El PSC liquida la agrupación local de Ripoll
Los dos concejales dimiten entre reproches al partido y alertan de que nadie los quiere sustituir
BarcelonaEnric Pérez y Anna Belén Avilés ya no son representantes del PSC en el Ayuntamiento de Ripoll. Tampoco existe ya la agrupación local socialista en la capital ripollesa. La Federación del PSC de las comarcas gerundenses ha acordado este martes liquidar la ejecutiva de Ripoll y crear una comisión gestora. La dirección ha tomado esta decisión después de que la agrupación local haya cerrado filas con los dos concejales, que habían alertado que nadie de la candidatura los quería sustituir porque no están de acuerdo con la decisión de hacerlos fuera. Ambos dimitieron el lunes después de que el partido los censurara por haberse abstenido en la votación de los presupuestos y haber permitido que Aliança Catalana los aprobara. Su dimisión ha abierto una crisis sin precedentes en el PSC de Ripoll. Los dos ediles se han marchado entre reproches al PSC y ahora la dirección deberá encontrar gente dispuesta a coger el acta durante el año que queda de mandato.
"Queremos hacer constar que la agrupación local no comparte en ningún caso esta decisión; es más, está en absoluto desacuerdo. No hay ningún miembro de la lista que haya mostrado predisposición a coger el relevo de nuestros concejales. Se trata de una decisión adoptada de manera unilateral por la dirección nacional del PSC", señalan en un comunicado conjunto los dos concejales. La federación gerundense, en cambio, subraya que han sido los concejales quienes pusieron su cargo a disposición del partido y que el aval a la extrema derecha ha provocado su salida. "No hay ningún principio superior a evitar el pacto y cualquier colaboración con la extrema derecha. Este criterio fundamental ha determinado que la Federación aceptara la dimisión de los dos concejales. La línea roja de no pactar con la extrema derecha debe respetarse en toda Cataluña", dice la dirección en un comunicado. "No hay ningún tipo de margen y de colaboración con las fuerzas de extrema derecha [...]. Es una línea roja", ha corroborado, a su vez, la portavoz del Govern y consejera de Territorio, Sílvia Paneque, en rueda de prensa después del consejo ejecutivo.
Lo que es evidente es que se han dinamitado todos los puentes. De hecho, los dos ediles incluso niegan que el lunes se reunieran con la dirección para acordar su salida, a pesar de que el partido insiste en que sí hubo encuentro telemático con la federación gerundense: "No se celebró ninguna reunión en el día de ayer por la tarde ni, en el momento en que hemos tenido conocimiento de esta decisión por los medios de comunicación, se nos había trasladado ninguna comunicación formal al respecto", dicen los dos cargos electos, que aseguran que han dado un paso al lado por "responsabilidad". En un comunicado enviado este martes, el partido remarcaba que sus dos representantes cesaban de "sus responsabilidades institucionales" después de "la reunión mantenida ayer por la tarde entre representantes de la ejecutiva nacional, de la federación de las comarcas gerundenses y del grupo municipal". A raíz de las preguntas de el ARA han matizado que no había nadie de la dirección nacional.
Durante el pleno de los presupuestos, Pérez justificó la abstención con el argumento de evitar una nueva cuestión de confianza, que se habría saldado con el enésimo fracaso para descabalgar a Sílvia Orriols de la alcaldía por la falta de acuerdo entre las fuerzas de la oposición. Al día siguiente de la aprobación de las cuentas, la federación gerundense se desmarcó de la decisión adoptada por el grupo municipal y dejó claro que no la habían avalado ni sabían nada de ella. Después de llamarles a consultas, los dos concejales asumieron "el error" que significaba la abstención en el pleno de presupuestos del Ayuntamiento y pusieron el cargo a disposición del partido. Era, pues, la crónica de una muerte anunciada.
Dos puntales del PSC
En el comunicado, el PSC señala que "dos compañeros del partido asumirán las actas de concejales", sin concretar si serán los siguientes de la lista, es decir, los números 3 y 4, aunque los dos concejales reiteran que el resto de miembros de la candidatura no piensan dar el paso. Sea como sea, los socialistas ripolleses pierden de esta manera dos de sus puntales. De hecho, Pérez tenía la intención de repetir como candidato. Habría sido el único de los rivales de Sílvia Orriols que repetiría, ya que los alcaldables de Junts, ERC y la CUP serán nuevos y algunos de los antiguos han ido retirándose durante el mandato.
Candidato a las últimas elecciones, Pérez también lo fue en 2007, con solo 27 años, y en 2011, y ha sido concejal quince años, además de presidente comarcal cuatro años. Su dilatada experiencia ha hecho que la consejera de Territorio, la también gerundense Sílvia Paneque, con quien se conoce bien y sabe de su valía, lo haya fichado como asesor de acción institucional, un cargo que también ha dejado, según ha informado en el comunicado.
En cualquier caso, su salida implicará que el PSC tenga que buscar un nuevo candidato, cuando falta poco menos de un año para los comicios. La compañera de filas de Pérez tampoco era una recién llegada a la política. Anna Belén Avilés fue cabeza de lista y portavoz de los socialistas en el Ayuntamiento tanto en 2015 como en 2019 y era una de las caras más conocidas del socialismo en la comarca, más allá de Pérez. El PSC tendrá que cubrir las vacantes ahora y configurar a contrarreloj también una nueva lista de cara al próximo año.
Así lo ha remarcado Orriols, que no ha tardado en reaccionar a la decisión del PSC: "En la cruzada contra Aliança Catalana, el PSC ha decidido decapitar hasta a los suyos", ha dicho. "Quizás estos ceses os interesan para mantener el relato en el Parlament, pero en Ripoll habéis hecho el ridículo y me gustará ver cómo conseguís hacer lista en las próximas municipales", ha añadido en un mensaje en la red social X. Posteriormente, Orriols también ha atribuido la decisión del PSC de hacer caer a los dos concejales "por una simple abstención" al miedo del líder del partido y presidente de la Generalitat, Salvador Illa, al crecimiento de Aliança.