El rey continúa en Sant Boi de Llobregat su exilio gerundense
Felipe VI premia a un joven de origen marroquí que arremete contra el "genocidio" en Palestina
BarcelonaDesde que Gerona declaró Felipe VI personanon grata, los monarcas no han vuelto a poner los pies para entregar los galardones de la Fundación Princesa de Girona, entidad privada pero vinculada a la familia real. El discurso del rey el 3 de octubre de 2017 precipitó que los partidos independentistas en el consistorio, gobernado entonces por Marta Madrenas (Juntos), hicieran frente común para expresar su rechazo a la monarquía española desde el Ayuntamiento. Desde entonces, la Fundación Princesa de Girona ha tenido que ir salvando los muebles para encontrar un sitio donde entregar estos premios al talento joven, o para organizar actividades relacionadas. Precisamente este martes, los reyes han hecho parada en Sant Boi de Llobregat, donde han anunciado el ganador de una de las categorías, la del Premio Princesa de Girona Social 2026. Se la ha llevado Hatim Azahry, catalán nacido en Marruecos y presidente de la Asociación Jóvenes Unidos del Poble-sec, que ha defendido antes de genocidio” –de hecho, ha impulsado acciones de ayuda humanitaria–.
Premiado por su labor social con fuerte implicación juvenil en las calles y por transmitir al Ayuntamiento las necesidades ciudadanas, Azahry también ha encarnado la integración de los nuevos catalanes y ha sido aplaudido. En declaraciones a los medios, el joven de 27 años apuntó que la entidad destina parte del presupuesto en ayuda sobre el terreno a Palestina, que definió como "la causa de la humanidad".
El acto ha coincidido con la visita del monarca a Barcelona para entregar los despachos judiciales a una nueva promoción de jueces esta mañana, donde el discurso del rey se ha ceñido a alentar a los nuevos profesionales. Por la tarde, no ha querido dedicar ninguna palabra a los santboyanos, dejando asombrados a algunos de los asistentes monárquicos. Tras protagonizar discursos polémicos, según una parte de la derecha, en materia migratoria o contra la crispación política, el rey mostró un perfil bajo en un acto exclusivamente en castellano, que tuvo la actuación musical de Alfred.
La presencia de los reyes en Sant Boi se enmarca en el llamado Tour del Talento de la Fundación Princesa de Girona, que incluye diversas actividades relacionadas con los premios y coloquios para jóvenes. Pasa por varias provincias del Estado y, por tercer año consecutivo, empezará en Catalunya. En 2024 la ciudad escogida fue Lleida, mientras que en 2025 este evento arrancó en Hospitalet de Llobregat. Ningún lugar, pues, remotamente cercano a la demarcación gerundense. El gran evento anual de la Fundación, la entrega de los galardones en las cinco categorías –Art, CreaEmpresa, Investigación, Social e Internacional–, también se ha mantenido alejado de Girona y el año pasado lo acogió el Liceu, con la familia real al completo y llamadas por parte de Felipe VI a "estrechar" los lazos entre Cataluña y España.
Recepción real
El monarca fue recibido por el consejero de Presidencia en funciones de presidente, Albert Dalmau, y por el poder socialista local y el delegado del gobierno estatal, Carlos Prieto. Acompañado del ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, Felipe VI ha saludado a las consejeras Mònica Martínez Bravo y Núria Montserrat, pero también a la anfitriona, la alcaldesa de Sant Boi y presidenta de la Diputación de Barcelona, Lluïsa Moret. Los alcaldes socialistas de Viladecans, Olga Morales; y de Gavà, Gemma Badia; han exhibido el músculo del PSC con la huella popular del alcalde de Castelldefels, Manu Reyes, también diputado.
También había varios empresarios, como José Creuheras, presidente del Grupo Planeta, además de otros como del sector automovilístico santboià, con el presidente de Citimob, Toni Mora, que agrupa a los concesionarios de la ciudad, que tiene la mayor concentración de España. Pero también había otros representantes políticos, como el exlíder del PDECat Marta Pascal, que el pasado año fue recibida en audiencia en la Zarzuela como miembro de Agenda Pública. Asimismo, diputados como el popular Pere Lluís Huguet también se asomaron.
Lluc Salellas reafirma el rechazo
El exilio gerundense de los reyes continuará, porque el actual alcalde de la ciudad, Lluc Salellas (Guanyem-CUP), ya ha dicho que tampoco les piensa ceder el Auditori, que era sede habitual de los premios. Salellas mantiene así el criterio que aplicó Madrenas en el 2018, en la primera entrega de premios después del 155 y el discurso del rey. El argumento inicial fue que se debían realizar obras, por lo que se denegó el permiso a la Fundación, que tiene sede en la ciudad. Posteriormente, la alcaldesa defendió que, hasta que el rey no pidiera "perdón", no había que dejarle ningún equipamiento municipal.
Ese año la Fundación tuvo que organizar los premios en el Mas Marroch de Vilablareix, de los hermanos Roca. Salellas, que en ese momento era concejal, había pedido a la familia de restauradores que no accediera para no normalizar la "represión", unas palabras por las que los Roca se mostraron muy dolidos. Al año siguiente, en 2019, los premios se entregaron por primera vez en Barcelona, en el Palau de Congressos. Madrenas no le dio especial importancia: "Es una entidad privada y pueden ir allá donde les convenga. [...] Yo nunca haré homenajes a alguien que ha fomentado que se aplique la represión sobre la ciudadanía", añadió. Los de 2020 y 2021 se entregaron juntos, por la pandemia, en el CaixaForum de Barcelona, mientras que en 2022 la ciudad escogida fue Cornellà de Llobregat.
La celebración de un acto menor en diciembre en Girona –en este caso, se entregaba un galardón a los Valores de Jóvenes Deportistas, sin los reyes– también levantó polvareda. Salellas reprochó a Isla que asistiera, y que se celebrara en la sede de la Generalitat en la capital. También hubo protestas.