El PP no se fía de Guardiola y la tutelará en las negociaciones con Vox
La dirección popular elabora un documento "único y vinculante" para las negociaciones con Vox en todo el Estado
MadridVox ha convertido a María Guardiola en un instrumento para desgastar al PP en la carrera electoral soterrada entre Santiago Abascal y Alberto Núñez Feijóo. Ante la posibilidad de que la negociación de la baronesa popular con el partido de extrema derecha en Extremadura se encalle definitivamente y haya una repetición electoral que podría dejar al PP en una situación de aún más debilidad, la dirección estatal del PP ha optado por implicarse directamente en las conversaciones hasta el punto de que Feijóo y Abascal hablaron este domingo por teléfono durante "una hora", tal como ha revelado el líder del PP en una entrevista en Onda Cero este lunes. "Hablamos de acabar con el ruido [alrededor de las negociaciones]", ha dicho Feijóo.
Según han explicado desde Génova, representantes del equipo de Feijóo participarán en la negociación con Vox junto a Guardiola, lo que ha evidenciado que no se fían de la capacidad de la líder del PP extremeño de superar la mala relación que arrastra desde 2023 con los de Santiago Abascal y que ya provocó que Génova la desautorizara públicamente hace una semana.
Con todo, el movimiento del PP en Extremadura implica una tutela hasta ahora nunca vista por parte de Alberto Núñez Feijóo a un líder territorial, que se hará extensiva también a Jorge Azcón en Aragón y que el PP no descarta que se amplíe a Alfonso Fernández Mañueco en Castilla y León si, después de los comicios del 15 de marzo, también se confirma su dependencia de la extrema derecha. Así pues, la ejecutiva popular estará presente en las conversaciones con los de Abascal en todas las autonomías que ahora mismo tienen en marcha. Fuentes del partido lo justifican por la necesidad de establecer un "marco nacional" en las negociaciones por el hecho de que habían detectado que Vox estaba planteando una "relación asimétrica" en cada comunidad.
Documento de negociación para todo el Estado
De hecho, el PP ha elaborado un documento marco "único y vinculante" de diez puntos para abordar las negociaciones con Vox en el conjunto del Estado. Uno de los puntos que tendrá que marcar la negociación serán los presupuestos autonómicos. En el texto, al que ha tenido acceso el ARA, se incluye la exigencia a los de Santiago Abascal de comprometerse a aprobar cuatro cuentas públicas, es decir, los de toda una legislatura. Pero también se detallan "ámbitos prioritarios de acuerdo" como rebajar impuestos, alargar la vida útil de las centrales nucleares, prohibir el burka y el nicab en los espacios públicos o "prescindir de partidas presupuestarias que se hayan demostrado inútiles o contradictorias" a la hora de combatir los "diferentes tipos de violencias", incluida la violencia machista. Hay que recordar que Vox ha reclamado a los gobiernos autonómicos del PP eliminar las subvenciones que reciben entidades "ideológicas de la violencia machista".
Tal como explicó el ARA este domingo, la estrategia de la formación de extrema derecha implica dar más facilidades a Azcón que a Guardiola e, incluso, avenirse a no ocupar consejerías dentro del ejecutivo aragonés, mientras que, en cuanto a la presidenta extremeña –de quien dicen desconfiar–, el plan implica forzarla a someterse de nuevo a las urnas o a ser una presidenta bajo vigilancia obligándola a aceptar una coalición. Para tratar de evitar estas diferencias "ante contextos similares", las mismas fuentes del PP justifican haber movido ficha decretando este "acompañamiento" a Guardiola y a Azcón por parte de la dirección del partido.
El movimiento implica que Feijóo se distancie aún más de la política de carta blanca a los barones que siguió en 2023 cuando negociaron la entonces inédita entrada de Vox en los gobiernos autonómicos. El partido reconoce, de hecho, que el pacto en el País Valencià con la extrema derecha –que se negoció en paralelo a la campaña electoral de Feijóo a las generales– tuvo un efecto negativo en los resultados en el conjunto del Estado. Génova quiere evitar ahora que los pactos autonómicos se conviertan en un nuevo torpedo para el presidente del partido a las puertas de la campaña castellano-leonesa y con las elecciones andaluzas de junio en el horizonte.
"Trabajaremos para hacer posible el acuerdo", ha expuesto la vicesecretaria del PP, Cuca Gamarra, que sostiene que esta es "la forma más rápida" de garantizar las investiduras. Vox, que ha detectado "nerviosismo" en los populares, ha respondido al cambio en la interlocución proclamando su voluntad de "romper el clima de desconfianza" que habían tenido hasta ahora con el PP reiniciando las conversaciones. El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, ha afirmado también en rueda de prensa que ha comunicado a los equipos negociadores que, a partir de ahora, habrá un "nuevo marco" que consistirá en dos fases. La primera, que durará "el tiempo que sea necesario", estará enfocada en llegar a un "acuerdo detallado" sobre las "ideas y el plan de gobierno" y sólo después, en una segunda fase, se hablará de cargos. "Actuaremos con responsabilidad", ha dicho Garriga.
Ahora bien, ¿qué pasará si Vox reclama cosas diferentes en cada mesa de negociación? Génova, que es quien tiene más prisa por cerrar los pactos, evita avanzar pantallas, pero defiende que no se entendería que lo que a los de Abascal les vale en Aragón no les sirva en Extremadura. "Ahora ya no hay una relación de Vox con Azcón y otra con Guardiola, sino una relación de Vox con el PP", defienden desde la dirección popular, que tiene una primera prueba el 3 de marzo, cuando la baronesa extremeña se someterá a una primera votación de investidura, en plena campaña electoral en Castilla y León.