Marlaska insiste en que nadie previó la entrada de personas a Ceuta: "No es cierto"
El ministro del Interior anuncia 35,5 millones de euros para el refuerzo de las fronteras de Ceuta y Melilla
Madrid"No es cierto". Con estas tres palabras el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha contestado a todos los diputados que este viernes, durante su comparecencia en el Congreso, se han referido a avisos previos sobre una entrada de personas a Ceuta –Marlaska las ha cifrado en 72.000– el pasado 30 de julio. "No digan que alguien veía venir lo que pasaría el día 30 [de julio] porque no es cierto", ha sentenciado Marlaska, que ha arrancado su intervención haciendo una llamada a la calma en Ceuta y rechazando los discursos "partidistas" que "inciten al odio".
El ministerio del Interior ha protagonizado esta semana una polémica con el de Defensa sobre si hubo o no información previa que pudiera prever la entrada de decenas de miles de personas a Ceuta. Marlaska afirmó que no hubo ningún informe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en este sentido. Un relato, sin embargo, que desencadenó un lío con la titular de Defensa, Margarita Robles, que afirma que el CNI avisó a la delegación del gobierno español en Ceuta de una convocatoria para la entrada de migrantes nadando desde Marruecos. Aun así, Robles no ha detallado la precisión del aviso.
Durante su intervención inicial, Marlaska ha pasado de puntillas sobre esta cuestión hasta que después de las preguntas de los partidos se ha visto empujado a referirse a ella. Además de mantener lo dicho en anteriores intervenciones públicas, Marlaksa ha hecho uso de diferentes cifras para descartar que la situación fuera especialmente crítica en comparación con años anteriores. En concreto con otros veranos. Incluso ha dicho que a pesar del repunte de entradas de los meses de junio y julio, cuando el gobierno de Ceuta ya pidió declarar la situación de emergencia, eran más las personas "interceptadas" por Marruecos que las que intentaban cruzar la frontera.
Marlaska ha negado que quiera "responsabilizar" a los servicios de información o al CNI. "Si hasta lo dice la UE, que ellos no fueron capaces de concluir que algo así podría pasar, y ellos lo monitorizan todo", ha dicho. "No se puede decir que había razones para pensar que de 300 [intentos de entradas de personas] se podría llegar a 72.000 en un día", ha concluido.
En este sentido, el ministro se ha quedado solo ante el resto de fuerzas políticas defendiendo la "colaboración" de Rabat en el control fronterizo y en el hecho de que en pocas horas volvieran o fueran retornadas la inmensa mayoría. Ha sido especialmente duro el diputado de ERC, Francesc Marc Álvaro: "Se nos acaba la paciencia. No hablen de cooperación con Marruecos. De amistad. Es ridículo. Grotesco", ha dicho. También el líder de IU, Enrique Santiago.
Más control de la frontera
En cualquier caso, Fernando Grande-Marlaska, que tiene competencias en el control de fronteras, sí que ha reconocido un refuerzo de la presencia policial en Ceuta que, habitualmente, ya es cuatro veces mayor que en el resto del Estado, así como en la frontera del Tarajal, sobre todo después de la sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio concluyendo que no se pueden hacer devoluciones en caliente de personas que llegan nadando sin superar una barrera física. Por ejemplo, se incorporaron hasta 70 guardias civiles y más embarcaciones de vigilancia marítima, ha dicho.
El titular de Interior ha evitado hacer autocrítica, algo que le han recriminado algunos parlamentarios de la oposición y también los socios de investidura. Ha reconocido, eso sí, que de la situación vivida en Ceuta se han "de extraer lecciones necesarias para prevenir y afrontar [en un futuro]" situaciones similares. De hecho, el ministro ha anticipado que este endurecimiento fronterizo continuará. Se invertirán, ha dicho, 35,5 millones de euros en el refuerzo de la frontera tanto en Ceuta como en Melilla después de solicitar a la Unión Europea buena parte de la financiación (el 90% de la inversión).
En el caso concreto de Ceuta también ha anunciado medidas extraordinarias: la ampliación de los espigones del Tarajal y Benzú, la instalación permanente de las boyas marítimas de contención, la construcción de un Centro de Atención Temporal de Extranjeros permanente y nuevas "capacidades tecnológicas para reforzar la vigilancia y protección" de la frontera. Con todo, Marlaska ha dicho que se estima que en Ceuta quedan unas 5.000 personas de las 72.000 que entraron entre el 30 y 31 de julio.