La receta de la OCDE para la escuela catalana: incentivos docentes, poder para los directores y una evaluación "coherente"
El organismo internacional pide que se cree un sistema de apoyo para hacer la educación más inclusiva
BarcelonaCuando faltan dos meses para conocer los resultados de un nuevo informe PISA –los exámenes que dispararon todas las alarmas sobre el nivel de los estudiantes catalanes en el año 2023–, la OCDE ha presentado este lunes su análisis respecto al sistema educativo catalán. Un informe que el gobierno de Salvador Illa pidió a la OCDE hace un año y medio con el objetivo de encontrar la anhelada receta para hacer remontar los resultados educativos. Aunque la receta es nueva, los ingredientes son bien conocidos: más inclusión de la diversidad dentro del aula, incentivos en la carrera docente, fortalecimiento del papel de las direcciones y una evaluación “coherente” y alineada.
El documento que el organismo internacional ha entregado al Govern, y que se titula Mejora de los resultados de aprendizaje en Cataluña,se centra principalmente en la equidad y la inclusión; los profesores y la dirección escolar; la evaluación y la gobernanza, y la financiación. La OCDE desgrana puntos fuertes y puntos débiles de cada uno de estos puntos y hace una serie de recomendaciones. "No es un informe más, es un convenio que nos ayudará a mejorar el sistema educativo con una de las instituciones [la OCDE] más respetadas y potentes en materia educativa del mundo", ha defendido el secretario de Mejora Educativa del departamento de Educación, Ignasi Giménez. A pesar de celebrar el análisis, de momento, Educación todavía no ha explicado qué acciones se emprenderán después del informe de la OCDE.
Inclusión
En cuanto a la equidad y la inclusión, el informe apunta que la escuela catalana "opera en un entorno demográfico, social y lingüístico cada vez más diverso". Una realidad que crea "nuevas oportunidades y demandas para las escuelas". Además, la OCDE también señala "las desigualdades socioeconómicas persistentes, la evidencia reciente de resultados de aprendizaje en declive y las disparidades crecientes". Ante este escenario recomienda, entre otras cosas, crear un "sistema de apoyo coherente" para implementar la educación inclusiva, dentro del cual se debería incluir un acceso "constante al apoyo emocional y psicológico dentro de las escuelas", además de reforzar la identificación temprana de las necesidades de los alumnos.
También propone fortalecer las medidas para combatir la segregación escolar mediante políticas de planificación y hacer un buen uso de las plazas reservadas, y pide fortalecer la capacidad de los docentes y los directores para implementar prácticas inclusivas en el aula. "Habría que poner más énfasis en traducir las expectativas políticas en prácticas docentes concretas", asegura en el informe.
Docentes
La OCDE valora el "fuerte compromiso profesional de los docentes con la equidad y la inclusión" y asegura que los docentes "tienen un grado de autonomía pedagógica que favorece la adaptación de la instrucción a los diferentes contextos del aula". Aun así, también alerta de que existen diversas carencias que "pueden limitar que el compromiso profesional se traduzca en mejoras sostenidas en la calidad de la enseñanza".
En este sentido, los expertos internacionales proponen una decena de medidas con respecto a los profesores y directores de escuelas e institutos, entre las cuales se encuentra la necesidad de definir unos estándares comunes para guiar la profesión docente "alineando la formación inicial del profesorado, la evaluación y el aprendizaje profesional".
También instan a Cataluña a desarrollar una estructura profesional docente "más atractiva y que concuerde con las prioridades del sistema". Explican que esta estructura debería ofrecer itinerarios de progresión más claros y reconocer la experticia alineando los incentivos con las prioridades del sistema. Además, también ponen sobre la mesa la opción de ampliar los roles de especialistas en inclusión y pedagogía y la posibilidad de crear una categoría de "profesor sénior" vinculada a la evaluación voluntaria. En este apartado de incentivos, en la presentación del informe el jefe de la División de Asesoramiento sobre Políticas Públicas e Implementación de la OCDE, Paulo Santiago, ha puesto sobre la mesa la opción de "pagar más bonificaciones" a los docentes mejor cualificados para que vayan a centros más complejos, en lugar de optar por una bajada de ratios lineal como medida para mejorar los resultados. De hecho, Santiago ha alertado de que hacer bajar mucho las ratios puede suponer un problema en una situación de falta de docentes, ya que se acaban contratando profesionales menos cualificados para abordar la necesidad de nuevos docentes para más grupos de alumnos.
Como ya han alertado diversos expertos, la OCDE también propone reforzar la formación inicial del profesorado "haciendo más relevante el contenido, reforzando la formación práctica y garantizando una calidad adecuada". En este sentido, la responsable de proyecto y analista de políticas de la OCDE, Diana Toledo, ha alertado de que existe "un gran catálogo de formación" pero que "no está claro utilizarlo como parte de una estrategia de mejora".
El documento también hace referencia a un problema muy denunciado entre los docentes y los directores: hay que "reducir la carga administrativa de los docentes y las direcciones para que puedan dedicar más tiempo a tareas con más impacto y centradas en la pedagogía".
Directores
En cuanto a las direcciones escolares, el documento del organismo internacional advierte que se debe mejorar el liderazgo pedagógico en las escuelas. En este sentido, asegura que hay que "dar apoyo" a los equipos directivos dándoles tiempo y espacio para que puedan organizar y centrarse en la enseñanza.
Además, la OCDE también aborda uno de los elefantes en la habitación del sistema catalán: el papel de las direcciones en la selección de personal. El organismo asegura que hay que "fortalecer el papel de los directores de escuela en los procesos de asignación de profesores" para dar estabilidad al sistema. "Una mayor implicación de los equipos directivos en las decisiones de personal ayudaría a adecuar los perfiles de los profesores a las necesidades de la escuela, especialmente en contextos de alta complejidad", defiende. Aquí hay que tener en cuenta que Cataluña ha reducido al mínimo los casos en que un director puede hacer entrevistas para elegir qué perfil de docente va a trabajar en el centro que dirige. Una acción muy criticada por parte de los directores escolares.
Evaluación
Finalmente, la OCDE también insta a Catalunya a construir un sistema de evaluación "coherente". En el análisis se asegura que es necesario "aclarar los propósitos" de los componentes clave del sistema (evaluación de alumnos, evaluación escolar, seguimiento e inspección del sistema) para mejorar. Apunta que es necesario integrar "la evaluación en la práctica profesional habitual" y también "mejorar la accesibilidad y la comunicación de los resultados de la evaluación" en general.
En este apartado, el organismo internacional también se centra en el papel que debe tener la nueva Agencia de Evaluación de Catalunya. Explica que al principio es necesario "priorizar" acciones inmediatas para que la agencia genere un impacto. En este sentido, apunta que una "prioridad clave" debe ser reforzar el papel de la evaluación estudiantil con la "mejora de su calidad metodológica, la presentación de informes y el uso pedagógico". Además, también pide garantizar la independencia de la agencia para que no se vea afectada por el cambio de ciclos políticos.