del PP, Juanma Moreno Bonilla, a la llegada a la sede estatal de los populares
4 min

Barcelona / MadridJuanma Moreno Bonilla ha entrado entre aplausos en la sede estatal del PP al día siguiente de las elecciones andaluzas. Pese al regusto agridulce de su victoria, este lunes entre las filas populares se reivindica el "espectacular" resultado obtenido por el candidato popular. En declaraciones a los medios a la entrada de la junta directiva estatal del partido, Moreno Bonilla ha defendido que, por mucho que se haya quedado a dos diputados de la mayoría absoluta, los 53 escaños son un resultado "suficientemente contundente" como para dejar a Vox fuera de su futuro ejecutivo autonómico. "Es un resultado muy bueno que nos da un margen de maniobra para poder gobernar en solitario", ha afirmado. De momento, Vox no ha puesto el precio de entrar en el gobierno, como sí hizo en Extremadura y Aragón, a la espera de que comience la negociación. Moreno ha explicado que aún no ha mantenido contactos con los de Santiago Abascal.

Vox, de hecho, no ha hablado de sillones, pero ya ha avisado que exigirá a los populares la aplicación del principio de la prioridad nacional si quiere seguir gobernando. "Evidentemente que será uno de los aspectos que estará en las conversaciones con el PP [...] Lo han asumido y aceptado todos los líderes del PP y estoy convencido de que Moreno Bonilla no tendrá ningún impedimento en hacerlo", ha afirmado el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, en una rueda de prensa. El líder del PP andaluz ha evitado pronunciarse sobre la aceptación de esta exigencia y ha subrayado que "todavía hay tiempo". El Parlamento de Andalucía no se constituirá hasta el 11 de junio. En los quince días posteriores —como máximo el 26 de junio— se deberá celebrar el primer debate de investidura. Si Moreno Bonilla no consigue superar con éxito el primer intento, se activará una cuenta atrás de dos meses, que será el límite para evitar la repetición electoral.

Al otro lado del tablero político, el PSOE busca el consuelo de La reacción del PSOE

Al otro lado del tablero político, el PSOE busca el consuelo de la debacle en Andalucía, donde se ha llevado los 28 escaños (dos menos) y los peores resultados del partido en la comunidad, en el retroceso del PP. Después de la reunión de la ejecutiva federal, la portavoz, Montse Mínguez, ha admitido que esperaba otro resultado y ha apuntado dos causas para explicar la derrota: por un lado, consideran que han perdido votos hacia el PP para evitar que dependiera de Vox —unos electores que el PSOE cree que se pueden recuperar fácilmente—; por otro lado, el partido considera que también ha habido desmovilización de los suyos a raíz de las encuestas que les auguraban malos presagios. Ahora bien, Mínguez enseguida se ha querido dirigir hacia el PP: «No entendemos la euforia [...] Si el objetivo del PP era divorciarse de Vox, se ha consolidado el matrimonio».

La estrategia de los socialistas, más allá de decir que hacen "autocrítica" y que deben analizar "bien" los resultados, sobre todo en Andalucía, implica hurgar en la herida de Moreno Bonilla y en la pérdida de la mayoría absoluta del PP. A su vez, Pedro Sánchez, desde la Moncloa, no pretende moverse de su rumbo hasta las elecciones españolas de 2027, ya que interpretan que no hay una "extrapolación" de los resultados a escala estatal. Mínguez también ha advertido que desde el gobierno español estarán vigilantes para que el pacto con Vox cumpla con la legalidad —sobre todo pensando en la "prioridad nacional" en los servicios públicos que exige la extrema derecha—, pero ha descartado la vía para aislarlos del gobierno: la abstención del PSOE para facilitar que gobierne Moreno Bonilla. "¿Después del ataque permanente del PP ahora nos piden que los salvemos del lío? ¿En serio? Me molesta", ha sentenciado la portavoz del PSOE. "Es inasumible", ha dejado claro —informa Núria Orriols Guiu. Mucho menos complaciente ha sido la misma candidata y exministra, María Jesús Montero, que no se ha abstenido de hacer autocrítica. "No estoy contenta", ha dicho en una entrevista a la SER, desde donde ha admitido que no ha conseguido movilizar al electorado progresista como sí lo ha hecho Endavant Andalusia, la formación andalucista que ha pasado de 2 a 8 representantes en el parlamento andaluz. "Son mucho más eficaces en la comunicación política", ha dicho. Montero, de hecho, ha atribuido su derrota a una manera de hacer política del "siglo XXI" a la que el PSOE no se ha adaptado en la forma "como nos dirigimos a los ciudadanos", lo ha resumido. Ha dejado claro, con todo, que de momento, liderará la oposición en Andalucía, pero no ha garantizado que lo haga durante toda la legislatura. "En cuatro años pasan muchas cosas [...] Voy minuto a minuto, partido a partido", ha dicho.

Si el PSOE no tiene ninguna intención de evitar el trance al PP, que se aboca a pasar por el aro de los ultras, menos aún lo harán el resto de formaciones a la izquierda de los socialistas. "Somos la oposición del futuro al PP y, por supuesto, no haremos presidente al señor Moreno Bonilla", ha afirmado en Canal Sur el candidato de Endavant Andalusia, José Ignacio García. Y la misma reacción ha tenido el cabeza de lista de Por Andalucía, Antonio Maíllo (IU), después de ver cómo la coalición se ha tenido que confirmar con los mismos 5 diputados en el parlamento andaluz: "Hemos tenido una posición muy nítida. No hemos hecho ojitos ni flirteado con el PP, y no lo haremos", ha dicho.

stats