El manual de Arran para boicotear paradas de Aliança Catalana y Vox
Las juventudes de la izquierda independentista instan a lanzarles huevos o a robarles material
BarcelonaEl núcleo de Arran de Les Corts reivindicaba el mes de enero del año pasado la destrucción de una carpa de Aliança Catalana en la plaza Comas de Barcelona. Durante el ataque, un militante del partido de extrema derecha cayó al suelo por un empujón de un miembro de la izquierda independentista y fue evacuado al Hospital Sagrat Cor con un fuerte golpe en la cabeza. Los Mossos detendrían a tres personas un par de meses más tarde que están pendientes de ser juzgadas.
A pesar de la judicialización del caso, Arran, la organización juvenil de la izquierda independentista, mantiene una oposición frontal y activa contra Aliança, pero también contra Vox, porque los considera formaciones de extrema derecha, que tienen unos postulados racistas y contrarios a los derechos de la clase trabajadora. En esta cruzada, Arran llama a combatir su presencia en las instituciones y en la calle.
Ahora ha dado un paso más y ha publicado un manual en el que insta a boicotear con la acción directa los puestos que Vox, pero sobre todo Aliança Catalana, organiza cada fin de semana en diferentes ciudades y pueblos con la vista puesta en las próximas elecciones municipales. El librito, que lleva por título Països Catalans, terra de tothom, contiene ejemplos prácticos para evitar que estos dos partidos de extrema derecha puedan desarrollar sus actos con normalidad.
Así, las juventudes de la izquierda independentista proponen algunas acciones concretas. Algunas de estas abogan por una confrontación directa con "una convocatoria paralela para boicotear el acto". Aquí el surtido de acciones es variado y Arran defiende lanzar huevos o pintura, poner altavoces con la música muy alta o hacer sonar alguna alarma para impedir que puedan hablar o hacer parlamentos.
También instan a buscar el cuerpo a cuerpo con sus simpatizantes con "una gincana de pruebas a ver quién consigue quitarles más cosas". En este último punto, Arran propone quemar el material requisado en un bidón para celebrar una castañada sui generis. "No dejes para mañana los panfletos que hoy puedas quemar", dice en el librito.
Otras propuestas, en cambio, son acciones de baja intensidad como colgar pancartas, señalizar con carteles donde ponga "Peligro, fascistas" los lugares donde estos partidos quieren hacer sus actos o precintar la zona, la noche antes o el mismo día, con un lema similar. También ponen sobre la mesa una acción más "performativa", como es fumigar al día siguiente el espacio donde se ha hecho el acto, como ya se había hecho en su momento con las visitas que hacía la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, en algunos feudos soberanistas. "No podemos normalizar en ninguna situación ni su presencia, ni sus discursos, ni su aceptación", concluye Arran para justificar todas estas acciones.