¿Por qué el Supremo seguirá sin amnistiar a Puigdemont y Junqueras?
BarcelonaEl independentismo celebra la decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de avalar el encaje europeo de la ley de amnistía. Una noticia que, en teoría, debería acelerar su aplicación por parte de todos los tribunales que hasta ahora se han negado. Pero hay uno que, de momento, no se siente aludido. El Tribunal Supremo seguirá sin amnistiar a Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y el resto de dirigentes condenados por malversación, según explican fuentes consultadas por el ARA. ¿Qué margen tiene para hacerlo? Hoy por hoy, todo el que quiera, a pesar de que los servicios jurídicos de Junts y ERC denuncien que hace meses que está incumpliendo la ley.
El presidente del tribunal que juzgó el 1-O, Manuel Marchena, y el resto de magistrados de la sala segunda se aferraron a un hierro candente para mantener lejos a Puigdemont y fuera de las instituciones a Junqueras. Argumentaron que ni el uno ni el otro podían incluirse en la ley de amnistía porque, de hecho, la misma ley preveía su exclusión. La norma aprobada en el Congreso prevé que sean amnistiados los actos de malversación "excluyendo expresamente aquellos que impliquen un enriquecimiento personal o beneficio patrimonial". ¿Se enriquecieron, pues, los miembros del Govern? No, pero según Marchena —y Pablo Llarena— como no pusieron dinero de su bolsillo para organizar el referéndum, el enriquecimiento fue indirecto. Una pirueta argumental que hizo llevarse las manos a la cabeza a buena parte del mundo jurídico, pero que hace dos años que sirve como excusa para no aplicarles la amnistía.
El TJUE no ha entrado a valorar si esta decisión del Supremo es correcta o no porque, de hecho, no había ninguna petición para que lo hiciera. El alto tribunal español decidió no presentar ninguna cuestión prejudicial a la justicia europea y, por tanto, este jueves no se han aclarado las dudas en torno a su interpretación restrictiva de la amnistía. El TJUE se ha limitado a considerar dentro del ordenamiento jurídico europeo la amnistía, pero no ha dicho nada de la interpretación concreta que ha decidido hacer el Tribunal Supremo.
A corto plazo no habrá cambios, y Puigdemont seguirá en Waterloo —con una orden de detención activa en territorio español— y Junqueras inhabilitado para presentarse a las elecciones. Y eso que hasta el Tribunal Constitucional (TC) consideró adecuado —con el voto en contra de los jueces conservadores— que se aplicara la amnistía a los casos de malversación. Ahora volverá a ser el TC quien decida concretamente sobre los recursos de amparo de los represaliados políticos. ¿Dejará margen a la interpretación que pueda hacer el Supremo? La última palabra la volverán a tener Marchena y Llarena.