El retorno del "moderado" del PP después de un cáncer: "Me rebelo contra los extremismos"
Borja Sémper se reincorpora a la actividad política entre muestras de afecto diez meses después de que le diagnosticaran la enfermedad
MadridHace diez meses que Borja Sémper anunció que le acababan de diagnosticar un cáncer. Durante este tiempo la enfermedad le ha mantenido alejado de la actividad política. Este martes el portavoz del PP ha vuelto oficialmente. Sémper ha protagonizado un desayuno informativo en Madrid, abarrotado, en el cual, entre muestras de afecto, ha querido "despedir esta difícil etapa" durante la cual le han cambiado las "coordenadas de la brújula vital". El dirigente popular ya había reaparecido en algún medio de comunicación y este lunes se reincorporó al comité de dirección del partido. La semana que viene ya será él quien comparezca en la rueda de prensa semanal en Génova. Ahora bien, Sémper ha querido hacer este acto con el objetivo específico de hablar abiertamente de su cáncer de páncreas para poder dejar de hablar de él.
"No quiero que mi condición de enfermo de cáncer me defina. La enfermedad es parte de la vida", ha dicho Sémper, que ha reivindicado que hay que "hablar de ello con naturalidad" y sin "eufemismos", si bien, una vez lo ha superado y con el alta médica, quiere pasar página y reincorporarse a la vida pública sin esta etiqueta. La intervención del portavoz del PP, de hecho, ya ha dado juego político más allá de este asunto. El motivo, la dureza con la que ha hablado de Vox en medio de los pactos que está cerrando su partido con la extrema derecha. Sémper, uno de los dirigentes del PP a quien se define como "moderado", ha lamentado "el auge de políticas radicales tóxicas y nocivas" y ha afirmado que no participará "en circos, en insultos ni en el fango". "Me rebelo ante las normas del juego que nos ponen los extremistas", ha dicho.
En este sentido, Sémper ha puesto en el mismo saco a Vox y al gobierno español, con críticas a declaraciones subidas de tono que han hecho recientemente tanto Santiago Abascal como el ministro Óscar Puente. Al mismo tiempo, el portavoz popular no se ha salido del guion de Génova y ha cerrado filas ante los acuerdos con Vox, a quien ha acusado de hacer "lecturas erróneas, equivocadas e interesadas" del concepto de "prioridad nacional" pactado en Extremadura y Aragón. Ahora bien, también ha dejado claro que para él "la verdadera prioridad nacional" debe ser "construir vivienda", y ha renegado de las fórmulas tanto de la izquierda como de la extrema derecha –""que va en contra incluso de la Iglesia católica"– ante la inmigración.
"Le echábamos de menos"
Un emocionado Alberto Núñez Feijóo ha sido el encargado de introducirlo ante un público formado mayoritariamente por miembros del PP, pero también excargos de otros partidos, como Albert Rivera, de Cs, y Ander Gil, del PSOE. "La política me echaba de menos y debo decir que yo también", ha afirmado el líder popular, que ha defendido a Sémper ante quienes critican justamente su moderación. También ha puesto en valor la visión con la que regresa después de pasar este trance personal, con una comparación delicada. "¿Quién ha afrontado el terrorismo y el cáncer sin que hayan podido con él, cómo no va a afrontar el futuro político de este país con esperanza?", ha planteado, en referencia a que el político, de origen vasco, fuera "víctima de ETA". Otra condición que Sémper ha dicho que tampoco quiere que le defina por mucho que sea un tema tan recurrente en los discursos del PP.
La intervención del ya reincorporado portavoz popular, que ha confesado "haber tenido alguna tentación de retirada" de la política durante la baja, ha acabado con un mensaje vitalista. "No se crean inmortales, háganse revisiones médicas, rodéense de gente buena y seamos felices, porque el tiempo a veces apremia".