El juez Peinado no se cree a Begoña Gómez: le exige que demuestre que solo viajó a la graduación de su hija
La mujer de Pedro Sánchez viajó al Reino Unido el pasado viernes autorizada por el juez sustituto, que le impidió ir a la cumbre de la OTAN en Turquía
MadridJuan Carlos Peinado duda de Begoña Gómez y vuelve a mover ficha. Después de que la mujer de Pedro Sánchez volara a Londres para asistir a la graduación de su hija, que fue el pasado viernes, el juez que la ha estado investigando durante dos años y le ha prohibido salir de España por riesgo de fuga, le da cinco días para que demuestre que utilizó el pasaporte solo para este viaje: “Requerirle que acredite que el pasaporte ha sido utilizado para el fin concreto para el cual se dejó sin efecto la medida cautelar”, apunta en una providencia a la que ha tenido acceso el ARA. Y añade que quiere comprobarlo para asegurarse de que no ha hecho “ningún acto” que pudiera ser constitutivo de un delito de quebrantamiento de medida cautelar.
“En el pasaporte de la acusada no consta ninguna diligencia de salida ni entrada en los días autorizados”, argumenta la resolución. Fuentes de la Moncloa replican que el pasaporte de Begoña Gómez no está sellado porque, desde enero, en el Reino Unido está en vigor “la autorización electrónica de viaje” y alegan que el sello del pasaporte está “en vías de extinción” porque está siendo sustituido por “sistemas digitales”. Además, creen que la petición del juez “constata la persecución y acoso público que sufre” la mujer del presidente español por “motivos políticos”. Por su parte, el PSOE atribuye este movimiento a “la obsesión” del magistrado.
Begoña Gómez pudo salir de España excepcionalmente porque el juez que sustituyó a Peinado –que se cogió unos días de vacaciones– le permitió viajar al Reino Unido por la “naturaleza” del acto y porque hay una “buena relación de cooperación judicial” entre los dos países, incluso después del Brexit. Ahora bien, Antonio Viejo le impidió ir a la cumbre de la OTAN en Ankara porque consideró que fue invitada por “cortesía institucional” y no tendría una “intervención activa” y porque Turquía no forma parte del “espacio de libertad, seguridad y justicia” de la Unión Europea, que “facilita” la “cooperación policial y judicial”.
De hecho, con las dudas que expresa, el juez compra la argumentación que hizo Hazte Oír, que lidera las acusaciones populares, en el escrito que presentó oponiéndose a las dos peticiones. La entidad ultracatólica denunció que Begoña Gómez no entregó “ninguna acreditación documental” de que el acto de graduación “se celebrara efectivamente en Londres en las fechas indicadas” y receló que no aportara ni el programa, ni la convocatoria, ni la comunicación de la Universidad de Bristol. “La mera afirmación de la parte no constituye, por sí sola, acreditación suficiente”, alegó.
Los escoltas y un ex primer ministro italiano
Hace tres semanas, cuando envió a Begoña Gómez a juicio, el juez Peinado le retiró el pasaporte esgrimiendo que sus escoltas podrían ayudarla a huir: “En un momento determinado, pueden, bien por iniciativa propia o siguiendo órdenes de sus superiores jerárquicos, colaborar en la acción para facilitar esta fuga”. Días más tarde, añadió un nuevo argumento: recordó el caso de Bettino Craxi, que siete años después de haber dimitido como primer ministro de Italia y cuando había sido condenado a 27 años de prisión por un caso de corrupción, huyó a Túnez.