Vivienda

La presión vecinal fuerza al fondo propietario del bloque de Sant Agustí a negociar por primera vez

El fondo NAD acepta la mediación del síndico de agravios de Barcelona y da tres meses para buscar una solución

Vista de la calle Sant Agustí del barrio de Gràcia donde se quiere detener un desahucio
10/04/2026
3 min

BarcelonaPor primera vez en más de dos años de conflicto, el fondo extranjero New Amsterdam Developers (NAD) se abre al diálogo ante la crisis del bloque de la calle Sant Agustí de la Vila de Gràcia que quiere destinar a cohousing. El síndic de greuges de Barcelona, David Bondia, ha anunciado este viernes que el fondo ha pedido al juzgado aplazar el desahucio de Txema Escorsa, que se debía intentar de nuevo este miércoles después de que hace tres semanas la presión vecinal consiguiera frenar un primer lanzamiento.

En un comunicado, el síndic ha explicado que la propiedad ha registrado este viernes en el juzgado la petición de detener el desahucio. Un escrito en el que pide aplazar el lanzamiento durante tres meses, "con la finalidad de intentar encontrar una solución extrajudicial al conflicto existente, sin perjuicio de los derechos y garantías de cada parte". En un comunicado, el Sindicat de Llogateres ha considerado un "avance importante" el aplazamiento del desahucio, pero ha reclamado que la solución final garantice que "todas las vecinas del bloque tengan nuevos contratos de alquiler y que nadie tenga que marcharse de su casa".

Se abre así un nuevo escenario después de que durante muchos meses ni el Ayuntamiento ni los vecinos consiguieran sentar a New Amsterdam Developers en una mesa de negociación. De hecho, durante el lanzamiento que se debía ejecutar los representantes de la propiedad presionaron para llevar a cabo el desahucio a pesar de la presencia de cientos de personas bloqueando el acceso al edificio. Fue la comitiva judicial quien lo frenó para no generar un problema de orden público.

Aquel día, sin embargo, la presión sobre New Amsterdam Developers fue máxima. No solo por la gente que llenó la calle Sant Agustí para evitar el desahucio de Escorsa, sino también por los posicionamientos públicos por parte del Ayuntamiento y de la Generalitat. El mismo presidente de la Generalitat, Salvador Illa, mostró su rechazo "frontal" al desahucio. "En ninguna ciudad de Cataluña permitiremos actuaciones abusivas en contra del derecho de los vecinos y las vecinas a vivir en su barrio", aseguró.

Aquel día la consejera de Territorio y responsable de vivienda, Sílvia Paneque, reveló también que el Govern había detectado que el fondo podría estar cometiendo una falta grave por incumplimiento del tope del alquiler de temporada. Según el régimen sancionador, esto podría implicar una multa de un mínimo de 90.000 euros para cada una de las viviendas. Por su parte, el Ayuntamiento de Barcelona ya ha impuesto multas coercitivas por valor de 20.000 euros por no haber legalizado unas obras que los servicios de inspección del consistorio consideraron irregulares. Por ahora, a pesar de que los vecinos creen que se podría hacer, no ha abierto ningún proceso sancionador por incumplimiento de la reserva del 30%.

El pulso entre NAD y los vecinos comenzó en diciembre de 2023, cuando el fondo compró la finca. Desde entonces se ha negado a prorrogar los contratos de alquiler con el objetivo de convertir los pisos en habitaciones a medida que quedaban vacíos. Una vía que en su momento –antes de que entrase en vigor la ley del Parlament para regular el alquiler de temporada– les permitió cobrar 2.700 euros al mes por un piso por el que se pagaban hasta entonces 775 euros. Actualmente, cuatro de los once pisos del bloque de Sant Agustí ya son coliving. Dos más están vacíos.

¿Y el bloque Papallona?

Una vez NAD se ha abierto a negociar sobre el bloque de Sant Agustí, está por ver qué pasa con los vecinos de la Casa Fajol, conocida popularmente como bloque Papallona y que también es propiedad de este fondo. Según ha explicado el Sindicat d'Habitatge Socialista de Catalunya (SHSC) en un comunicado, el 29 de abril está previsto el primer desahucio de una vecina de este inmueble, Corina, y sus dos hijos. La pregunta ahora es si el fondo seguirá el mismo camino que en el caso de Escorsa y buscará una solución negociada para los vecinos del bloque Papallona o si, en este caso, no pedirá ningún aplazamiento del desahucio.

El síndico de Barcelona, David Bondia, ya medió entre la propiedad y los vecinos en el caso de la Casa Orsola. Una crisis que entonces se resolvió con la compra del bloque de forma colaborativa por parte del Ayuntamiento y la entidad social Habitat 3.

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