Muere a los 44 años María Campuzano, la activista que consiguió que no se corte la luz a las familias
Era portavoz de la Alianza contra la Pobreza Energética
Barcelona"Ni sed, ni frío, ni oscuridad". Estas eran las causas que defendía Maria Campuzano, que ha fallecido este domingo a los 44 años (cumpliría 45 en julio) dejando atrás una vida dedicada a la lucha por una sociedad más justa e igualitaria. La activista, portavoz de la Alianza contra la Pobreza Energética (APE) y miembro de Ingeniería sin Fronteras, ha sido un referente en todas las batallas por los derechos a los suministros básicos, a la vivienda y al agua. "Ha sido nuestra guía, el legado que nos deja es continuar trabajando y pensaremos como lo habría hecho Maria, en su fuerza y ejemplo", explica Andrea Vides, militante en estas dos entidades.
Campuzano, licenciada en derecho, formaba parte de los movimientos de justicia social horizontales nacidos en respuesta al estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis de las hipotecas que hace 20 años dejó a miles de familias sin casa. Como en su día, las entidades vecinales surgían de los mismos afectados empoderados –conscientes de que o se movilizaban o se hundían– y con el apoyo de profesionales-activistas que pusieron al servicio de la causa su conocimiento. Primero, la batalla se centró en mantener a la gente bajo el techo, y más tarde se sumaron las reivindicaciones para evitar que los más vulnerables se quedaran sin luz, agua y calefacción en invierno.
En 2014 Campuzano estuvo en la constitución de la APE, la entidad que consiguió que se detuvieran los cortes de suministro y que Endesa y la Generalitat firmaran un acuerdo para perdonar la deuda de 25.000 familias. "Su contribución ha sido fundamental para tener la ley 24/2015 y una normativa que protege a los vulnerables", subraya Vides. Hace pocas semanas todavía participó en los festejos de la entidad por los 11 años.
Vides subraya que Campuzano "ha velado tanto en el ámbito personal como en el colectivo" y siempre ha estado muy pendiente de las personas afectadas por los cortes de luz, atendiéndolas en las sesiones de asesoría quincenales que organiza la APE. Al mismo tiempo ha sido capaz de tejer redes internacionales por el derecho a los suministros. "A Maria la quería todo el mundo mucho", reconoce la activista.
Inspiradora de la lucha
También Miquel Carrillo, un veterano de Ingeniería sin Fronteras recuerda cómo hace unos veinte años conoció a una joven Campuzano cuando la contrataron para la ONG. "Hizo una muy buena entrevista de trabajo", rememora y señala cómo fue creciendo y pasó de ser una "tímida" de manual que rehusaba hablar en público a mostrar "su capacidad de liderazgo y de saber tirar del carro".
Hoy, sus compañeros de lucha la recuerdan como una mujer valiente, luchadora, que sabía escuchar y estar siempre en todas las luchas, ya fueran en la calle o en los despachos institucionales o de las empresas energéticas. Durante una década ha sido la cara de la APE, afable y dispuesta siempre a atender dudas y preguntas de la prensa. En un comunicado conjunto de la APE e Ingeniería sin Fronteras, recuerdan a Campuzano como una activista de piedra picada, inspiradora e incansable, "que ha sabido dejar el mundo mejor de como se lo encontró, con paso firme y, a la vez una sensibilidad sin precedentes".
La sala de velatorio de Campuzano abrirá mañana lunes a las 16 horas en el tanatorio de la ronda de Dalt de Barcelona y la ceremonia de despedida se hará a las 18 horas.