Amnistía Internacional documenta casos de "tortura" de militares a inmigrantes en Ceuta
El gobierno español prevé que las playas recuperen la normalidad antes del 15 de octubre y que no hará falta abrir más espacios de acogida
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BarcelonaUna investigación de Amnistía Internacional ha documentado "torturas y tratos crueles, inhumanos y degradantes" a migrantes en Ceuta por parte de miembros de las fuerzas armadas españolas. La organización, que ha hecho pública la investigación este miércoles, denuncia palizas, vejaciones, robos de dinero y teléfonos móviles por parte de militares que patrullan la ciudad, y lo califica de actitudes que responden "a un patrón" contra los migrantes que continúan en las calles de la ciudad española tras el salto masivo desde Marruecos el 30 de julio.
El informe de la ONG, que llega una semana después de que ya salieran a la luz varios vídeos de agresiones a migrantes, ha hecho reaccionar al gobierno español. El ministerio de Defensa ha remitido la denuncia a la Fiscalía y a la justicia y ha ordenado una investigación interna en el ejército para depurar responsabilidades. "A la vista del informe hecho público por Amnistía Internacional, se acuerda remitir este informe a la Fiscalía y al Juzgado de Guardia de Ceuta y se insta al Mando de Operaciones a investigar y dilucidar posibles responsabilidades individuales, para preservar el buen trabajo y el nombre de las Fuerzas Armadas", han indicado fuentes del ministerio.
Amnistía Internacional asegura que ha podido hablar con más de 65 inmigrantes y solicitantes de asilo, y muchos de los testimonios han señalado "la violencia y los tratos vejatorios" que sufren por parte de militares, incluidas también mujeres y menores no acompañados, "unos actos que, en algunos casos, por su gravedad, pueden constituir tortura —un crimen de derecho internacional—", señala la organización. En este sentido, Amnistía Internacional asegura que ha recogido 22 testimonios directos que atribuyen a los militares que patrullan la ciudad "palizas, acoso, humillaciones y el robo de dinero, así como la confiscación y la rotura de teléfonos móviles de personas migrantes". Según sus conclusiones, algunos militares "han llegado a actuar de noche y encapuchados contra las personas migrantes, propinándoles golpes y palizas, o rociándoles la cara y el cuerpo con un espray irritante".
La organización ha documentado cuerpos de migrantes llenos de moratones y con lesiones que parecen compatibles con golpes de porra. Dos chicos marroquíes entrevistados por la organización tenían estas lesiones en la cabeza, y uno de ellos afirmó que había sido obligado a arrodillarse antes de ser golpeado. Otro chico marroquí explicó a Amnistía que "hacía 25 días que no podía caminar después de haber sido empujado por un militar desde una altura considerable, después de que un grupo de militares lo despertara y lo acosara, junto con otras personas, mientras dormían a las puertas de la ermita de San Antonio". Otro chico marroquí y otro argelino relataron "haber sido golpeados reiteradamente con porras y puñetazos mientras estaban inmovilizados con bridas de sujeción", cuyas marcas en las muñecas pudieron ser constatadas por la organización.
Amnistía Internacional afirma que entre las prácticas denunciadas por los entrevistados hay insultos y amenazas para que abandonen Ceuta, impedirles dormir por la noche, obligar a los jóvenes a raparse el pelo, obligar a musulmanes a arrodillarse para besar una cruz cristiana, golpearles con porras y botas y retirarles la comida si se niegan a cumplir una orden. La entidad se ha dirigido por carta al presidente español y al de Ceuta para compartir con ellos las conclusiones de esta investigación, y para pedirles un plan urgente que proporcione ayuda humanitaria adecuada y una acogida digna.
"Acoso racista"
La organización también denuncia "el acoso diario de carácter racista, xenófobo e islamófobo, que parece tener como objetivo desgastar a las personas migrantes y que afecta también a personas racializadas de Ceuta, a las cuales los militares impiden el acceso al centro de la ciudad y a tiendas o supermercados". Mediante una presencia amenazadora en las puertas de acceso o en las calles adyacentes, asegura Amnistía, los militares deciden arbitrariamente, en función del color de la piel o de la indumentaria —en el caso de las mujeres, si llevan velo—, si pueden pasar o no, y llevan a cabo identificaciones.
"Miles de personas están en Ceuta desde el 30 de julio sin que se hayan adoptado medidas urgentes para evitar la crisis humanitaria que se está provocando; miles de personas continúan prácticamente sin comer, sin recursos de emergencia ni instalaciones sanitarias y, en el caso de las mujeres, expuestas a discriminación y violencia sexual. Por si fuera poco, sufren el acoso y la violencia de los militares desplegados en la zona y son ignoradas por las autoridades", subraya la organización internacional.
El informe de Amnistía Internacional llega justo una semana después de que salieran a la luz varios vídeos en los que se documentaban palizas y vejaciones contra migrantes por parte de los militares desplegados en Ceuta. Aquellas imágenes, publicadas por Eldiario.es, mostraban a varios militares uniformados persiguiendo, reduciendo y golpeando a migrantes en diversos puntos del enclave español. En aquel momento, y como respuesta, el gobierno español aseguró que abriría una investigación interna sobre las denuncias.
Traslados y retornos
Por otra parte, el gobierno español ha informado este miércoles que prevé que las playas de Ceuta recuperen la normalidad antes del 15 de octubre y que no hará falta abrir más espacios de acogida aparte de los que ya están previstos. Esta semana, se habilitarán 1.200 nuevas plazas más. Según los datos facilitados por el ejecutivo de Pedro Sánchez, 900 se ubicarán en las zonas de Caballería y del Embolsamiento de Loma de Colmenar. También se adecuarán espacios destinados a madres con hijos, con capacidad para unas 300 personas, y se ampliarán los equipamientos disponibles con terrenos en la zona de Mendizábal, al lado del centro penitenciario.
En cuanto a los menores, el sistema de protección autonómico de Ceuta acoge actualmente a 2.493 menores. De estos, 213 han sido reubicados en la península: 69 mediante procesos de reagrupamiento familiar y 144 con traslados a diferentes comunidades autónomas. En paralelo, el ejecutivo asegura que ha intensificado la tramitación de los expedientes de adultos: ya se han hecho 3.336. Según el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, entre el 25% y el 30% de estas personas no piden protección internacional.
En cuanto a los retornos, 8.223 personas han abandonado Ceuta, 1.134 de las cuales durante la última semana. De este total, 7.794 retornos han sido voluntarios y 449 corresponden a expulsiones. "Es falso decir que todos se pueden retornar. Lo que sí que puedo garantizar es que Ceuta no será un CETI y la normalidad se alcanzará, siempre respetando el derecho internacional", ha defendido el ministro.