Barcelona se encamina a tener dos concejales extra el año 2027
La consolidación de la población por encima de los 1,7 millones ampliará el pleno municipal
BarcelonaSi no hay un giro de guion inesperado, el pleno del Ayuntamiento de Barcelona se transformará en las elecciones de 2027. Y no solo por la redefinición de mayorías que suponen siempre los comicios, sino porque esta vez todo apunta a que el consejo plenario de la capital catalana ganará dos concejales. De esta manera, los barceloneses pasarán a elegir 43 representantes en lugar de 41. ¿El motivo? Que desde 2024 la ciudad ha consolidado su población por encima de la barrera de los 1,7 millones.
Detrás de este fenómeno está la ley orgánica de régimen electoral general (Loreg), que establece que el número de representantes a elegir en cada elección se definirá según la población registrada en el padrón oficial. La tabla llega hasta los municipios de entre 50.000 y 100.000, que pueden elegir 25 concejales. En el caso de las grandes ciudades, la normativa establece que ganan un concejal cuando llegan a los 100.001 habitantes y, a partir de aquí, cada 100.000 habitantes adicionales. Para evitar posibles empates, define también que el número de concejales siempre sea impar.
De esta manera, al superar el umbral de los 1,7 millones de habitantes –hito que alcanzó en enero de 2024 y que desde entonces ha consolidado–, Barcelona cumple los requisitos para ganar dos concejales más en las elecciones municipales de mayo de 2027. Volverá, así, a un escenario que la capital catalana no vive desde 1995, cuando el descenso de población que había registrado la ciudad desde principios de los noventa hizo que el consistorio perdiera los 43 concejales que tenía desde las elecciones de 1979 –las primeras desde la recuperación de la democracia– y pasara a tener 41.
El cambio supondrá también que hagan falta 22 concejales –y no 21 como hasta ahora– para obtener la mayoría absoluta del pleno. Un hecho que puede ser clave sobre todo si, como prevén los sondeos, la ciudad se encamina hacia un plenario más fragmentado. A pesar de la posibilidad de crecer en dos concejales en las próximas elecciones, Barcelona continúa lejos del ayuntamiento con más ediles de España, que es Madrid con 57 concejales. Por detrás está la capital catalana, con 41 que podrían ser 43, y más lejos ya Valencia, con 33 o Zaragoza y Sevilla, con 31.
Un censo que baja
La paradoja de la situación de Barcelona es que el aumento de población que justifica el crecimiento del pleno no va ligado con un aumento del censo electoral. Al contrario. El censo no ha dejado de bajar desde 1999 a pesar del crecimiento más o menos sostenido de población que ha vivido la ciudad desde que a finales de los noventa tocó fondo a consecuencia de la baja natalidad, el envejecimiento de la población y la marcha de vecinos a otras ciudades del entorno.
Así, si en las últimas elecciones municipales del siglo XX fueron 1.352.715 los barceloneses con derecho a voto –dentro de una población entonces de 1,5 millones de personas–, en los últimos comicios de 2023 el censo electoral fue de solo 1.109.116 votantes a pesar de que el padrón de la ciudad ya contase con 1.660.000 inscritos. El motivo de este decalaje se esconde detrás del principal factor que explica el crecimiento demográfico que ha vivido la ciudad en los últimos veinte años: la inmigración.
A pesar de que una parte de los nacidos en el extranjero sí que pueden votar en las elecciones municipales –si se han nacionalizado españoles, si son de países de la Unión Europea o forman parte de uno de los trece estados con los que España haya firmado un acuerdo bilateral, como Bolivia, Chile, Corea, Nueva Zelanda y Perú–, muchos de los nuevos residentes de Barcelona quedan fuera del censo. Según el padrón, el 1 de enero de 2025 había 612.529 personas nacidas fuera del Estado empadronadas en la capital catalana.