La Sagrada Familia pide más tiempo a los artistas para decidir sobre la fachada de la Gloria
El templo ya hace tiempo que analiza las propuestas de Miquel Barceló, Cristina Iglesias y Javier Marín
BarcelonaUno de los grandes misterios que todavía no se han resuelto es cómo será finalmente la Sagrada Familia, y todavía tendremos que esperar. A finales de junio la Junta Constructora del templo presentó al patronato las tres propuestas artísticas de Miquel Barceló, Cristina Iglesias y Javier Marín para la fachada de la Gloria, pero hoy por hoy el debate continúa bien abierto. Hasta el punto de que, según ha podido saber el ARA, el presidente de la Junta Constructora, Esteve Camps, ha hecho llegar una carta a los tres artistas en la que les comunica que el templo necesita "más tiempo" para tomar una decisión.
Después de la reunión del patronato del 30 de junio en la que se dieron a conocer internamente las tres propuestas, el encuentro de este miércoles parecía que podía ser decisivo para el futuro de la fachada de la Gloria. Pero ante el debate abierto y la dificultad de resolverlo, Camps ha comunicado a los presentes que ya había trasladado a los artistas por carta la necesidad de tomarse más tiempo. Y que los tres habían respondido agradeciendo al templo el mensaje y quedando a la espera de novedades.
En marzo de 2024 la basílica hizo público que había encargado a tres escultores de renombre que presentaran una propuesta artística para la fachada de la Gloria, la última del templo de Antoni Gaudí que todavía queda por completar. Los elegidos fueron el mallorquín Miquel Barceló, la vasca Cristina Iglesias y el mexicano Javier Marín. En el pasado los responsables de la Sagrada Familia se habían puesto en contacto con Jaume Plensa, pero el artista declinó la propuesta porque la encontró demasiado descomunal.
Hasta ahora públicamente desde el templo siempre se ha dicho que los tres proyectos se están debatiendo y que la decisión todavía no está tomada. Sobre la mesa, han dicho, existe la posibilidad de encargar toda la fachada a un único artista, que se separe en lotes para que trabajen en ella más de un escultor o incluso que se descarten las tres propuestas. Fuentes del templo, sin embargo, descartan en privado este último extremo.
A pesar del secretismo en torno a las propuestas artísticas que han hecho llegar Barceló, Iglesias y Marín, en las conversaciones sobre quién acabará haciendo la fachada el mallorquín acostumbra a aparecer como favorito. Es el único del cual hemos podido ver una pequeña pista del trabajo que ha hecho. En una exposición en Almería sobre Picasso mostró un fragmento descartado de la maqueta del relieve para el atrio de la fachada de la Gloria. Él y Marín son más figurativos que Iglesias, pero desde el patronato se está valorando también muy positivamente el esfuerzo que ha hecho la escultora vasca para adaptarse a un reto como el de la fachada de la Gloria.
Sea cual sea la decisión final, lo que es seguro es que generará debate. Una polémica que desde el templo se espera que no llegue a los niveles de la polémica que suscitó la fachada de la Pasión de Josep Maria Subirachs, contra la cual llegó a haber manifestaciones y todo. Por eso, la semana pasada, el arquitecto director de la Sagrada Familia, Jordi Faulí, ya pidió paciencia en torno a la fachada de la Gloria. "Es una decisión importante y creo que es lógico o importante que se le dedique el tiempo que haga falta", subrayó.
Un reto colosal
Los tres escultores han trabajado durante meses con mucho hermetismo en sus propuestas para la fachada de la Gloria, que incluirá cientos de esculturas, distribuidas en tres niveles: el infierno, el purgatorio y el cielo. La idea de Gaudí es que la fachada del templo que da a la calle Mallorca represente la historia de la humanidad desde Adán y Eva hasta el juicio final, y también las enseñanzas de Jesús desplegadas en los diferentes elementos arquitectónicos.
Como en todo el conjunto de la Sagrada Familia, en esta fachada todas las partes tendrán adjudicado un simbolismo muy concreto. Uno de los rasgos más característicos de la Gloria —que también tendrá cuatro torres— es que la parte superior del pórtico quedará cubierta por dieciséis grandes linternas en forma de hiperboloide que estarán coronadas con unos conos, hasta llegar a unos 80 metros. Encima de estas linternas, así como en la parte baja de las torres, Gaudí planeó poner unas nubes en las cuales habrá inscrito el Credo.