La mano derecha de Ayuso no va 'p'alante': la jueza la exonera de haber filtrado datos de periodistas
Miguel Ángel Rodríguez fue querellado por presunta revelación de secretos
Barcelona / MadridMiguel Ángel Rodríguez, el todopoderoso jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso, no irá "para adelante", utilizando la expresión que tantas veces ha utilizado él contra los líderes del PSOE. La jueza ha decidido archivar el caso contra él por haber filtrado los nombres y la foto de dos periodistas deEl País que investigaban el caso de fraude fiscal del novio de la presidenta madrileña. Tras haber prestado declaración tanto a Rodríguez como a Alberto González Amador, la pareja de Ayuso, la magistrada considera que no hay indicios de revelación de secretos, tal como ha avanzado Eldiario.es y confirmen a EL ARA fuentes jurídicas y de la Comunidad de Madrid.
Lo que hizo Rodríguez, que en su juicio negó haber cometido ningún delito, es difundir vía chat a diversos medios los nombres, apellidos e imágenes de dos periodistas que en 2024 fueron identificados por la policía cerca del domicilio de Ayuso. "Nunca hubo revelación de secretos", defendió después de declarar: «[Los periodistas afectados] son dos personas que firman cada día en su diario, no es ningún secreto...», dijo.
La mano derecha de Ayuso, contra quien tanto el PSOE como los dos periodistas se habían querellado, defendió el hecho de haber explicado que los redactores -según dijo- "estaban molestando a los vecinos y menores de edad" junto a la casa de la líder popular y admitió que la fotografía de ambos se la había pasado González Amador, una versión que el empresario reiteró ante la jueza.
La magistrada ha decidido archivar el caso al considerar que la información filtrada "no contiene ningún dato reservado o de carácter personal de los periodistas afectados", según recoge Eldiario.es. En este sentido, da la razón a Rodríguez cuando afirma que "estos mismos datos y su fotografía se encuentran publicados en el mismo diario ["El País]".
Así mismo, descarta que las fotografías fueran obtenidas de manera ilegal, a través de los policías que escuchan a Ayuso. “Ningún dato obtenido en instrucción permite mantener que los datos consistentes en el nombre y primer apellido ni la imagen de los dos periodistas hubieran sido obtenidos de la información recibida por parte de los agentes policiales que los identificaron aquel día en la vía pública”, afirma la jueza.