Tener menos sexo del que toca: ¿problema real o inventado?
En sexualidad, la normalidad no existe. Y, además, la gente miente bastante sobre lo que hace y deja de hacer en la cama: venimos de un tema históricamente tabú que, a la vez, da cierto estatus. Decir que follas mucho sigue cotizando al alza. Muchas veces esto crea que “lo que toca” sea una especie de “espejismo colectivo” creado entre mentiras y exaltaciones.
Esto hace que muchas parejas vivan preocupadas por si están por debajo de una media que, en realidad, nadie tiene muy clara. ¿Qué significa “tener poco sexo”? ¿Comparado con quién? Incluso los estudios están sesgados por este gran espejismo colectivo.
En consulta, no es raro oír a parejas que dicen que “tienen un problema” porque practican sexo una vez al mes. Pero cuando rascas un poco, descubres que los dos miembros están cómodos con esta frecuencia, y que no es nada inusual. El malestar no viene de dentro, viene de fuera. De la idea de que esto “no es suficiente”.
Y aquí es donde vale la pena hacer una pausa: si lo que tenéis es consensuado, os hace sentir bien y hay satisfacción… ¿dónde está exactamente el problema?
Quizás tus amigos dicen que tienen una vida sexual increíble. Quizás tú también la tienes, aunque sea una vez al mes –o al año–. Porque en sexualidad, la clave no es la cantidad, sino la calidad y el significado que tiene para vosotros.
Así que quizás el reto no es practicar más sexo, sino desmontar la idea de que hay una cifra correcta. Porque “lo que toca” no existe. Y vivir intentando alcanzarlo sí que puede acabar siendo un problema real.