Barça

La "joya de la corona" del Camp Nou se hará esperar

Por qué el Barça no podrá reabrir parcialmente la tercera grada hasta por Navidad?

El Camp Nou en un partido reciente de liga
30/04/2026
3 min

BarcelonaCumplir con los plazos de construcción del Camp Nou ya no es ni una cuestión de orgullo ni un elemento propagandístico para Joan Laporta. Una vez ganadas con autoridad las elecciones, el presidente electo no necesita golpes de efecto hacia la masa social ni medidas populistas para ganarse su favor. La gran preocupación del mandatario es conseguir que el nuevo estadio genere los ingresos prometidos, y por ello es imprescindible acabarlo cuanto antes mejor. Pero todas las obras de gran formato tienen retrasos y el coliseo azulgrana no es una excepción.

Conseguir los permisos necesarios para la reapertura de las gradas primera y segunda fue un dolor de cabeza. Primero se debía conseguir en noviembre de 2024, después en octubre de 2025 y finalmente no se pudieron albergar más de 60.000 personas en el estadio hasta marzo de 2026. Unos retrasos que tuvieron su consecuencia en la construcción de la tercera grada, que es donde se ubica el doble anillo de palcos vip y que será la "joya de la corona" –en palabras de los mismos gestores del club– de una remodelación que debe garantizar al menos 350 millones de euros anuales de facturación.

Durante este tiempo de reformas, y con el regreso progresivo al estadio, Laporta y los suyos han apelado constantemente a la provisionalidad y han hecho equilibrios para garantizar una buena presencia de socios en el campo con un grueso más que notable de entradas vendidas a turistas que permitían una gran recaudación. Los 200 euros que costaba la entrada más barata en el día de la reapertura, los 500 que vale un ticket para el día del clásico o los 10.000 que se pide por un asiento vip con un catering lujoso en este mismo Barça-Madrid son una muestra.

Pero con esto no es suficiente. Para esta temporada, el objetivo era recaudar 226 millones con el estadio, y las proyecciones decían que la próxima temporada serían 300. Ahora bien, las previsiones se tendrán que retocar a la baja porque la tercera grada aún no estará disponible. Como mínimo, hasta bien entrado el curso. Los últimos bocetos hablan de una reapertura parcial por Navidad, y en los despachos azulgranas cruzan los dedos para intentar conseguir el 100% de aforo –104.000 espectadores– antes del verano de 2027. Como avanzaba RAC1, este es el objetivo que se marca el club, aunque fuentes del Espai Barça admiten a el ARA que será muy difícil de conseguir. Todo dependerá de la velocidad de los operarios, que no pueden ir al ritmo deseado porque tienen que compaginar las reformas con los partidos de fútbol, y también de los trámites burocráticos con el Ayuntamiento de Barcelona.

El Barça y el Ayuntamiento tienen que pactar los plazos de apertura de la tercera gradería

Fuentes del club confirman que están en conversaciones con el consistorio para elaborar una hoja de ruta, y que a partir de aquí se acabarán de definir las fases de la construcción. Es prioritario poder abrir el doble anillo de palcos vip, muchas de las cuales ya están vendidas, y también disponer de localidades en la tercera gradería que se dirigirán mayoritariamente a la masa social, con nuevos abonos. De momento, el Asiento Libre seguirá suspendido y el club mantendrá el sistema actual en que los abonados deberán notificar previamente su asistencia. Así, se dispondrá de unas 30.000 entradas a la venta para el público general, aproximadamente lo mismo que ya hay ahora.

El club ha tardado más tiempo del que se pensaba en instalar los prefabricados de hormigón en la tercera gradería, que recubrían el esqueleto de acero y que son la base donde se colocarán los casi 40.000 asientos que habrá en la parte alta del campo, aunque todavía falta un tiempo notable para que se puedan poner las sillas, que no se empezarán a ver hasta el verano. Antes habrá que impermeabilizar la zona y pintarla, una tarea que se tenía que hacer por Navidad y que se ha retrasado hasta mayo. Todo, claro, porque se tuvieron que centrar todos los esfuerzos en las famosas fases 1a, 1b y 1c de las graderías primera y segunda.

Esta impermeabilización que se hará en mayo es clave. Primero, para evitar que se repitan imágenes como las del 25 de enero, en que cayeron cascadas de agua por culpa de la lluvia torrencial que visitó Barcelona en el partido contra el Oviedo. Pero, sobre todo, porque a partir de aquí se podrán hacer los acabados nobles de los palcos de lujo, e instalar ascensores y otros elementos sensibles que no pueden estar a la intemperie.

La gradería irá cogiendo color a medida que avancen las semanas, y también se completará el anillo de compresión, el óvalo metálico que da la vuelta a la última fila de asientos y que será la base donde se sustentará la cubierta que se construirá en 2027. Si todas las piezas encajan, el Camp Nou estará al 100% de capacidad y con todas las localidades a cubierto el primer semestre de 2028.

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