Aliança Catalana abre la caja de los truenos con su apuesta por privatizar las pensiones
Silvia Orriols tacha el sistema actual de "estafa piramidal" como ya hizo Vox en su momento
BarcelonaEn una reciente entrevista en una televisión pública de Tarragona, la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, abogaba por reformar profundamente el modelo actual de pensiones. El sistema alternativo que defiende la formación de extrema derecha plantea que los trabajadores reciban directamente el dinero de sus cotizaciones sociales. Es decir, que la hucha de las pensiones no se nutra de las aportaciones de los trabajadores. En ese modelo, al llegar a la jubilación, el Estado aportaría un mínimo a los ciudadanos, que deberían complementar las pensiones con planes privados –quienes les hayan contratado–. Orriols criticaba la cantidad "ingente" de dinero que "el Estado incauta a los trabajadores". Según la líder de Aliança, esto permitiría que los ciudadanos "ahorraran mucho más". Una propuesta que ya dejó caer en el Parlament hace unas semanas.
En la cámara catalana, la líder de Aliança tachó al sistema público de pensiones de "estafa piramidal de proporciones bíblicas". Según la dirigente independentista, el modelo es "insostenible" porque se basa en las cotizaciones de los trabajadores activos para pagar las pensiones de los actuales jubilados. Y la llegada de inmigración, subrayó, no resuelve el problema estructural. "Algunos ilusos creyeron que la inmigración era la solución para resolver un absurdo", afirmó, sentenciando que "la mayoría de inmigrantes no solo no aportan ni aportarán nada al sistema público de pensiones, sino que además son y serán beneficiarios de ayudas y prestaciones", sin acompañar esta sentencia con datos. "Tendrán acceso gratuito a la sanidad, a la educación, a la vivienda pública ya los servicios sociales sin haber contribuido a su mantenimiento ni a su ampliación y esto provoca saturaciones, colapsos y una degradación progresiva de los servicios públicos", prosiguió.
Ante el revuelo que generaron sus palabras, en un mensaje en su cuenta de X, Orriols rectificó y dijo que apuesta por reformar las pensiones y no eliminarlas, siguiendo el modelo suizo. "Con la fórmula actual, los que ahora pagamos nunca llegaremos a cobrar", espetó cargando contra los medios. Eso sí, en una entrevista el pasado fin de semana en RNE volvió a calificar el actual sistema de "estafa piramidal".
Curiosamente, esta expresión utilizada por Alianza para definir el sistema de pensiones es calcada en la de Vox. La formación de Santiago Abascal también habló de "fraude piramidal" en el programa económico para las elecciones de 2019, que coordinó el economista ultraliberal Rubén Manso. Una expresión que sigue utilizando en la actualidad y es la única formación a nivel estatal que defiende acabar con el actual sistema. "El modelo actual avanza en una dirección que lo hace insostenible. Este problema ya se había detectado en 1995, cuando se constituyó el llamado Pacto de Toledo. Sin embargo, los políticos del bipartidismo han decidido continuar en un camino que lleva a la insostenibilidad del sistema, a una quiebra eventual de las pensiones ya una reducción de la eventual la natalidad", establecía en su último programa electoral. La única diferencia con Aliança es que el partido de Abascal se fija en Suecia y no en Suiza. Así, se eximiría del pago de impuestos todo el ahorro personal orientado a la jubilación, sin límite cuantitativo y condicionado a su cobro después de jubilarse.
La mochila austríaca
Ciudadanos también abrió el debate, en su momento de máximo esplendor, presentando la mochila austríaca como una de las medidas estrella de su programa electoral. Este modelo consiste en la aportación mensual por parte de los empresarios de un porcentaje del salario bruto del trabajador que se destina a la creación de una cuenta de ahorro a nombre del empleado para que, en caso de despido, pero también de jubilación, pueda recurrir a estos ingresos, que son de su propiedad y actúan de indemnización. Este modelo lo puso también sobre la mesa en la última campaña electoral el candidato del PP, Alberto Núñez Feijóo, como ya habían planteado también José Luis Rodríguez Zapatero y el propio Pedro Sánchez, pero este último, con el gobierno de coalición con Podemos, desistió. En la actualidad se destina un 11,7% del producto interior bruto al pago de estas prestaciones en un contexto de profunda reforma ejecutada por el gobierno español, que ha aumentado las cotizaciones para dotar de recursos extra a la hucha de las pensiones, ha ampliado su periodo de cálculo y, al mismo tiempo, ha vinculado el aumento de las pensiones al IPC.
En cuanto a las fuerzas catalanas, todas cierran filas con el actual sistema, pero exigiendo algunas modificaciones, todas destinadas a incrementarlas y no a reducirlas. Juntos no se plantea eliminar el modelo ni ningún giro radical, pero sí revisar la revalorización para que tenga en cuenta el coste de vida real en Cataluña. ERC también defiende una revisión para flexibilizar y adaptar el modelo, pero no eliminarlo. En este sentido, los republicanos abogan por cambiar el sistema de cálculo de pensiones para que se puedan elegir los quince mejores años cotizados. Los comunes se decantan por hacer una revisión para hacerlo más justo y redistributivo para que no penalice a las mujeres y por subir las pensiones mínimas. En la misma línea, la CUP se posiciona a favor de subir las pensiones mínimas.